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Epilepsia en gatos

Como órgano de generación y conducción de estímulos, el cerebro es crucial para la coordinación, la percepción y otras funciones. Si, debido a daños funcionales o estructurales, estas funciones se ven alteradas, puede producirse una sobrecarga y sobreestimulación neuronal. El desequilibrio entre actividad e inhibición nerviosas provoca ataques epilépticos, que pueden manifestarse con la pérdida del conocimiento y convulsiones. Si se producen dos ataques epilépticos en un intervalo de al menos un día, se habla de epilepsia en gatos.

¿Cómo aparece la epilepsia en gatos?

La actividad del cerebro la controlan particularmente tres sustancias. El glutamato y el aspartato estimulan las neuronas, mientras que el ácido γ-aminobutírico (GABA) tiene un efecto inhibidor. Los investigadores consideran que un desequilibrio de ambos factores sobrecarga el cerebro y provoca ataques epilépticos. La epilepsia puede aparecer en forma idiopática (sin motivo) o a causa de estímulos o enfermedades:

Mientras que algunos gatos presentan una predisposición genética a la epilepsia, otros enferman, por ejemplo, a consecuencia de un suministro de oxígeno insuficiente (isquemia) al cerebro o por daños en el tejido nervioso. Particularmente, se toman en consideración las alteraciones siguientes:

  • Inflamaciones, como encefalitis o meningitis a causa de infecciones bacterianas o virales
  • Malformaciones congénitas o adquiridas de los vasos ascendentes y descendentes
  • Cáncer (tumores)
  • Lesiones (traumatismos)

Las convulsiones no siempre tienen su origen en el cerebro. Si el gato padece una epilepsia provocada por alteraciones fuera del cerebro, la enfermedad se denomina epilepsia extracerebral. Las causas pueden ser, entre otras, las dolencias siguientes:

  • Trastornos metabólicos (p. ej., diabetes mellitus)
  • Intoxicaciones (p. ej., por medicamentos)
  • Carencias de vitaminas o nutrientes (p. ej., tiamina = vitamina B1)

¿Cómo se detecta la epilepsia en gatos?

Los gatos pueden contraer epilepsia a cualquier edad. Los ataques epilépticos en gatos se dividen en cuatro fases, cuyos síntomas difieren mucho entre ellos:

  1. La fase prodrómica aparece desde horas hasta días antes del ataque y se manifiesta con una fuerte agitación.
  2. Durante el aura, muchos gatos presentan un intenso deseo de estar cerca de la persona. Sin embargo, otros gatos epilépticos muestran comportamientos distintos, como recelo o agresividad.
  3. El ictus describe el ataque epiléptico visible propiamente dicho.
  4. La fase posictal es la fase de recuperación. En este periodo, los gatos enfermos están agotados y duermen mucho.

Durante el ictus en sí, y a veces también en las demás fases, los gatos epilépticos presentan los signos siguientes:

  • Caídas repentinas y espasmos tónicos (contracción de los músculos) y clónicos (convulsión de los músculos) en todo el cuerpo
  • Estiramiento de todos los miembros
  • Inconsciencia
  • Evacuación involuntaria de orina y heces
  • Alucinaciones, caracterizadas por abundantes maullidos, mordiscos en la cola y correteos
  • Movimientos masticatorios e incremento de la salivación
  • Cambios de comportamiento

No todos los ataques epilépticos son iguales, por lo que la epilepsia en gatos se distingue entre dos formas:

  • El gran mal describe un transcurso severo y prolongado, durante el cual el gato presenta fuertes convulsiones tónicas y clónicas. La rigidez de la musculatura puede provocar una parada respiratoria mortal.
  • El estado epiléptico define un ataque epiléptico en el que el gato pierde la consciencia durante más de cinco minutos. Debido a sus pronunciados síntomas convulsivos, este estado también puede ser mortal.

Opciones de diagnóstico

Los gatos con convulsiones siempre se deben llevar al veterinario para que los examine.

Durante el cuestionario a la persona (anamnesis), se puede recabar información importante y descartar posibles causas. Algunos datos esenciales son la alimentación, el comportamiento y la procedencia del gato. Después de un chequeo general, se llevan a cabo varias medidas diagnósticas. Para detectar infecciones bacterianas o virales, enfermedades metabólicas e inflamaciones, es recomendable tomar muestras de sangre y líquido cefalorraquídeo. Además, para descartar lesiones internas, malformaciones o tumores, es aconsejable realizar métodos de imagen, como radiografías, TAC o resonancias magnéticas.

Terapia de la epilepsia en gatos

En general, la epilepsia en gatos es una enfermedad incurable. El tratamiento de los ataques epilépticos en gatos siempre debe llevarlo a cabo un veterinario. Este se divide en una terapia de urgencia para un ataque epiléptico aislado y un tratamiento sintomático a largo plazo:

Medidas de urgencia debido a un ataque epiléptico:

  • Control inmediato de los parámetros sanguíneos
  • Las benzodiazepinas, como el diazepam, relajan los músculos del gato y lo calman.
  • Debido al elevado consumo de energía durante un ataque epiléptico, es recomendable administrar soluciones azucaradas por goteo intravenoso.
  • Si estas medidas no mejoran la situación en poco tiempo, se pueden administrar barbitúricos, como el fenobarbital. Dado que estos fármacos tienen un efecto antiespasmódico y soporífero, se debe intubar al gato para proporcionarle respiración asistida.

El tratamiento a largo plazo de la epilepsia en gatos siempre depende de la causa:

  • Si se desconoce la causa de los ataques, en formas idiopáticas se recomiendan barbitúricos (p. ej., fenobarbital) de por vida.
  • Las infecciones bacterianas requieren antibióticos después de llevar a cabo una prueba de resistencia.
  • Para los traumatismos se realizan intervenciones quirúrgicas.
  • Los tumores se pueden operar o tratar con radioterapia o quimioterapia.

Pronóstico

Por desgracia, la epilepsia en gatos no se puede curar. Sin embargo, muchas veces se puede garantizar la calidad de vida del animal con una medicación adecuada de por vida. Para ello, administrarle la medicación regular y correctamente es un requisito indispensable. Independientemente de esto, hay que tener en cuenta que algunas enfermedades, como tumores agresivos y lesiones, pueden empeorar el pronóstico.

¿Se puede prevenir la epilepsia en gatos?

Para poder prevenir los ataques epilépticos en gatos, hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • A la hora de criar y comprar gatitos, es imprescindible asegurarse de que los padres son animales sanos.
  • Los medicamentos y otras sustancias tóxicas deben guardarse bajo llave.
  • Una alimentación equilibrada para cubrir la demanda vitamínica y nutricional es esencial para la salud y puede prevenir enfermedades subyacentes.
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