Ácaros en gatos This article is verified by a vet

ácaros en gatos

Los ácaros son parásitos que infestan la piel de los gatos, de otros animales y de los humanos para alimentarse de células y sangre. Existen alrededor de 50 000 tipos de ácaros. Estos pueden atacar a animales de cualquier raza o edad. Los científicos clasifican a los ácaros entre los insectos (Arthropoda), o más precisamente, entre la clase de los llamados arácnidos. Entre las especies de ácaros en gatos más importantes se encuentran la Cheyletiella, el Otodectes, el ácaro de la sarna, el Demodex y el Trombiculidae.

Los ácaros en gatos y sus características

Debido a su esqueleto externo quitinoso y sus ocho patas, los ácaros pertenecen a los arácnidos. Pueden crecer hasta dos milímetros y por lo tanto pueden ser detectados a simple vista. Se transmiten por contacto directo, con un gato que ya los tiene, o por contacto indirecto, por ejemplo, al entrar en habitaciones contaminadas. Dado que los ácaros se alimentan en parte de las células y de la sangre, después de un cierto tiempo provocan graves problemas de piel y de salud en general.

Las hembras suelen poner sus huevos sobre o en la piel del gato, de los cuales salen las larvas. A partir de esto y de forma gradual, se desarrollan tres etapas ninfas diferentes, que se convierten en etapas adultas femeninas o masculinas. Este ciclo de vida típico puede variar mucho con el tiempo. Mientras que algunas especies de ácaros se desarrollan por completo después de unos días, otras tardan varios años en desarrollarse.

Con frecuencia, atacan sobre todo a aquellos gatos que ya están inmunocomprometidos por los siguientes factores:

Cheyletiella

Las hembras de la Cheyletiella blakei fijan sus huevos en la base del pelo del gato. Los ácaros recién desarrollados viven casi exclusivamente en el pelaje de los felinos, por lo que pueden sobrevivir fuera del huésped hasta tres semanas. Por lo tanto, se propagan con especial rapidez a través de los objetos contaminados. Debido a su estructura corporal plana, a estos ácaros también se les dice «caspa andante».

Otodectes

Los Otodectes cynotis son ectoparásitos que se fijan en el pelaje o dentro del oído del minino afectado. Con la ayuda de sus piezas bucales se alimentan allí de células de la piel y de secreciones celulares. Aunque los ácaros prefieren vivir siempre en el gato, durante las etapas adultas también pueden sobrevivir en ambientes muy húmedos durante varios meses.

Demodex

El Demodex cati es el agente causante de la demodicosis felina. La enfermedad es poco común en Europa, ya que esta especie de ácaro afecta en exclusiva a gatos inmunocomprometidos. En general, los gatos afectados ya sufren de leucemia felina (VLFe), virus de la inmunodeficiencia felina (FIV) u otras enfermedades subyacentes.

Trombiculidae

Esta especie de ácaro es muy común en los gatos, sobre todo, durante los cálidos meses de verano. Los rojizos ácaros adultos pasan su vida sobre la hierba y, cuando entran en contacto con los gatos, infestan principalmente las partes inferiores del cuerpo como las patas y el vientre. El estadio larvario es, por lo tanto, el único estadio que vive de forma parásita en el gato y se alimenta de su sangre.

Sarcoptidae

Al ácaro de la sarna también se le conoce como Notoedres cati. En Europa central esta especie es bastante rara, y suele diagnosticarse sobre todo en gatos callejeros de zonas más meridionales. Las hembras se clavan hasta 1 cm dentro de la piel en la zona de la cabeza y el cuello de los bigotudos y ponen sus huevos en las protuberancias externas.  Esta especie de ácaro se conoce como ácaro de la sarna por los graves daños que provoca en la piel.

