Homeopatía para gatos

Homeopatía para gatos

La máxima de la homeopatía es «Lo similar cura lo similar».

Para algunas personas, la homeopatía es el mejor remedio contra las enfermedades, mientras que para otras es un engaño. Pero ¿cómo funciona y qué ofrece la homeopatía para gatos? Sigue leyendo para descubrir esto y muchas cosas más.

¿Qué es la homeopatía?

La homeopatía es un método curativo alternativo diferente de la medicina clásica. El médico Christian Friedrich Samuel Hahnemann fundó la homeopatía humana en el siglo XVIII. Sin embargo, no pasó mucho tiempo hasta que llamó la atención de los amantes de los animales.

La homeopatía para gatos, y también para las personas y otros animales, se basa en el principio siguiente: el cuerpo, la mente y el alma confluyen. Por eso, la homeopatía para gatos tiene como fin el tratamiento y fortalecimiento integrales de la energía vital. En cambio, la medicina veterinaria tradicional (alopatía) solo trata el órgano enfermo (p. ej., el hígado) tras un examen específico.

La gran diferencia respecto a las terapias conservadoras reside en que el efecto de los remedios alternativos en personas y animales no ha podido demostrarse científicamente.

Efecto de los remedios homeopáticos

Los medicamentos homeopáticos suelen estar compuestos por minerales, microorganismos (como bacterias u hongos) o plantas. Las formas farmacéuticas típicas son los glóbulos, las gotas, las pomadas y los supositorios.

Homeopatía para gatos
Los glóbulos contienen principios activos homeopáticos diluidos (potenciaciones) y están disponibles para perros y gatos.

A diferencia de los medicamentos convencionales, los homeopáticos provocan el mismo síntoma ya existente. La idea es que lo similar cura lo similar. Por ejemplo, los homeópatas animales administran sustancias que provocan náuseas en casos de vómitos. En cambio, la medicina convencional prescribiría un remedio contra las náuseas en este caso.

Otra diferencia reside en las potenciaciones. Estas indican la intensidad con la que está diluido el principio activo del fármaco homeopático. Curiosamente, el efecto de las potencias altas con muchas agitaciones (p. ej., D12) —es decir, preparados más diluidos— es más fuerte que el de las potencias bajas (p. ej., D1).

La D corresponde al número romano diez, mientras que la C equivale a cien. Los números siguientes indican el nivel de dilución de la tintura madre. Así pues, una potencia D6 significa que la tintura madre está diluida seis veces en una proporción de 1:10.

¿Cuándo se utiliza la homeopatía para gatos?

Existen numerosos ámbitos de aplicación de la homeopatía para gatos. Algunos ejemplos clásicos son los vómitos, la diarrea, los problemas digestivos y el mal aliento. En estos casos, el tratamiento homeopático del gato puede ser una alternativa natural o un tratamiento complementario. Además, los remedios homeopáticos pueden ayudar con el miedo y el estrés.

Aparte de estos, existen otros campos de aplicación de la homeopatía para gatos:

  • Enfermedades infecciosas
  • Enfermedades metabólicas
  • Traumatismos
  • Envenenamiento (intoxicación)
  • Enfermedades psicológicas (p. ej., depresiones, miedo o estrés)

Mucha gente decide tratar a su gato adicionalmente con medicina tradicional. Al fin y al cabo, no está demostrado que las enfermedades graves puedan tratarse con medicamentos homeopáticos. En estos casos, la terapia homeopática debe servir únicamente como refuerzo y para devolver la armonía al conjunto.

Riesgos y efectos secundarios de la homeopatía para gatos

Como la homeopatía para gatos no tiene ningún efecto demostrado científicamente, es raro que se produzcan efectos secundarios. Sin embargo, es posible que los síntomas del gato empeoren durante el tratamiento homeopático.

En este caso, los homeópatas hablan de un empeoramiento inicial. Esto debería ser signo de que el tratamiento está funcionando.

Atención: En casos de enfermedades graves, como infecciones o daños en órganos, no pierdas tiempo. Aunque seas defensor/a de la homeopatía, siempre debes actuar por el bien de tu gato.

Por lo tanto, acude al veterinario en urgencias agudas. En caso de duda, este podrá evaluar la gravedad de la enfermedad y el tratamiento correcto.

Primera visita al homeópata

Cuando visites a un homeópata de animales por primera vez, piensa antes en el carácter de tu gato. La medicina tradicional formula preguntas específicas sobre el accidente o el comportamiento alimentario del gato durante la anamnesis. En cambio, el homeópata querrá saber más cosas sobre el minino.

Así pues, es posible que te pregunte lo siguiente:

  • ¿Cómo reacciona cuando lo riñes?
  • ¿Le gusta trepar?
  • ¿Cómo describirías su carácter?
  • ¿Cuáles son sus preferencias y qué pondría en la cesta de la compra?
  • ¿Muestra alguna conducta especial?
  • ¿Cómo se comporta con otros gatos y personas?

Ahora el homeópata ordena las respuestas según su relevancia. A continuación, busca información en el repertorio (obra de consulta de la homeopatía) sobre qué remedio homeopático requiere cada síntoma.

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