Salud del gato y cuidados

Los gatos, como animales domésticos salvajes tienen una gran capacidad para evitar que se les noten las enfermedades, pues su instinto de supervivencia les hace no parecer débiles. De lo contrario, podrían convertirse en presas fáciles para otros animales. Sin embargo, esto hace que a los humanos nos resulte difícil reconocer cuando nuestro minino no se encuentra bien. Leer más

Salud del gato y cuidados

Cálculos biliares en gatos

En los gatos se observan con bastante frecuencia los llamados urolitos (cálculos en la vejiga), que pueden provocar problemas de salud en la vejiga urinaria, pero también en otros órganos urinarios, por ejemplo, a través de una inflamación o una estasis urinaria que ponga en peligro la vida. Como resultado del aumento de la agregación de minerales como el magnesio, el fosfato o el calcio en la orina, poco a poco se van formando cálculos biliares en gatos más grandes. Con una litiasis urinaria los síntomas como la disfunción urinaria suelen tardar varios meses en aparecer, incluso algunos gatos son completamente asintomáticos.

¿Cuántos años tiene mi gato?

La edad de los perros se suele deducir de forma sencilla: un año de los perros equivale a siete años de los humanos, dependiendo también de la raza y del peso del can. Ahora bien, ¿cómo se puede determinar la edad de los gatos? ¿Cuántos años suelen vivir? ¿A partir de qué edad se considera a los felinos «senior»? Descubre aquí todo sobre la edad de los gatos.

¿Por qué ronronean los gatos?

¿Existe un sonido más bonito que el ronroneo de un gato? Para los amantes de los gatos desde luego que no. Los bigotudos ronronean cuando se sienten bien, y esa sensación la transmiten a sus humanos. Pero ¿sabías que también ronronean cuando están estresados o están heridos? Por qué ronronean los gatos y cómo emiten este sonido te lo contamos aquí.

Abscesos en gatos

Los abscesos en gatos se forman, sobre todo, en la piel, la mandíbula o los órganos como el hígado. Se trata de un tipo de inflamación en la que se forma pus en las cavidades de los tejidos, que se encapsula por el tejido conjuntivo del tejido circundante. Esta encapsulación distingue un absceso de un empiema, que es una acumulación de pus en cavidades fisiológicas como las cavidades de las articulaciones o los órganos huecos (por ejemplo, el útero). El pus se crea por el derretimiento de las células durante la inflamación, que en los gatos suele darse por infecciones bacterianas en el curso de las lesiones por mordeduras. Los abscesos estériles y no infecciosos son menos frecuentes.

Ácaros del oído en gatos

La Otodectes cynotis (ácaros del oído) es la especie de ácaros más frecuente en gatos, la cual también se da en los perros y en otros animales domésticos e, incluso, aunque con menos frecuencia, en las personas. Los ácaros del oído se dan en todo el mundo y afectan principalmente a los felinos jóvenes y a los gatos de exterior. Además de picazón y lesiones cutáneas, también pueden provocar infecciones de oído dolorosas y reacciones alérgicas. Un indicativo típico de los ácaros del oído en gatos es la formación de una masa cerosa, parecida a los posos de café, dentro del canal auditivo.

Ácaros en gatos

Los ácaros son parásitos que infestan la piel de los gatos, de otros animales y de los humanos para alimentarse de células y sangre. Existen alrededor de 50 000 tipos de ácaros. Estos pueden atacar a animales de cualquier raza o edad. Los científicos clasifican a los ácaros entre los insectos (Arthropoda), o más precisamente, entre la clase de los llamados arácnidos. Entre las especies de ácaros en gatos más importantes se encuentran la Cheyletiella, el Otodectes, el ácaro de la sarna, el Demodex y el Trombiculidae.

Alergias en gatos

Una alergia es una reacción del cuerpo a sustancias que suelen ser inofensivas (alérgenos o antígenos) en la que el cuerpo forma ciertas proteínas protectoras, los llamados anticuerpos. Esta reacción antígeno-anticuerpo puede conducir a diversas reacciones posteriores que pueden causar inflamaciones inofensivas de la piel, pero también situaciones de alto riesgo para la salud. En general, las alergias en gatos pueden darse en cualquier raza, pues son reacciones excesivas del sistema inmunitario que, además, pueden ocurrir de forma espontánea en cualquier momento.