ácaros en gatos

Síntomas de ácaros en gatos

Dependiendo del tipo de ácaros pueden aparecer diferentes síntomas:

  • Síntomas generales: cansancio, adelgazamiento
  • Reacciones alérgicas
  • Problemas en la piel: lesiones en la dermis, aumento del engrosamiento de la capa externa de la piel (hiperqueratosis) y formación de arrugas
  • Ácaros del oído: canal auditivo sucio debido a la formación de una masa oscura, maloliente y cerosa (mezcla de sangre, secreción del oído y excrementos de ácaros), posiblemente con picor
  • En especial los gatos jóvenes pueden morir a causa de una severa pérdida de peso y de una automutilación por picor, así como por infecciones bacterianas secundarias asociadas

Diagnóstico

Si tu gato se rasca cada vez más el veterinario debe compruebar si se trata de una infestación de parásitos. Durante la entrevista con el cuidador (anamnesis), el veterinario pregunta sobre las posibles fuentes de infección (por ejemplo, contacto con gatos callejeros) o la profilaxis previa contra los parásitos (por ejemplo, el collar). Cualquier indicación puede excluir posibles diagnósticos diferenciales.

Lo siguiente es determinar el estado de salud general de tu gato en base a varios parámetros vitales. Estos incluyen la condición general, el examen de las membranas mucosas y el balance hídrico, la frecuencia cardíaca y respiratoria y la temperatura corporal interna rectal.

Si tu minino tiene un buen estado de salud general se puede comenzar con el examen especial. Dado que algunas especies de ácaros son visibles en el pelaje o en la superficie de la piel, en algunos casos basta con realizar una inspección minuciosa (adspección) de la línea del pelo de diferentes regiones del cuerpo o la aplicación de tiras adhesivas transparentes.

Para detectar los ácaros del oído el veterinario usa un otoscopio. Este se inserta en el canal auditivo del gato. De haber allí una masa oscura esta puede examinarse con un microscopio o por medio de un frotis para detectar si se trata de ácaros. Las especies de ácaros que se encuentran sobre o en la piel también pueden hacerse visibles con el microscopio haciendo un raspado de la piel profundo y disolviendo la muestra en hidróxido de potasio. Para ello, el veterinario rasca la superficie de la piel con una hojilla hasta que aparece algo de sangre. Esto es muy importante porque todas las capas de la piel deben ser examinadas para detectar las infestaciones de ácaros.

Tratamiento contra ácaros en gatos

Cómo luchar contra los ácaros en gatos

El tratamiento de una infestación de ácaros debe consistir en un tratamiento farmacológico específico y una terapia complementaria:

  • Medicamentos contra ácaros (acaricidas): selamectina, ivermectina, doramectina, aerosol de fipronil
  • Tratamiento de todos los animales de contacto
  • Limpieza del entorno (habitaciones, zonas de alimentación, lugares para dormir,)
  • Antibióticos y medicamentos antialérgicos

Pronóstico

El pronóstico puede ser muy diferente dependiendo del tipo de ácaro y del estado del sistema inmunitario del gato. Si bien la infestación por ácaros en los gatos adultos, que por lo demás están sanos, puede controlarse con facilidad mediante un tratamiento constante, el pronóstico para los animales inmunocomprometidos puede ser bastante desfavorable.

Cómo prevenir los ácaros en gatos

Para prevenir una infestación de ácaros en tu bigotudo es aconsejable seguir las siguientes medidas profilácticas:

Nuestros artículos más útiles

¿Cuántos años tiene mi gato?

La edad de los perros se suele deducir de forma sencilla: un año de los perros equivale a siete años de los humanos, dependiendo también de la raza y del peso del can. Ahora bien, ¿cómo se puede determinar la edad de los gatos? ¿Cuántos años suelen vivir? ¿A partir de qué edad se considera a los felinos «senior»? Descubre aquí todo sobre la edad de los gatos.

Métodos anticonceptivos para gatos

Los gatos son unos animales fascinantes. ¿Quién puede resistirse a un adorable gatito y a observarlo, mimarlo y acariciarlo durante todo el día? Pero la realidad es que vivimos en un mundo en el que las protectoras de animales están abarrotadas. Por esta razón, la mayoría de los amantes de los animales son conscientes de la importancia de evitar que su gato tenga una camada. Descubre cuáles son los métodos anticonceptivos para gatos.

Vacunas para gatos

Para mantener a tu gato sano y para disfrutar de su compañía durante más años, es importante llevar a cabo una seria de vacunas para gatos. De lo contrario, es susceptible de contraer enfermedades graves que, en determinadas circunstancias, pueden dejarle secuelas permanentes o, en el peor de los casos, causarle la muerte.