Perros y gatos juntos

Perros y gatos juntos

¡Como perros y gatos! Se dice que los perros y los gatos no se pueden ni ver. Pero los supuestos buscapleitos también pueden vivir juntos en armonía, siempre que se tengan en cuenta una serie de pautas. Aquí te contamos cuáles son estas reglas y qué trucos puedes emplear para poder tener a perros y gatos juntos.

¿Qué condiciones deben cumplirse?

La base para unir a perros y gatos con éxito es que ninguno haya tenido experiencias negativas anteriores con el otro. Si el gato ha sido perseguido y mordido alguna vez por un perro, te costará mucho conseguir que supere ese miedo y se acostumbre a una vida con su enemigo. También los perros que llevan cazando gatos toda una vida o que han tenido algún encontronazo con las afiladas garras de los pequeños tigres, tendrán mucha resistencia a aceptarlos en su manada.

Planear el primer encuentro entre perro y gato

Para tener a perros y gatos juntos con éxito debes prepararte bien para el primer acercamiento entre ellos. Elabora un plan y tómate un par de días libres para ponerlo en práctica. Procura que haya otra persona contigo durante los primeros días de unión. Esta puede ocuparse por completo del gato, mientras tú te ocupas del perro, por ejemplo. En general, lo importante es que les des toda tu atención a tus animales domésticos durante este periodo de adaptación. Los eventos especiales como las visitas de amigos o las reuniones familiares no deben darse en este tiempo. Incluso los ruidos de fondo como la radio o la televisión podrían perturbar al perro y al gato.

Que el perro tenga un instinto cazador innato o el gato sea muy asustadizo no es un criterio de exclusión para una convivencia pacífica. Claro que estos casos siempre necesitan reforzarse y el periodo de adaptación requiere algo de tiempo, pero no son imposibles. Incluso las razas de perro que pueden parecer inadecuadas pueden vivir con tranquilidad bajo el mismo techo que un felino. Eso, siempre y cuando se les acostumbre con cuidado al coinquilino gatuno. Para que esto funcione es necesario mucho tiempo y aún más paciencia. No dejes que tu perro y tu gato se acerquen con demasiada rapidez, pues este puede lanzarse a cazar a tu felino, lo que provocará que el minino se quede asustado o que se vuelva agresivo, y es muy poco probable que se anime a un segundo encuentro con este «monstruo».

Organizar el primer encuentro

  • Elabora un plan para la integración y tómate un par de días libres para llevarlo a cabo
  • Procura que haya otra persona contigo durante los primeros días del encuentro. De esta manera, por ejemplo, uno se ocupa por completo del gato y el otro del perro.
  • En general es importante que durante los primeros encuentros les des toda tu atención a tus animales
  • Es mejor que durante este periodo de adaptación no haya eventos especiales ni grandes reuniones familiares. Incluso los ruidos de fondo como la radio o la televisión pueden perturbar los primeros intentos de tener a perros y gatos juntos

¿Quiénes se llevan mejor?

¿Aún no te has decidido por un gato o un perro determinado para ser tu segundo animal doméstico? Entonces, para ayudarte a tomar una decisión, puedes tener en cuenta que ambos animales se adapten bien. Lo que mejor funciona es una socialización mutua desde pequeños, pues aún no tienen predisposiciones y se adaptan bien a la convivencia con la raza.

Perros y gatos juntos

Si ya tienes a un perro o a un gato mayor en casa es mejor que la nueva incorporación sea tranquila, es decir, no muy temperamental y salvaje. Si por el contrario tienes un can muy activo en casa, lo ideal es que el gato tenga una buena autoestima para poder enfrentarse al energético can.

¿Quién estaba primero?

El hecho de qué animal estaba primero en el hogar influye en gran medida a la hora de tener a perros y gatos juntos. Mientras que los perros, al ser animales de manada, suelen aceptar bastante rápido a los nuevos miembros de la familia, los gatos son más escépticos en cuanto a nuevas incorporaciones y los perros suelen representar una amenaza a su territorio. Integrar a un gato en una casa con perros suele funcionar mejor que integrar a un perro en un hogar de gatos.

