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Cistitis en gatos

La cistitis es una inflamación de la vejiga. Lamentablemente, los gatos sufren con frecuencia de esta enfermedad, que puede llegar a ser bastante dolorosa. La cistitis en gatos afecta en mayor proporción a los mininos adultos, esterilizados o con sobrepeso. Además de las infecciones bacterianas del tracto urinario, las principales causas son los cristales y cálculos urinarios y las inflamaciones estériles, como la cistitis idiopática felina (CIF).

Causas de la cistitis en gatos

Los gatos suelen padecer cistitis con frecuencia, pero las causas pueden ser varias. Los más afectados son los gatos domésticos y los machos. Para tener una mejor visión general y comprensión, las causas de la cistitis se dividen en infecciosas y no infecciosas:

Causas infecciosas

Las infecciones bacterianas de las vías urinarias suelen aparecer con frecuencia en gatos mayores, pero también afecta a animales que tienen otras enfermedades (por ejemplo, diabetes mellitus, hipertiroidismo o insuficiencia renal crónica). Las siguientes dos vías de infección suelen provocar una cistitis infecciosa en los gatos:

  • A través de las vías urinarias: las infecciones bacterianas a menudo ascienden por la uretra hasta la vejiga o se dan por irritaciones en la propia vejiga. La causa más frecuente de esto es la formación de cristales urinarios, que pueden acumularse formando cálculos urinarios. En los gatos, los cálculos más comunes son los de estruvita y de oxalato de calcio, los cuales aparecen por cambios en el valor del pH de ácido a básico. Un factor importante en esto es la alimentación del gato.
  • A través de la sangre: en el curso de una intoxicación de la sangre (sepsis) las bacterias pueden llegar a la vejiga. La entrada puede ser una herida quirúrgica cercana o una herida más pequeña en una parte más distante del cuerpo.

Causas no infecciosas

A menudo no es posible encontrar el desencadenante de la cistitis en gatos, incluso a través de un diagnóstico detallado. Esto se conoce como la cistitis idiopática felina (CIF). Esta enfermedad es una inflamación estéril de la vejiga, que, como su nombre indica, se produce por razones hasta ahora desconocidas. Se sospecha que es un proceso multifactorial que se caracteriza por el estrés u otros cambios neurológicos y hormonales. La consecuencia es un debilitamiento del sistema inmunitario que promueve reacciones inflamatorias.

Síntomas de la cistitis en gatos

La vejiga del gato forma parte de los órganos del tracto urinario inferior. Las inflamaciones de esta zona suelen ocasionar los siguientes síntomas:

  • Problemas y dolor al orinar (disuria o estranguria)
  • Micción dolorosa (estranguria)
  • Mezclas de sangre en la orina (hematuria)
  • Micción frecuente (polaquiuria)
  • Aumento del lamido de los genitales
  • Orinar en lugares desconocidos (periuria, por ejemplo, en la cama o cerca de los comederos)
  • Emergencia: si el gato trata de orinar y no lo logra puede haber una obstrucción de la uretra. En este caso, el estado general del gato puede deteriorarse bruscamente y es necesario consultar de inmediato a un veterinario.
Cistitis en gatos

Diagnóstico

La visita veterinaria comienza con una entrevista con el cuidador, esto se conoce como anamnesis. El objetivo de esta es obtener información importante sobre el gato para excluir otros diagnósticos, también llamados diagnósticos diferenciales. Ejemplos de ello son los posibles síntomas que acompañan la micción (por ejemplo, la micción frecuente de pequeñas cantidades de orina), posibles lesiones, así como la tenencia y la alimentación del gato.

Recomendaciones

A pesar de que una infección de la vejiga no suele ser una emergencia aguda, es aconsejable realizar un examen clínico general antes de analizar el tracto urinario. En pocos minutos el veterinario es capaz de determinar el estado de salud actual del gato basándose en importantes parámetros vitales como:

  • el estado general del minino
  • la frecuencia respiratoria
  • la frecuencia cardíaca
  • el estado de las membranas mucosas
  • la temperatura corporal interna

Si los parámetros vitales se encuentran estables, el veterinario puede comenzar con el examen especial del tracto urinario. Para ello se pueden realizar las siguientes medidas de diagnóstico:

  • Un análisis de la orina: aquí se puede analizar la orina espontánea (se recolecta durante la micción) o la orina estéril (se extrae de la vejiga, por ejemplo, mediante una punción asistida por ultrasonidos a través de la pared abdominal). A continuación, esta se analiza para detectar valores importantes como el pH, las células sanguíneas y los signos de inflamación utilizando tiras reactivas especiales o se envía a un laboratorio microbiológico para un examen bacteriológico. Allí, con un microscopio, es posible ver los cristales o las bacterias.
  • Procedimientos de imagen: la presencia de cambios estructurales en la vejiga o en los cristales urinarios se puede ver a través de una ecografía o una radiografía.
  • Un análisis de sangre: a partir de los valores sanguíneos, el veterinario puede, por un lado, reconocer una inflamación existente y, por otro, controlar la función renal.

Tratamientos para la cistitis en gatos

El tratamiento de la cistitis consiste en un tratamiento basado en la causa y en medidas sintomáticas:

  • Infección bacteriana del tracto urinario: antibióticos después de una prueba de resistencia
  • Calmantes
  • Medicamentos anticonvulsivos
  • Cristales o cálculos urinarios: medidas alimenticias y, si es necesario, medicación para reducir el valor del pH en la orina
  • Mejorar la ingesta de líquidos (por ejemplo, mediante comida húmeda)
  • Prevenir el estrés
  • Reducción de peso (por ejemplo, haciendo más ejercicio o una dieta)
  • Cuando ya existe una obstrucción del tracto urinario que pone en peligro la vida puede ser necesario un tratamiento quirúrgico.

Pronóstico

Tanto el tratamiento como el pronóstico depende de la causa. Aunque una cistitis en gatos suele ser fácil de tratar, es posible que una obstrucción del tracto urinario amenace la vida del felino. Por el contrario, la CIF a menudo se cura con rapidez sin la necesidad de un tratamiento importante.

  • Prevenir la cistitis en gatos

    Es posible reducir algunos de los factores importantes que causan la cistitis en los gatos. Presta especial atención a los siguientes:

    • Una buena condición física y suficiente ejercicio
    • Un entorno libre de estrés
    • La ingesta suficiente de agua fresca
    • Pequeñas cantidades de magnesio y de fosfato en la comida
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