Alergias en gatos This article is verified by a vet

Alergias en gatos

Una alergia es una reacción del cuerpo a sustancias que suelen ser inofensivas (alérgenos o antígenos) en la que el cuerpo forma ciertas proteínas protectoras, los llamados anticuerpos. Esta reacción antígeno-anticuerpo puede conducir a diversas reacciones posteriores que pueden causar inflamaciones inofensivas de la piel, pero también situaciones de alto riesgo para la salud. En general, las alergias en gatos pueden darse en cualquier raza, pues son reacciones excesivas del sistema inmunitario que, además, pueden ocurrir de forma espontánea en cualquier momento.

Para entender mejor cómo se desencadenan las alergias en gatos y qué enfermedades pueden ser el resultado de ellas, las reacciones alérgicas se clasifican en los siguientes cuatro tipos:

  1. Reacción inmediata:
  • suele aparecer en cuestión de segundos o minutos
  • es el tipo más frecuente en los gatos
  • formación de anticuerpos IgE (inmunoglobulina E) que provocan un fuerte aumento de la histamina en el cuerpo
  • ejemplo: asma alérgica
  1. Citotóxica:
  • comienza a las pocas horas
  • los vínculos entre los antígenos de las células y los anticuerpos del propio sistema (inmunoglobulina G, IgG) conducen a la formación de complejos inmunes, que a su vez causan la destrucción de células del cuerpo como las plaquetas sanguíneas (trombocitos) o los glóbulos rojos (eritrocitos)
  1. Complejos inmunes:
  • ocurre después de unas cuantas horas
  • también se crean complejos inmunes entre los antígenos y los anticuerpos, pero esta reacción no solo se produce en las células, sino también en los antígenos de libre movilidad
  • ejemplo: vasculitis alérgica (inflamación de los vasos sanguíneos)
  1. De aparición tardía:
  • aparecen después de varias horas o días
  • ciertas células inmunes (linfocitos T) atraen otras células inmunes al alérgeno y causan inflamación
  • ejemplo: rechazo del trasplante después de la cirugía

Alergias ambientales (atopia)

Al igual que los humanos, los gatos pueden desarrollar alergias contra diferentes alérgenos ambientales como el polen o el polvo doméstico. Este último suele provocar una dermatitis durante todo el año, mientras que la alergia al polen aparece por temporadas. Otros ejemplos de otros alérgenos del aire son las esporas del moho o las sustancias aromáticas que pueden estar presentes en la arena para gatos.

Alergia a la saliva de la pulga

Las reacciones alérgicas en los gatos suelen estar causadas, sobre todo, por la infestación de pulgas, o más bien por la saliva de las pulgas. En los mininos afectados son típicos unos pequeños nódulos inflamados en la espalda, denominados dermatitis miliar felina. El aumento del lamido debido a un picor severo puede conducir a infecciones secundarias bacterianas o fúngicas que pueden empeorar la inflamación de la piel.

Alergias alimentarias

Además de la alergia a la saliva de pulgas, la alergia alimentaria también es frecuente en los felinos. Esta puede desarrollarse de manera espontánea y, además de picazón, puede provocar vómitos y diarrea. Es importante distinguir una alergia alimentaria de una intolerancia alimentaria, pues esta última no está causada por una hipersensibilidad del sistema inmune.

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Complejo granuloma eosinofílico felino (CGE)

Para esta enfermedad alérgica específica de los gatos, aún no se conoce la causa exacta. Sin embargo, se supone que puede ser detonado por una infestación de pulgas. La enfermedad provoca fuertes reacciones defensivas del sistema inmunitario, sobre todo en la zona bucal, que dan lugar a nódulos inflamatorios (granulomas eosinófilos) y a veces a fuertes dolores. Además de la inflamación de las membranas mucosas también puede producirse una infección en otras regiones de la piel como la cabeza o la parte interior de los muslos.

Alergias en gatos

Síntomas de alergias en gatos

El cuadro clínico de las alergias en gatos es muy variable y puede incluir los siguientes síntomas:

  • picazón fuerte: se frotan contra objetos y se rascan
  • caída del pelo (alopecia)
  • problemas gastrointestinales: náuseas, vómitos, diarrea
  • infecciones bacterianas secundarias: infecciones cutáneas y otras inflamaciones de los órganos
  • asma alérgica y shock anafiláctico: peligro de muerte repentino debido a una dificultad respiratoria

Diagnóstico

Si tu bigotudo muestra síntomas de alergia lo mejor es acudir al veterinario. Este podrá limitar los alérgenos mediante un diagnóstico de exclusión y evitar que los síntomas empeoren. Para ello, el médico pedirá información importante sobre la detección de los posibles alérgenos durante una entrevista (anamnesis) con el cuidador. Por ejemplo, si el gato recibe un tratamiento eficaz contra las pulgas durante todo el año, la alergia a la saliva de las pulgas es muy poco probable. Por otra parte, el aumento de los episodios alérgicos por temporadas es una señal de una posible alergia al polen.

A la anamnesis le sigue un examen clínico general para conocer el estado de salud general del gato. Por ejemplo, se miden la respiración, el pulso y los latidos del corazón, así como la temperatura corporal con un termómetro rectal.

Si el gato no muestra cambios drásticos en los parámetros vitales, se puede comenzar con la revisión especial.

La exploración especial tiene como finalidad descubrir la causa de la alergia mediante pruebas específicas. Por ejemplo, una alergia alimentaria se diagnostica mediante una dieta de exclusión, un cambio de alimentación abrupto y a largo plazo. Si los síntomas del gato mejoran, se puede suponer que el resultado es positivo. No obstante, para comprobarlo se le puede administrar de nuevo la comida anterior. Si el minino vuelve a tener síntomas de alergia es muy probable que se trate de una alergia alimentaria.

Si no es posible averiguar los alérgenos mediante un diagnóstico de exclusión, el veterinario tendrá que realizar otras pruebas específicas como la prueba cutánea (prueba intradérmica) o un análisis de sangre (prueba de suero). Estos pueden detectar los alérgenos de forma específica, pero desafortunadamente los resultados no siempre son fiables.

Tratamiento

El tratamiento de las alergias en gatos depende de la causa y de la magnitud de la clínica.

Los siguientes tratamientos pueden ser necesarios para mejorar la calidad de vida o incluso la probabilidad de supervivencia del gato afectado:

  • medicamentos antialérgicos (por ejemplo, antihistamínicos)
  • inmunosupresores (por ejemplo, cortisona o atópica)
  • champús antiinflamatorios o pipetas
  • para infecciones secundarias: antibióticos (después de una prueba de resistencia) o antimicóticos
  • desensibilización (hiposensibilización) mediante la administración de por vida de sueros alergénicos producidos de manera personalizada

Pronóstico

Las alergias en gatos son frecuentes y suelen ser leves. Sin embargo, en algunos casos pueden producirse graves crisis anafilácticas que pueden ser fatales debido a la dificultad respiratoria. Por lo tanto, prevenir futuros ataques alérgicos es muy importante.

Evitar alergias en gatos

Las alergias pueden desencadenarse en cualquier momento. Sin embargo, para reducir el riesgo de padecer alergias o de tener nuevas recaídas, se pueden tomar una serie de medidas profilácticas:

  • evitar el contacto con los alérgenos conocidos
  • tratamientos antipulgas regulares (por ejemplo, pipetas o collares)
  • desensibilización
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