Preparativos para el hogar

Cuando te has decidido a adoptar a un nuevo animal y estás listo para tomarte el tiempo, la dedicación y la paciencia para que conozca a tu actual mascota, puedes empezar a poner en práctica el plan que has elaborado con anterioridad. Pero antes de que se encuentren por primera vez es recomendable que prepares tu casa para ello.

Opciones para retirarse

Para evitar conflictos debes elegir una habitación neutral de la casa para el primer encuentro. El lugar favorito del animal que ya vive en la casa no es una buena opción. También debes procurar que el gato tenga opciones para retirarse en caso de no estar cómodo con la situación. Un rascador grande, una estantería alta o una repisa vacía desde donde pueda observar al perro desde la distancia le produce sensación de seguridad al felino. Además, necesitarás una habitación separada donde la nueva incorporación pueda estar tranquila durante los primeros días.

Perros y gatos juntos, pero los comederos y el arenero separados

Se recomienda también darles de comer en habitaciones separadas. Para evitar los celos en torno a la comida, lo mejor es colocar la comida del gato en una zona elevada y alimentar a ambos animales en horarios diferentes. Además de los comederos, el arenero también es territorio prohibido para el perro. El minino necesita tranquilidad para hacer sus necesidades y reacciona con mucha sensibilidad a la invasión de su espacio personal. Además, con frecuencia, algunos perros tienden a comerse los desechos del arenero. Como consecuencia, el bigotudo se busca otros lugares donde aliviarse y desarrolla falta de higiene.

Acostumbrarse a los olores y ruidos

Al mismo tiempo que realizas los preparativos en tu hogar, puedes preparar a los animales a la llegada del otro. Una posibilidad es frotar el pelaje de ambos con un paño seco y ponerlo cerca del comedero de la contraparte. Así se acostumbran al olor del otro y, dado que lo asocian con la comida, lo relacionan con algo positivo. Si el perro tiende a ladrar muy fuerte, puedes acostumbrar al gato anterioridad. Graba los ladridos del can y pónselos al gato, primero con el volumen muy bajo para ir subiéndolo poco a poco hasta haber alcanzado el volumen real de los ladridos. Si es un gato el que llega a una casa con perro, dale la oportunidad de hacer una ronda de reconocimiento antes del primer encuentro con el cuadrúpedo. Mientras una persona pasea al can, el gatito puede descubrir el entorno y averiguar dónde puede retirarse.

¿Qué sucede en el primer encuentro?

Después de todos los preparativos en el hogar y las primeras medidas de adaptación entre los aún separados animales, no hay nada que se interponga entre el primer encuentro para tener a perros y gatos juntos. Pero incluso cuando te has organizado de maravilla y sientes que estás preparado para todo, lo más difícil empieza ahora. No esperes que se enamoren a primera vista, pues eso no suele suceder entre estos enemigos por naturaleza. Por eso, lo mejor es que sueltes todas tus expectativas y no te desanimes con los retrocesos, que al principio seguro que los habrá. Para que perros y gatos se lleven bien es necesario un poco de tiempo. Si ha llegado el momento de tener a perros y gatos juntos, asegúrate de seguir estos pasos:

Perros y gatos juntos
  • Ambos animales deben estar lo más calmados posible antes de que se vean por primera vez. Por eso lo mejor es dar antes un buen paseo con tu peludo para que esté físicamente agotado y satisfecho
  • El hambre también tiene una influencia negativa en el bienestar. Por eso procura que ambos hayan comido y estén saciados
  • Apaga la radio y la televisión en la habitación en la cual tendrá lugar el encuentro
  • Amarra al perro en la habitación (también puedes sujetar la correa con la mano). Atarlo es muy importante para evitar las escenas de caza entre ambos. Esto sería todo lo contrario a una adaptación exitosa.