Artrosis en gatos

Una artrosis, también llamada osteoartrosis, es una enfermedad dolorosa de las articulaciones, es común y no tiene cura. Además de los gatos, también los humanos y muchos otros animales (como los perros) pueden padecer esta enfermedad articular crónica. Dado que es degenerativa, los daños causados durante su desarrollo son irreparables y poco a poco provocan cambios en el comportamiento, restricción del movimiento y dolor. A diferencia de la artritis (inflamación de las articulaciones), la artrosis en gatos no está causada por una infección, sino por varios factores como la nutrición, la genética y la tenencia.

Asma en gatos

El asma felina es una inflamación alérgica de los bronquios más común de lo que nos imaginamos. Esta enfermedad la pueden padecer los gatos de cualquier edad o raza. Sin embargo, el asma en gatos afecta sobre todo a los gatos siameses. Debido al estrechamiento de las vías respiratorias, los gatos enfermos se caracterizan por una tos seca y un bajo rendimiento. Esta enfermedad alérgica no se debe subestimar en ningún caso, pues también pueden provocar ataques anafilácticos.

Cistitis en gatos

La cistitis es una inflamación de la vejiga. Lamentablemente, los gatos sufren con frecuencia de esta enfermedad, que puede llegar a ser bastante dolorosa. La cistitis en gatos afecta en mayor proporción a los mininos adultos, esterilizados o con sobrepeso. Además de las infecciones bacterianas del tracto urinario, las principales causas son los cristales y cálculos urinarios y las inflamaciones estériles, como la cistitis idiopática felina (CIF).

Cómo saber si un gatito es macho o hembra

Las diferencias entre los genitales femeninos y masculinos de los pequeños felinos no resultan tan aparentes como las de los gatos adultos. Incluso expertos como los veterinarios a veces se equivocan al determinar el sexo de los gatitos. A continuación, te damos una serie de pasos a seguir para distinguir si tu gatito es un macho o una hembra.

Conjuntivitis en gatos

La conjuntivitis en gatos, también conocida como ojo rosado, es bastante común y puede tener varias causas. Por lo tanto, no se trata de una enfermedad aislada, sino de un síntoma. Aunque afecta a gatos de todas las razas y edades, los gatos jóvenes son más propensos a tener gripe felina, mientras que los gatos mayores suelen tener conjuntivitis alérgica. Por lo tanto, la conjuntivitis en gatos puede ir acompañada de otros síntomas que influyen el tratamiento y el pronóstico.

Coronavirus en gatos

El coronavirus no solo se da en las personas, también puede darse en los felinos. Sin embargo, a diferencia del novedoso coronavirus humano, los coronavirus en gatos (FCoV) se conocen desde hace muchos años. Estos incluyen el coronavirus entérico felino (FECV) y el más conocido virus de peritonitis infecciosa felina (FIPV). Este último provoca peritonitis infecciosa felina (PIF), una enfermedad fatal que conduce a inflamación del peritoneo y a la hidropesía en los gatos afectados. Por el contrario, las personas, especialmente las inmunocomprometidas como ancianos y enfermos, sufren síntomas parecidos a los de la gripe.

Cuidados de un gatito

Durante el periodo en el que los gatitos toman leche materna, estos obtienen anticuerpos beneficiosos que les protegen de las infecciones. Esta protección disminuye cuando empiezan a comer alimentos sólidos a partir de la sexta semana.

Diarrea en gatitos: qué debes saber

La llegada de un gatito es un momento emocionante para ambas partes. No importa si tienes años de experiencia con los gatos o si eres primerizo: se trata de una etapa de cambios. Los mininos pequeños requieren atenciones específicas. Disfruta de cada minuto, ¡porque crecen muy rápido! Al igual que se lleva a los niños al pediatra, también se debe llevar a los gatitos de vez en cuando al veterinario. Una asistencia sanitaria regular es indispensable: los felinos adultos deberían recibirla al menos una vez al año. Sin embargo, la frecuencia de visitas de los gatitos al veterinario debería ser mayor con el fin de asegurarles una inmunización básica contra las enfermedades infecciosas comunes. No obstante, a veces también se acude por las típicas «enfermedades infantiles». Un ejemplo de un síntoma, muchas veces subestimado, es la diarrea en gatitos. En el caso de que el gatito tenga diarrea, la visita al veterinario es imprescindible.

