Viajar con gato

Viajar con gato

Viajar con gatos en barco

¿Irse de crucero con un gato? Por muy loco que parezca, es posible. Además, aquellas personas que viven en islas de vez en cuando necesitan ir en ferry con su minino. Aquí te damos algunos consejos para que navegar con tu bigotudo sea lo más placentero posible para este y todos los demás viajeros.

Viajar con gatos

La residencia felina está llena, tu agradable vecino no tiene tiempo, tu familia vive lejos y todos tus amigos se han ido de vacaciones. Si estás pensando en llevarte a tu gato de viaje debes tener en cuenta que pueden surgir varios problemas. A veces a los amantes de los gatos solo les quedan dos opciones: o bien renuncian a las vacaciones que tenían planeadas y se quedan en casa con su bigotudo o se lo llevan al viaje. Si te quedas en España y tienes un lugar fijo donde hospedarte durante todas las vacaciones no tendrás ningún problema, siempre y cuando el propietario del alojamiento permita animales domésticos en el domicilio vacacional. En caso de querer hacer un viaje itinerante o un estresante viaje de negocios es mejor que dejes a tu minino. Los viajes al extranjero con gatos se complican debido a las estrictas regulaciones de entrada, los certificados de salud necesarios, los meticulosos registros de vacunación y una cuarentena de meses. Por supuesto que todos estos requisitos tienen una función y su razón de ser. Y aunque, para quienes quieran viajar con gatos, todo son inconvenientes, también protegen la salud de los animales domésticos.

Viajar con gatos en avión

A los gatos les gusta aún menos viajar en avión que en coche. Los olores desconocidos, los ruidos fuertes y la compensación de presión hacen que el vuelo resulte incómodo incluso para los felinos calmados. Sin embargo, a veces es inevitable tener que realizar este tipo de desplazamientos. No importa si se trata de una mudanza o de una estancia larga en el extranjero: con un poco de preparación conseguirás que el vuelo sea lo más agradable posible para tu minino.

Viajar con gatos en tren

A casi ningún gato le gusta abandonar su entorno habitual. Sin embargo, se pueden dar algunas situaciones, como una mudanza o un largo viaje, que obligan a tu gato a desplazarse. Si el dueño no tiene coche, también resulta necesario recurrir al transporte público para llevarle al veterinario. ¿Esto es posible? ¡Claro que sí! Con un par de consejos tú y tu gato podréis disfrutar de un viaje totalmente libre de estrés.

Viajar con gatos en coche

A los gatos no les hace mucha gracia viajar. Cualquier cambio de sitio causa estrés a estos animales tan sensibles, ya que, por naturaleza, los olores y ruidos desconocidos les ponen muy nerviosos. Sin embargo, a veces sus dueños se ven obligados a cambiarles de ubicación, ya sea para hacer la visita anual al veterinario, una mudanza o una estancia fuera de casa. El coche no es la forma de desplazarse preferida de los felinos, no obstante, con un poco de preparación podrás quitarles el miedo al viaje.