El primer contacto para tener a perros y gatos juntos

Una vez el can esté amarrado y seguro, la segunda persona puede dejar entrar al gato a la habitación. Deja que tu minino decida por sí mismo cuánto quiere acercarse al perro. En la mayoría de los casos, los mininos suelen huir primero a un lugar elevado y alejado desde donde puedan observar la situación y a su contrincante. Para casi todos los animales, conocer a un nuevo inquilino en su territorio es estresante. El miedo y el nerviosismo suelen estar presentes y van desapareciendo poco a poco para dejar paso a la curiosidad por el nuevo compañero. No exijas demasiado de tus animalitos y deja que el primer encuentro termine después de solo unos minutos, incluso si se ha desarrollado muy bien.

Cómo comportarse durante el primer encuentro

Lo importante es que desprendas tranquilidad y calma. Si estás tenso y nervioso durante el primer encuentro, es muy probable que se lo transmitas al animal. En cambio, asume el papel de moderador y transmíteles seguridad y tranquilidad. Acaricia al tu peludo y a tu bigotudo y háblales con calma y en un tono bajo. Si tu perro se pone a tirar de la cadena como loco, intenta distraerlo sentándote frente a él e intenta quitarle su atención del gato. Pero no cometas el error de hablarle para tranquilizarlo, pues el can, que no entiende las palabras sino el tono de voz interpretará que la atención recibida es una confirmación de que su comportamiento está bien y lo repetirá. Por eso, solo debes elogiarle cuando consiga mantenerse tranquilo cerca del gato.

Las golosinas y los snacks son de gran ayuda como refuerzo positivo, pero para que este funcione solo deben administrarse cuando el perro o el gato se hayan comportado bien.

¿Cuánto tiempo tardan en acostumbrarse al otro?

Después del primer encuentro toca practicar, practicar y practicar. Dependiendo de cuánto miedo muestre el felino, al principio debes limitar el contacto a unos minutos. El resto del tiempo deberían estar en espacios separados. Al principio a los animales les basta con uno o dos encuentros de cinco minutos. Cuando la emoción de los primeros acercamientos se haya reducido, puedes aumentar el tiempo a diez o quince minutos. Hasta que esto sea posible a veces pueden pasar unas dos semanas. No fuerces a tus coinquilinos y deja que decidan ellos mismos cuándo están listos para quedarse juntos en la misma habitación durante más tiempo. Tú mejor que nadie conoces a tus animales y sabes cuándo la curiosidad hacia el nuevo coinquilino es mayor que miedo inicial.

Después del primer contacto

Después de los primeros días de adaptación comienza la fase de prueba real. El perro y el gato son dos animales fundamentalmente diferentes que se comunican a través de una expresión corporal distinta. Por ello se requiere algo de tiempo para que los animales puedan interpretar el comportamiento del otro. Solo cuando el can deja de ver al felino como su presa y el gato deja de considerar al perro como un enemigo, están listos para un acercamiento. Hasta que eso suceda y los animales rompan el hielo, pueden llegar a pasar unos meses.

Perros y gatos juntos

A medida que sigas alargando el tiempo de las reuniones, es importante que muestres a tus animales que es normal y todo está en orden. Intenta enfocar tu atención hacia otra cosa que no sean tus mascotas. Puedes cocinar, hojear un libro, regar las plantas o enviar un mensaje de texto desde tu teléfono móvil, mostrándole al perro y al gato que es normal que estén juntos en la casa.

Sin embargo, no dejes que se acerquen solos el uno al otro. A no ser que estés muy seguro de que ambos están calmados y no se harán daño. Hasta que puedas dejar a los animales solos en casa sin supervisión puede llegar a pasar medio año.

Crear un buen equipo

Para tener a perros y gatos juntos con éxito y acostumbrarlos a una vida en común necesitas paciencia y calma. No eres tú quien decide cuándo termina el período de adaptación, sino tus animales. Pero tu paciencia dará sus frutos y tu perro y tu gato se harán inseparables y serán un buen equipo.

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