El botiquín para gatos: ¿qué debes tener en casa?

A pesar de que para los animales la convivencia con los humanos sea cómoda y, por lo general, libre de peligros, estos pueden sufrir heridas o pequeñas lesiones. Con un botiquín para gatos apropiado, las personas pueden tratar rápidamente a su felino o, al menos, prestarle los primeros auxilios.

El oído de los gatos

Los gatos tienen un sentido del oído muy sensible y una capacidad auditiva mucho más desarrollada que la de los humanos. Esto es de gran ayuda cuando necesitan cazar. Las presas de los felinos se comunican mediante ruidos muy agudos y bajos, por lo que tener un buen oído es de gran importancia para los bigotudos.

El parto de una gata: cómo es y cómo prepararte

Si tu gata está embarazada seguro que no quieres perderte la experiencia tan emocionante del parto. No obstante, las personas, salvo en casos excepcionales, tienen poco que hacer durante el alumbramiento. Los felinos traen al mundo a sus gatitos como si nunca se hubiesen dedicado a otra cosa. Lo único que pueden hacer los humanos durante el parto de una gata es sentarse y animar a la madre. Solo se debería llamar al veterinario en caso de complicaciones.

Enfermedades de la piel y el pelo del gato

Acariciar el suave y sedoso pelo de los gatos es un placer. Tanto el pelaje como la piel que se encuentra debajo tienen la función de proteger. Son una parte muy importante del cuerpo de un felino pues si algo no está bien se nota: cuando hay un desajuste en el metabolismo se suelen desarrollar enfermedades de la piel y el pelo del gato.

Falta de apetito en gatos

En la terminología médica, a la falta de apetito se le denomina también anorexia o inapetencia. Se trata de una reducción enfermiza de la ingesta de alimentos que puede estar causada por diversos factores. Sin embargo, el término debe distinguirse de la pseudoanorexia. Esta condición describe una sensación de hambre existente con una ingestión de alimentos simultáneamente alterada (por ejemplo, debido a lesiones de la mandíbula o a dificultades para tragar). Para entender la falta de apetito en gatos es de gran ayuda observar la fisiología de los felinos:

Gata en celo

El ciclo de reproducción de un gato se diferencia mucho del de los humanos. Por eso hay muchas fases de la vida de un felino que resultan difíciles de entender. A veces no sabes ni cómo comportarte o qué hacer para ayudar a tu minino. Una de estas etapas es cuando las hembras se preparan para concebir, el llamado celo. Una gata en celo tiene diferentes comportamientos, por ejemplo, es característico el revolcarse por el suelo.

Gatitos: la primera visita al veterinario

En general, durante las primeras seis semanas, la madre es quien cuida de los gatitos de forma exclusiva y los anticuerpos de la leche materna son los que les protegen de las infecciones. Si a pesar de ello una cría de gato se enfermara es necesario acudir al veterinario lo antes posible. Son justo los gatitos bebes quienes tienen una resistencia más baja, ya que las funciones vitales pueden fallar con rapidez y los pequeños se rinden con facilidad en caso de enfermedades graves.

Giardia en gatos

La giardia es un parásito unicelular (protozoo) que puede causar infecciones graves en el intestino delgado y, por consiguiente, diarrea en los gatos y otros animales, así como en las personas. La Giardia intestinalis (del latín, perteneciente al intestino) se produce en todo el mundo y conduce, sobre todo en los gatos jóvenes debido a la debilidad de su sistema inmunitario, a una grave progresión de la enfermedad. Aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre la giardia en gatos.

Infección de orina en gatos

Aunque los gatos domésticos se parecen física y psíquicamente a sus antepasados que vivían en libertad, sus condiciones de vida han cambiado desde su convivencia con los humanos: una alimentación a base de comida ya preparada, la cría selectiva y las infecciones han originado en los animales domésticos muchas enfermedades desconocidas en los que viven en libertad. Entre ellas se encuentra la infección de orina en gatos.

