Conejos

Conejos

Los conejos son uno de los animales domésticos preferidos. Esto no es extraño pues con sus largas orejas, su pelo suave y su tierna mirada son especialmente bonitos. Al mismo tiempo son sociables, además de fáciles y económicos de mantener. Pero ¿son los conejos realmente las mascotas perfectas? Aquí te contamos lo que debes tener en cuenta antes de hacerte con uno y cómo tenerlos de manera adecuada.

Cría de conejos

Necesidades de un conejo

 Después del gato y del perro, los conejos son la mascota favorita. No son ni demasiado grandes ni demasiado pequeños, son mansos, económicos de adquirir y de mantener y no necesitan demasiados cuidados o atención de los humanos. Sin embargo, esta creencia no es del todo cierta y a consecuencia de una mala interpretación muchos conejos son criados de forma incorrecta. Tienen que vivir solos y en jaulas demasiado pequeñas, sin tener contacto con sus semejantes y sin poder casi salir. Pero, aunque no las expresen, los conejos tienen importantes necesidades que no puedes pasar por alto.

Dos son mejor que uno

 Una de las necesidades básicas en la vida de un conejo es su afán de interacción y comunicación con sus semejantes. Un humano u otro animal doméstico, como por ejemplo una cobaya, no podrá satisfacer esta necesidad. Incluso un niño, que pasa muchas horas entretenido con su peludo, no debería sustituir a otro conejo. Por lo tanto, nunca debería criarse solo. Si estás interesado en adquirir uno de estos ejemplares, deberías pensar en comprar al menos dos o más. Si prefieres quedarte solo con dos, entonces es recomendable una pareja, es decir, un macho y una hembra. Es importante que bien el macho o la hembra, o ambos, estén castrados, pues un conejo hembra puede tener crías de cinco a diez veces al año. La castración no solo evita embarazos no deseados, sino que, en grupos de varios machos, reduce las peleas territoriales y de rango.

Correr, escarbar, esconderse... Un conejo necesita ejercicio

 Otra necesidad básica de los conejos, que a menudo se subestima, es el ejercicio. Ya sea un conejo gigante o un conejo enano, todos necesitan espacio y salidas. Una jaula para conejos comercial no es suficiente como vivienda permanente. Cuando están en libertad corren, dan giros bruscos, escarban y cavan túneles y cuevas, en los que pasar el rato en grupo. Para los conejos domésticos este tipo de excursiones no es posible, pero hay varias cosas que puedes hacer para cubrir este impulso natural. Deben tener un gran parque exterior o uno interior amplio y lleno de entretenimiento, con escondites y oportunidades de juego, combinado con muchas excursiones al exterior o por la casa.

Lo ideal es un recinto en el jardín

 Los conejos pueden vivir al aire libre durante todo el año, siempre y cuando la conejera tenga un lugar protegido para retirarse cuando el tiempo empeora o haga mucho frío o calor. Esto puede ser una casita de madera, un tronco de árbol hueco o alguna especie de cueva. Un recinto grande, seguro y protegido de la intemperie en tu jardín sin duda se acerca a las necesidades de estos lindos peludos. Puedes encontrar sugerencias sobre cómo hacer una jaula para conejos, así como materiales para la construcción, en tiendas de animales domésticos o en internet.

Lo ideal es una zona vallada de unos seis metros cuadrados, en la cual los conejos puedan desfogarse como les apetezca. Es muy importante que la superficie esté asegurada con una reja alta y que esté fijada al suelo en profundidad, para que estos diligentes animalitos no puedan excavar por debajo de ella. Debes asegurarte de que esté cubierto también por arriba para protegerlos de gatos u otros depredadores.

¿Puedo tener un conejo en casa?

Está claro que un recinto en el exterior es ideal, no obstante, aquellas personas que no cuentan con un jardín también pueden cumplir su deseo de tener conejos como compañeros de piso. Criarlos en un apartamento es posible si se siguen una serie de pautas, que han de cumplirse a raja tabla, para que los animalitos se sientan a gusto.

Un conejo que se pasa el día sentado en una pequeña jaula se va marchitando y entristeciendo, por eso tienes que asegurarte de que tus animalitos pasen unas cuantas horas al día fuera de su jaula. Crea una zona segura para conejos en la que puedas dejarlos sin supervisión sabiendo que no se entretendrán con las alfombras, los cables, los enchufes o las plantas. Además de esto es importante que el recinto interior tenga variedad de escondites y entretenimiento como cuevas, túneles y pasadizos hechos con macetas, troncos huecos, tubos, raíces y casitas para dormir, y lo mejor es organizarlo a diferentes niveles que se comuniquen mediante rampas.

