El bichón frisé es un auténtico todoterreno. Suele adaptarse bien a su entorno y, por ello, también es apto para un piso en la ciudad. Le encantan los niños y es un compañero de juegos estupendo para ellos. Eso sí, es importante enseñar a los más pequeños a tratar a los animales con respeto. Especialmente en el caso de cachorros de bichón frisé, asegúrese de que los niños los manipulen con cuidado, ya que son muy pequeños.
Esta raza suele ser muy adecuada para convivir con otras mascotas como perros o gatos. Con animales más pequeños, vigile siempre que este rizado juguetón no los vea como «juguetes vivos». Si los acostumbra desde cachorros, la convivencia puede funcionar de maravilla.
¿Se puede dejar solo a un bichón frisé?
El bichón frisé puede quedarse solo durante un breve periodo de tiempo y suele adaptarse bien a cualquier rutina diaria. En resumen: es un perro ideal tanto para familias como para personas solteras. También es adecuado para personas mayores que disfrutan pasando tiempo en la naturaleza con su compañero.
Antes de que su bichón frisé llegue a casa, conviene tenerlo todo bien atado. Un miembro peludo de la familia implica responsabilidad durante muchos años. Si vive en un piso de alquiler, asegúrese de que se permiten perros y, si no figura expresamente en el contrato, solicítelo por escrito.
Aspectos importantes antes de la adopción
Aunque la raza no pierde pelo, todos los miembros de la familia deberían hacerse pruebas de alergia a los perros antes de su llegada. Organice con antelación posibles cuidados para las vacaciones o en caso de enfermedad. Actualmente muchos hoteles admiten mascotas, por lo que también puede ser una opción.
Además de este compromiso, tenga en cuenta los costes económicos, aparte del equipamiento básico (cepillo, correas, cama, mantas o cojines, comederos), en forma de gastos regulares (pienso de alta calidad y snacks, revisiones veterinarias, impuesto municipal para perros y seguro de responsabilidad civil) durante muchos años. Además, en caso de enfermedad pueden surgir gastos imprevistos.