La esterilización felina

Es común que la inseguridad invada a los amantes de los animales cuando se trata de esterilizar o castrar a sus propios gatos. La esterilización a una edad temprana parece ser esencial al ver a tantos gatos sin dueño y las protectoras de animales desbordadas. Pero ¿va a afectar a mi gato si le niego la oportunidad de tener crías? ¿Cuál es el momento más adecuado para la esterilización felina? ¿Qué diferencias hay entre la esterilización y la castración? ¿Y cuándo es mejor que se realice la intervención?

La gripe felina o rinotraqueítis

El tiempo húmedo y frío, el suelo mojado, los cambios de temperatura continuos… La llegada del otoño no solo pone a prueba el sistema inmunitario de los humanos, sino también el de los animales. La gripe felina un tema del que saben bastante las personas que tienen gatos, debido a su propia experiencia.

Leucemia felina (VLFe)

La leucemia (leukos proviene del griego y significa blanco, haima significa sangre) es una enfermedad cancerígena causada por la producción excesiva de glóbulos blancos inmaduros y alterados. En los gatos el virus de la leucemia felina (VLFe) desempeña un papel especial en el desarrollo de la leucemia felina infecciosa. No todas las infecciones por el virus de la leucemia felina conducen a un brote de leucosis. Sin embargo, si se llegara a producir la enfermedad, esta suele ser fatal para los gatos domésticos.

Lombrices en gatos

Las lombrices en los gatos son un asunto desagradable para quienes tienen gatos. No obstante, la mayoría de los mininos llegan a tenerlos, sobre todo los que pueden salir. Pero también los gatos domésticos se pueden contagiar de lombrices a través de alimentos contaminados.

Métodos anticonceptivos para gatos

Los gatos son unos animales fascinantes. ¿Quién puede resistirse a un adorable gatito y a observarlo, mimarlo y acariciarlo durante todo el día? Pero la realidad es que vivimos en un mundo en el que las protectoras de animales están abarrotadas. Por esta razón, la mayoría de los amantes de los animales son conscientes de la importancia de evitar que su gato tenga una camada. Descubre cuáles son los métodos anticonceptivos para gatos.

Parásitos en gatos: cómo eliminar pulgas y garrapatas

Los parásitos son unos pequeños torturadores que se alimentan con la sangre de animales como los gatos. Aparte de ser muy molestos, también pueden causar enfermedades graves. En este artículo encontrarás toda la información que debes conocer acerca de los parásitos en gatos, sobre todo, de las pulgas y garrapatas.

Problemas digestivos en gatos

La alimentación de los gatos domésticos se parece muy poco a la de sus parientes, los gatos salvajes. El cambio de alimentación de los felinos domesticados es una causa frecuente de la aparición de problemas digestivos en gatos. Pero también las enfermedades, el envenenamiento y otros problemas pueden ser los causantes de la diarrea, los vómitos o el estreñimiento.

Problemas respiratorios en gatos

¿Tu gato estornuda o tose? ¿Tiene secreción nasal o ronca muy fuerte? Los problemas respiratorios en gatos son frecuentes. Los síntomas son parecidos, pero pueden tener causas muy diferentes.

Salud ósea en gatos

Unos huesos y articulaciones saludables son esenciales para un pequeño cazador como lo es el gato. Parece obvio, pero no lo es. No solo la edad y las lesiones, sino también la desnutrición o la enfermedad pueden afectar la salud ósea en gatos, causar inflamación y afectarle a largo plazo.

Sarro en gatos

Los gatos mayores, en particular, suelen padecer de sarro severo, que es una capa de color marrón amarillento en la superficie de los dientes. Esta está causada por la acumulación de placa dental, que a diferencia del sarro duro sigue siendo blanda. Visto más de cerca es una delgada capa mucosa que está compuesta por partículas de alimentos como proteínas o polisacáridos, así como de microbios (por ejemplo, hongos y bacterias). El sarro en gatos puede deberse a inflamaciones bucales, como la gingivitis o la periodontitis. Además, puede llevar a inflamaciones mayores debido a infecciones bacterianas.

