El pastor John (apodado «Jack») Russell (1795–1883) fue el primer criador del Jack Russell Terrier y le dio su nombre. La perra fundadora del Jack Russell Terrier y del Parson Russell Terrier fue una Fox Terrier llamada «Trump», que llegó en 1819 al hogar de Russell en Oxford (Inglaterra).
De Inglaterra a Australia
A pesar de sus raíces británicas, la raza en su forma actual procede de Australia, ya que la cría se desarrolló principalmente allí. La razón está en el ámbito de trabajo de estos terriers.
Hacia 1850, inmigrantes ingleses introdujeron dos zorros en el continente australiano, donde, al no tener depredadores naturales, se reprodujeron de forma descontrolada. Pronto surgieron demandas para reducir su población.
Un perro de caza muy apreciado
Se necesitaban perros de caza que, por su pequeño tamaño, pudieran introducirse en las madrigueras de los zorros y, al mismo tiempo, recorrer largas distancias. Frente al Parson Russell Terrier, de patas más largas, el más pequeño Jack Russell Terrier, con sus patas cortas, llevaba ventaja.
Dato curioso: la historia oficial del Jack Russell Terrier comenzó en 1972 con la fundación del «Jack Russell Terrier Club of Australia».
Uso actual
A día de hoy, Australia sigue siendo el país más influyente en el desarrollo de la raza. Estos pequeños torbellinos también alcanzaron fama gracias a la serie estadounidense «Frasier», en la que el perro «Eddie» (interpretado por el terrier «Moose») apareció en numerosas pantallas.
Hoy en día, el Jack Russell Terrier sigue considerándose adecuado para la caza de tejones, zorros y marmotas. No obstante, estos abiertos y vivaces compañeros también son muy apreciados como perros de compañía y de familia.