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Escrito por Franziska Gütgemann, veterinaria
Artrosis en gatos

Una artrosis, también llamada osteoartrosis, es una enfermedad dolorosa de las articulaciones, es común y no tiene cura. Además de los gatos, también los humanos y muchos otros animales (como los perros) pueden padecer esta enfermedad articular crónica. Dado que es degenerativa, los daños causados durante su desarrollo son irreparables y poco a poco provocan cambios en el comportamiento, restricción del movimiento y dolor. A diferencia de la artritis (inflamación de las articulaciones), la artrosis en gatos no está causada por una infección, sino por varios factores como la nutrición, la genética y la tenencia.

Causas de la artrosis en gatos

El proceso de la enfermedad comienza con el daño del cartílago articular liso. Normalmente, este se encarga de reducir la fricción en la articulación durante el movimiento y ejerce un efecto amortiguador. Si se produce una abrasión y una reducción de la elasticidad del cartílago, las estructuras articulares circundantes, como la membrana sinovial, que forma el líquido sinovial, la cápsula articular estabilizadora y los huesos implicados también pueden resultar dañados. Las consecuencias son el engrosamiento de la cápsula articular y la reducción y alteración del líquido sinovial. En última instancia, esto conduce a una mayor irritación de la articulación y a un empeoramiento de la situación. Si este proceso progresa de forma crónica, el hueso crea formaciones óseas en respuesta a la alta carga, lo que de nuevo conduce a un daño consecuente en la articulación.

¿Qué factores favorecen la artrosis?

En general, la artrosis se da sobre todo en los gatos mayores, en especial en las articulaciones de las extremidades delanteras (por ejemplo, en los codos o en las patas) y en las extremidades traseras (por ejemplo, en la cadera, las rodillas o las patas), así como en la columna vertebral. Esto se debe a que estas zonas se sobrecargan durante el movimiento y por el peso del felino.

Los siguientes factores promueven la artritis en gatos:

  • Predisposición genética
  • Traumatismos (accidentes como roturas de huesos o de ligamentos)
  • Sobrecarga (por ejemplo, por sobrepeso o por realizar demasiado ejercicio)
  • Malformaciones congénitas o adquiridas de las articulaciones
  • Inflamación de las articulaciones (artritis) debido a infecciones (por ejemplo, borreliosis, ehrlichiosis o contaminación bacteriana)

Cómo saber si tu gato tiene artrosis

La naturaleza progresiva de la osteoartrosis es la razón por la que los primeros síntomas de la enfermedad articular aparecen de forma gradual y leve. En las primeras etapas, los gatos afectados suelen mostrar cambios de comportamiento. Los gatos que padecen artrosis pueden mostrar los siguientes cambios:

  • No se quieren mover
  • Evitan dar grandes saltos
  • Les cuesta levantarse después de haber hecho un descanso

Cuando, además del cartílago de la articulación, se ven afectadas las estructuras óseas, el gato muestra claros síntomas de dolor. Esto lleva a más síntomas clínicos como:

  • Disminución del estado general y de la ingesta de alimentos con la consiguiente pérdida de peso
  • Cambios de comportamiento: como el aumento de la agresividad, el miedo o la disminución de las ganas de jugar o recibir cuidados
  • Automutilación
  • Mayor susceptibilidad a otras enfermedades debido al debilitamiento del sistema inmunitario relacionado con el estrés

Diagnosticar la artrosis en gatos

Si tu bigotudo muestra notables patrones de movimiento o dolor lo mejor es que acudas al veterinario. Este puede hacer un diagnóstico provisional basado en el informe preliminar y los signos clínicos. Sin embargo, el diagnóstico final requiere un estudio detallado de la cojera, que incluye las siguientes medidas de diagnóstico:

  • Adspección (observación) del andar
  • Palpación de las articulaciones y las estructuras circundantes
  • Técnicas de imagen: las radiografías, las tomografías computarizadas (TC) y las resonancias magnéticas (RM) son particularmente útiles para confirmar y clasificar la gravedad de la osteoartritis en los gatos. El tejido blando circundante se puede evaluar mejor con una ecografía.

Tratamiento

El daño articular causado por la artrosis es irreparable por lo que se descarta la cura de la enfermedad. Por eso, la osteoartritis en los gatos se trata sintomáticamente para reducir el dolor y el estrés en las articulaciones:

  • Fisioterapia: el movimiento controlado de las articulaciones ayuda a la construcción del músculo
  • Una dieta controlada y ejercicio suave (por ejemplo, cinta para caminar subacuática): cuando el peso corporal disminuye, las articulaciones están menos estresadas
  • Medicamentos como los analgésicos (por ejemplo, los antiinflamatorios no esteroideos o AINE) o los antiinflamatorios
  • Aditivos alimentarios: DMOA (siglas en inglés: Disease Modifying Osteoarthritis Agents, es decir, agentes modificadores de la osteoartritis) para apoyar las articulaciones, como los ácidos grasos omega-3, glucosaminoglicanos o preparados vitamínicos (por ejemplo, la vitamina E), así como el extracto de mejillón de labios verdes
  • A partir de un cierto grado de gravedad, puede ser necesario recurrir a medidas quirúrgicas, como el endurecimiento artificial (artrodesis) o una articulación artificial
  • Para aliviar el dolor también se utilizan métodos como la acupuntura o la terapia magnética

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Pronóstico

La artrosis no es una enfermedad que acorte significativamente la vida del gato. Sin embargo, puede reducir bastante la calidad de vida debido al dolor, por lo que es muy importante diagnosticarla y tratarla cuanto antes.

Prevenir la artrosis en gatos

La prevención de la osteoartritis en gatos debe empezar a una edad temprana. Como la artrosis puede determinarse de forma genética, cuando compras o crías gatitos debes tener en cuenta la salud de los progenitores. No es raro que te intenten vender un felino enfermo como si estuviera sano, así que asegúrate de pedir un certificado de salud reconocido por un veterinario. Además, debes prestar atención a que tu minino mantenga una dieta sana y equilibrada, ya que el sobrepeso no solo causa artrosis sino también otras muchas enfermedades como la diabetes mellitus, la gota o las enfermedades gastrointestinales.

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