Tos en gatos

La tos es una expulsión de aire, un tanto explosiva, de los pulmones a través de la boca del gato. El desencadenante de este síntoma es siempre un estímulo que provoca el correspondiente reflejo de la tos. El objetivo de este reflejo es expulsar cuerpos extraños o eliminar la mucosidad bronquial del tracto respiratorio. La tos en gatos es algo muy común y sus causas pueden ser varias.

Toxoplasmosis

Ante la llegada de un bebé, muchos dueños de gatos se preguntan si estos y los más pequeños son compatibles. A los futuros padres les preocupa, sobre todo, la toxoplasmosis, una enfermedad originada por un parásito. Los parasitos en los gatos como el oxoplasma gondii pueden ser peligrosos durante el embarazo.

Trastornos nerviosos y hormonales en gatos

El cuerpo de los gatos funciona con la combinación precisa de una multitud de diferentes elementos. Este sistema suele trabajar de forma perfecta, pero puede desequilibrarse con facilidad. Los problemas del sistema nervioso y los desequilibrios hormonales son un ejemplo de ello.

Vacunas para gatos

Para mantener a tu gato sano y para disfrutar de su compañía durante más años, es importante llevar a cabo una seria de vacunas para gatos. De lo contrario, es susceptible de contraer enfermedades graves que, en determinadas circunstancias, pueden dejarle secuelas permanentes o, en el peor de los casos, causarle la muerte.

A menudo nuestros queridos tigres domésticos solo muestran síntomas de enfermedad cuando esta ya es más seria. Un indicio de una enfermedad que necesita tratamiento puede ser cuando el gato ya no come con apetito. Sin embargo, también hay excepciones: por ejemplo, mientras que los perros o incluso los conejos dejan de comer cuando tienen dolor de muelas, un gato no suele hacer esto.

Por cierto, un gato se considera sano cuando es capaz de llevar una vida felina normal y apropiada para la especie sin dolor y sin tomar medicación.

Es recomendable observar al bigotudo con empatía y atención y acudir con regularidad al veterinario para las revisiones rutinarias.

Con un gato de exterior, las posibilidades de juzgar el estado de salud de tu compañero felino son más limitadas. Al fin y al cabo, la única manera de analizar sus heces y su orina es en el arenero. Cuando solo hace sus necesidades en la naturaleza, no hay forma de evaluar esto.

Procura que las heces que extraigas del arenero para que el veterinario las analice tengan la menor cantidad posible de arena. Es importante acudir de inmediato al veterinario si tu gato se comporta de forma sospechosa o parece estar sufriendo. Además, ten en cuenta que ningún libro o artículo de Internet, por muy experto que sea el autor, puede sustituir la opinión de un profesional.

Síntomas típicos de las enfermedades felinas

Lombrices: se considera que la infestación de lombrices está muy extendida entre los gatos de exterior. Por eso, se recomienda desparasitarlos con regularidad. Una infestación con el patógeno puede provocar diarrea, un pelaje descuidado, una posible demacración y la deshidratación, así como un mal estado general.

En casos muy graves, también puede provocar una oclusión intestinal o una peritonitis. Afortunadamente, los huevos excretados pueden identificarse claramente examinando las heces. Los preparados antiparasitarios son el medio para combatir la infestación de lombrices.

Clamidia: la Chlamydophila felis ataca la conjuntiva del ojo del gato. Esto lleva a una conjuntivitis (inflamación de la conjuntiva). Un síntoma evidente es un ojo lloroso y, después de unos días, el segundo ojo también puede verse afectado. Si el curso de la enfermedad es severo, el ojo sufre un daño considerable. Entre los síntomas también pueden estar el frío y la fiebre.

La enfermedad afecta con mayor frecuencia a gatos de entre cinco semanas y nueve meses. La transmisión se produce por contacto directo con la secreción ocular de un bigotudo enfermo. Es posible que el patógeno también se transmita del gato a los humanos.

El patógeno se puede detectar mediante una muestra de hisopo ocular. Si el gato no ha sido vacunado, la detección de anticuerpos puede apoyar la sospecha de un diagnóstico. Para el tratamiento se usan tetraciclinas (antibióticos). Este debería durar cuatro semanas.