Instalación inicial

¿Qué debe tener una conejera?

 Además de juguetes para conejos y otros productos interesantes para entretenerse, esconderse y moverse, la conejera debe contener un dispensador de heno, un comedero y un bebedero. Si además de una conejera también tienes una jaula en la que tus pequeños peludos pasan la noche, después de haber estado todo el día correteando por el jardín, no puede faltar en ella ni el heno ni el agua fresca. El suelo de la jaula debe estar cubierto con papel de periódico para que cuando vayas a limpiarla puedas sustituirlo con facilidad. Por encima del periódico debes esparcir una capa de lecho y paja. También es recomendable proveer a tu conejo con raíces, ramas y trozos de corteza para que pueda roer. Los dientes de los conejos crecen a lo largo de toda su vida y al roer se desgastan de manera natural.

Alimentación

¿Qué comen los conejos?

 Al contrario que los humanos, los conejos tienen una musculatura intestinal muy débil. Esto significa que el alimento no lo digieren mediante la contracción de los músculos del estómago, sino con el hecho de estar siempre comiendo, lo que provoca que se vaya añadiendo comida y esta va empujando los alimentos por el tracto digestivo. Por eso es muy bueno que tus peludos tengan siempre heno a su disposición. Pero no es suficiente como único sustento. Para cubrir las necesidades nutritivas de tu conejo tienes que añadirle pienso y alimentos crudos, como fruta y verdura. Incluso el pienso solo no es suficiente como alimento único, pero sí como complemento. Presta atención a que tus amiguitos tengan una alimentación variada y estén asimilando suficiente fibra alimentaria. Si ves que tus conejos engordan mucho es una señal de que su comida está siendo demasiado energética. Contacta a tu veterinario para averiguar cuál es la mejor manera de cambiarles la alimentación.

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Los cecotrofos

 Una curiosidad de los conejos es que se comen una parte de sus heces. Se trata de los llamados cecotrofos, que se ingieren directamente del ano. Estos les administran nutrientes esenciales y vitamina B. Solo a través de la eliminación y la posterior asimilación de las heces, los conejos pueden aprovechar estas vitaminas. Aun cuando la imagen de esto te irrite, no evites que tengan este comportamiento natural. El hecho de comerse los cecotrofos es parte de su proceso digestivo e imprescindible para su salud.

Salud y cuidados

Las indigestiones y enfermedades relacionadas tienen un grave riesgo para la salud de un conejo. De hecho, gran parte de los causantes de las enfermedades se encuentran en el sensible sistema digestivo de estos peludos. Además de las causas genéticas, los trastornos digestivos suelen ir precedidos de una dieta incorrecta y de problemas dentales. Si los dientes no se desgastan de manera natural o si se deforman es necesario acudir al veterinario. Desafortunadamente, los conejos tienden a padecer sus dolencias en silencio, por lo que los síntomas no son visibles hasta más tarde. Para darte cuenta a tiempo de cualquier cambio, debes controlar, con frecuencia, los dientes, la conducta alimentaria y la digestión de tu peludo. Como dueño responsable también debes llevar a tu conejo a hacerse exámenes rutinarios en el veterinario y ponerle las vacunas recomendadas, como por ejemplo contra la mixomatosis o la hemorragia vírica.

Limpieza de la conejera

La higiene tiene un papel decisivo en la salud de tus animalitos e incluye una limpieza semanal completa del recinto. Has de cambiar toda la paja y lavar el suelo con agua caliente. En caso de tener a tus peludos en casa, es necesario que laves con frecuencia las mantas y las alfombras que cubren el suelo. El comedero, el bebedero y el baño de los conejos (que a menudo es una esquina específica de la conejera o una especie de arenero, como el de los gatos, pero con paja) han de lavarse a diario. Basta con usar agua caliente a la que le puedes añadir un poco de vinagre. Los productos de limpieza antibacterianos son solo necesarios cuando un animal enferme.

Un conejo como mascota

Los vivaces y tiernos conejitos no solo te dan alegrías, sino que, como cualquier animal doméstico, también te dan trabajo. La conejera, por ejemplo, no se limpia sola. Si decides irte de viaje, tus coinquilinos seguirán necesitando comida fresca, agua y una jaula limpia. Por eso, antes de adquirir uno de estos peluditos, debes considerar si puedes ofrecerle un hogar adecuado. Debes tener en cuenta cuánto viven los conejos, pues llegan a tener hasta más de diez años, lo que significa que serán parte de tu familia durante un largo tiempo, no es un animal para «ver qué tal». Si has decidido que quieres tener estos tiernos animalitos en tu casa plantéate primero dónde y cómo quieres criarlos.

