06 Marzo 2018 - Actualizado 22 Febrero 2019

Socializar un cachorro

Socializar un cachorro

La clave: una de cal y otra de arena

El perro es, por naturaleza, un animal social que vive en manada; en otras palabras: necesita una estructura jerárquica dentro de la familia. Hay que establecer reglas claras que cumplir. En lo que respecta a las órdenes, no es tan importante el volumen con el que se pronuncien, sino el tono de voz que se emplee. Asimismo, es preciso utilizar sonidos concisos y acompañarlos de gestos claros. Mantén siempre las mismas combinaciones de palabras y gestos. Lo que debes tener claro como nuevo dueño es que hay que imponer la autoridad, a pesar de que no siempre te guste.

Sentar las bases

Con un cachorro hace falta entrenar desde el primer día instrucciones como «sit», «ven», «plas» o «no», pero sin llegar a sobrecargarle. Es suficiente con que practiques tres veces al día, durante periodos de cinco minutos; no olvides recompensar a tu perro con múltiples caricias y con juegos. Aunque se trate de lapsos de tiempo cortos, ten en cuenta que no se debe dar por concluido un ejercicio hasta que no se haya conseguido realizar con éxito; cuando tu cachorro lo logre, la premisa es siempre premiar, premiar, premiar y recompensar. A lo largo de las siguientes líneas, te describiremos las fases que atraviesa un cachorro durante su desarrollo.

De 10 a 12 semanas: etapa de socialización

Hasta este momento, los cachorros han podido aprender todo de los perros mayores, que eran los que los reprendían si hacían algo mal; de este modo, quedaba clara la posición de cada uno dentro de la manada. En esta etapa es necesario mostrar al cachorro dónde están los límites, por ejemplo, no puede morder todo lo que encuentre a su alcance. A esta edad, no ha de dedicarse más de un cuarto de hora al adiestramiento y se recomienda premiar al pequeño por todo lo que haga bien.

De 13 a 16 semanas: fase jerárquica

Si el cachorro todavía convive con su manada, ya habrá comprendido la estructura jerárquica y que esta no depende únicamente de la fuerza. Dado que ahora tu perro forma parte de una manada de humanos, te disputará el liderazgo. Esta fase corresponde a la infancia, momento en el que se deben determinar los límites y en el que debes afianzar tu papel de líder. No permitas que tu perro te impida sentarte en tu sofá; sé el primero en salir por la puerta o, de vez en cuando, retírale brevemente el plato, examina la comida y devuélveselo. En este momento es muy importante actuar de manera consecuente y evitar que sobrepase los límites marcados. Tu cachorro aceptará su posición y te seguirá feliz a donde vayas.

De 17 a 24 semanas: asimilar el entorno

En esta fase, la cría comienza a comprender el espacio que le rodea y a interiorizarlo, y es hora de profundizar en lo que ha aprendido hasta el momento. También es importante, al igual que lo era en etapas anteriores, hacer que el perro se relacione con los de su especie, para que adquiera los comportamientos sociales propios de los canes. Hay lugares en los que se ofrecen los llamados días de juegos caninos o de impregnación del cachorro, cuyo objetivo es entrenar y consolidar conductas sociales. En estas reuniones, los especialistas pueden orientarnos en el adiestramiento y resolver nuestras dudas sobre el crecimiento. La mayoría de estas actividades no son demasiado costosas y permiten que los cachorros mantengan el contacto con otros animales de su especie. Entre el quinto y el sexto mes, el perro ya es independiente y necesita un dueño firme que le guíe hacia la pubertad.

De 6 a 12 meses: pubertad

En este periodo, el perro atraviesa su fase adolescente, en la cual se rebela contra todo y contra todos. Su conducta es descarada y siempre intenta desbancar al jefe. Nunca dejes que defienda su comida o la mesa con gruñidos. Déjale claro que las reglas que existían hasta el momento continúan vigentes. A partir del séptimo mes, aproximadamente, la hembra puede tener su primer celo, y el macho puede comenzar con el marcaje, levantando la pata en cada esquina. Tu perro irá convirtiéndose poco a poco en un adulto.

Adiestramiento profesional

Si aun así los problemas continúan o si prefieres el adiestramiento en grupo, entonces es recomendable que te inscribas en un curso en el que te enseñen las nociones básicas. Este tipo de cursos se imparten tanto para perros de raza como para mestizos. Algunas protectoras de animales o clubes caninos ofrecen cursos de adiestramiento. Infórmate y logra que tu mejor amigo sea un gran compañero.

Artículos más leídos

Dejar al cachorro solo en casa

A los canes, como animales sociales que son, les encanta estar acompañados de su manada. Sin embargo, los perros adultos deberían ser capaces de pasar algunas horas en solitario. Dejar al cachorro solo en casa se tendría que entrenar durante la primera etapa de vida, ya que a un perro adulto le resultará muy difícil poder acostumbrarse si no tiene experiencia previa.

Alergia en perros

Cuando un perro se rasca repetidamente, lo primero que le viene a uno a la cabeza son los parásitos. Sin embargo, existen otras causas que producen estos picores como, por ejemplo, las alergias. Y es que los canes también sufren reacciones de hipersensibilidad y el número de enfermedades alérgicas va en aumento.

Pinscher miniatura

¿Un pinscher en formato mini? ¡No nos engañemos! El pinscher miniatura ―también conocido como pinscher mini, pin min, pinscher enano o Zwergpinscher― es un «gran» perro. Quien desee un adorable y tierno perrito faldero se equivoca con el pinscher mini. A pesar de su tamaño, a este perro familiar tan despierto le encanta la actividad y el deporte y, en muchos sentidos, mantendrá a sus dueños muy ocupados.