En ciertas condiciones, que serán evaluadas por un veterinario, se puede recomendar la vacunación contra la clamidia. Esto solo es posible si el gato está expuesto a un mayor riesgo de infección, por ejemplo, cuando se encuentra en una protectora de animales.

Toxoplasmosis: es una infección causada por el protozoo Toxoplasma gondii. Los toxoplasmas son microorganismos unicelulares. El patógeno se extiende por todo el mundo e infecta sobre todo a los gatos, pero también a los linces, ocelotes y pumas. El felino se puede infectar a través de las heces de otros gatos, así como a través de presas infectadas con el patógeno, como ratones y aves. El riesgo de infección es mucho más alto en los gatos de exterior que en los de interior.

Los síntomas evidentes de la enfermedad son la falta de apetito, la pérdida de peso, el aletargamiento, los problemas respiratorios, la fiebre, los vómitos, la diarrea, los déficits neurológicos y la inflamación del aparato muscular. El veterinario puede determinar si tu gato ya ha tenido una infección. Después de una sola infección el gato a menudo tendrá un título de anticuerpos positivo en la sangre.

Con un análisis de sangre, el veterinario determina si el gato tiene toxoplasmosis. Además, examinará las muestras de heces en intervalos de dos semanas. El tratamiento consiste en antibióticos y antiparasitarios.

Rabia: es causada por un virus y se propaga por todo el mundo. La infección se produce por la mordedura de un animal infectado, pero también por contacto, como lamer o rascar. El patógeno entra en el cuerpo del gato a través de las heridas o las membranas mucosas por medio de la saliva y encuentra su camino hacia el cerebro a través de las vías nerviosas. Allí el virus se multiplica.

Desde ahí, el virus se propaga por todo el cuerpo y llega, entre otras partes, a las glándulas salivales. La transmisión tiene lugar a través de mordiscos. No todos los animales que sufren de rabia atacan a otros, de hecho, algunos se comportan de forma tan mansa que llama la atención. Pueden pasar hasta 200 días antes de la aparición de los síntomas.

La enfermedad aparece con síntomas como pérdida de apetito, dolor de cabeza, mareos, vómitos, dolor de garganta y fiebre de dos a siete semanas después de que se haya producido la infección. También se puede experimentar inquietud y ansiedad, así como miedo al agua. La hiperexcitabilidad general se expresa con un aumento del lagrimeo, la transpiración excesiva y la dilatación de las pupilas. La boca del gato comienza a expulsar saliva, pues tragarla le provoca calambres. A esto le siguen las convulsiones.

El animal fallece en un plazo de tres a cinco días. La enfermedad solo se puede demostrar claramente en el animal muerto. La vacuna contra la rabia ofrece una protección segura. Después de realizar la inmunización básica solo hay que repetirla cada tres años. Se recomienda la vacunación para todos los gatos de exterior.

Cómo mantener la salud del gato

Como cuidador del gato puedes hacer mucho para asegurar que tu amado minino se mantenga sano a largo plazo. Aun así es posible que se dé una enfermedad. En caso de duda, es importante que consultes a un veterinario, porque los gatos, como ya hemos descrito al principio, tienden ocultar los síntomas. Este comportamiento es instintivo, pues en la naturaleza podría ser peligroso que un felino sea percibido por otros como una víctima fácil.

También se recomienda que la vacunación se lleve a cabo de manera sensata. El veterinario puede usar varios parámetros para decidir qué vacunas son las mejores para tu minino. Sin embargo, tú, como dueño de un gato, también debes estar bien informado sobre las vacunas disponibles y la frecuencia con la que deben administrarse.

El percepto de las vacunas es: tanto como sea necesario, tan poco como sea posible. Ninguna vacuna puede garantizar el cien por cien de protección contra una enfermedad. Sin embargo, el beneficio de una vacuna sigue siendo mucho mayor que el riesgo asociado.

Una desparasitación regular también es obligatoria, sobre todo, porque la infestación por lombrices puede, en determinadas circunstancias, convertirse en un peligro no solo para el propio gato, sino también para el ser humano, si este tiene un sistema inmunitario debilitado. Lo mismo se aplica a los niños.