  • ¿Tienes suficiente espacio en tu jardín o tu casa para una conejera espaciosa?
  • ¿Puede que alguno de tus familiares sea alérgico a los pelos de animales?
  • ¿Quién será el encargado de la limpieza y los cuidados de los nuevos miembros de la familia?
  • ¿Quién se ocupará de los conejos cuando te vayas de viaje?

Cuanto mejor te prepares y establezcas quién se encargará de la limpieza y los cuidados de los conejos, más alegría tendrás con estos sociables animalitos domésticos.

Los conejos y los niños

Muchos niños sueñan con tener una mascota, pero aún no están del todo listos para asumir la responsabilidad de los cuidados que conlleva. Como padre debes ser consciente de que gran parte del trabajo dependerá de ti. La limpieza de las conejeras suele ser una tarea demasiado exigente para los niños pequeños, y para aquellos más grandes, que ya pueden asumir la responsabilidad, no siempre podrán cumplir con ella, pues, a lo largo de diez años, tendrán diversos compromisos escolares o profesionales.

Los conejos suelen enriquecer la vida de los niños: estos aprenden a asumir responsabilidades y a tener en consideración a otros seres vivos. La interacción de los niños con estos sociables animalitos provoca alegría y consuelo en momentos difíciles. Los padres que quieran cumplir el sueño de sus hijos de tener conejos, pero estén preocupados de que, a la larga, toda la carga de trabajo les caiga encima, es recomendable que adquieran un conejo adulto en una protectora de animales. Así le estarán dando una segunda oportunidad al animal y, al mismo tiempo, pueden probar si la tenencia de un conejo a largo plazo es adecuada para la familia.

El idioma de los conejos

Los conejos son animales muy comunicativos e interactúan a través del lenguaje corporal y los sonidos. Si entiendes el «idioma» de estos peludos puedes tener en cuenta las necesidades que están expresando. Los niños suelen aprender muy rápido a interpretar la expresión corporal y a reaccionar en consecuencia. Aquí te mostramos un resumen de algunos comportamientos:

  • El conejo se aprieta contra el suelo con las orejas caídas: este comportamiento, en la naturaleza, significa que el conejo se somete a otro. En un animal doméstico puede darse como consecuencia de haber sido tocado por un humano. Suele ser una reacción que indica incomodidad y miedo. Es mejor dejarlo solo por un rato. El próximo contacto debe hacerse con mucha delicadeza.
  • El conejo está sentado inmóvil y con los ojos muy abiertos: esto también señala que el animalito no quiere ningún contacto con humanos. Los conejos salvajes suelen hacer esto cuando ya no pueden escapar de un depredador, por lo que, de esta forma, intentan hacerse invisibles.
  • El conejo se pone erguido con las orejas caídas: ¡cuidado! Tu amiguito parece estar listo para el ataque. Si además gruñe, es mejor que le des espacio.
  • El conejo tamborea el suelo con sus patas traseras: así es como estos pequeños animales se advierten entre sí. Puede que tu peludo esté percibiendo peligro y quiera avisar a sus compañeros.
  • El conejo se aplasta contra el suelo y se gira a un lado o sobre la espalda y estira sus extremidades: ¡felicidades! Tu amiguito está super a gusto, se siente bien y seguro y, además, ¡está disfrutando!
  • El conejo salta, da giros y se revuelca: ¡genial! Parece tener suficiente espacio en su hogar. En la naturaleza suelen hacer giros bruscos para confundir a los depredadores, pero cuando son domésticos se comportan así por pura alegría y excitación.

¡Decidido, un conejo!

Debido a su naturaleza comunicativa y sociable, los conejos pueden convertirse en valiosos compañeros. Si tienes en cuenta las necesidades de estos animales, dándoles mucha libertad de movimiento y administrándoles la alimentación, higiene y cuidados necesarios, puedes estar seguro de que tus amiguitos estarán contentos y tranquilos.

Existen gran cantidad de criaderos de conejos domésticos. Entre las razas de conejos más conocidas están los conejos enanos, que pesan menos de dos kilos, los conejos de pelo largo, como el conejo angora o el conejo cabeza de león, los conejos belier, que son conejos de orejas caídas o los conejos gigantes, que pesan más de cinco kilos.

Ahora solo queda una pregunta, ¿por cuál te vas a decidir?

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