Gato thai

Gato thai

El gato thai proviene de una raza de gatos ya existente, el siamés. La cría de los gatos siameses se desarrolló cada vez más hacia un gato de aspecto grácil y esbelto. La variante más fuerte y original del siamés fue reconocida como una raza independiente, denominada como gato thai o siamés tradicional.

Origen

Cuando la cría moderna de gatos siameses comenzó a favorecer un tipo cada vez más delgado y de patas largas, la demanda de gatos siameses del tipo tradicional también aumentó. Muchos criadores y amantes de los gatos preferían el tipo más redondo y robusto, así se originó el gato thai. La finalidad era mantener el tipo original del gato point de Tailandia. El siamés tradicional fue reconocido como raza propia de forma preliminar por la TICA (The International Cat Association) en 2007 bajo el nombre thai. Por cierto, en Tailandia, al gato thai se le conoce como wichienmaat.

Por lo tanto, el origen del gato thai está en la cría de siameses. Ambas razas provienen del antiguo Siam, situado en la actual Tailandia. Durante más de 700 años el wichienmaat, un gato doméstico con una llamativa coloración point y brillantes ojos azules, ha sido popular como animal de compañía. A finales del siglo XVIII, los primeros gatos siameses llegaron a Inglaterra con marineros y colonos y desde allí a los Estados Unidos. Llamaban mucho la atención, sobre todo un gato siamés que fue expuesto en el Crystal Palace en 1871. La cría moderna de gatos siameses en Europa comenzó en 1884, cuando el rey de Siam, Chulalongkorn, le regaló al cónsul general de Gran Bretaña una pareja de siameses. Pho y Mia fueron los progenitores de la nueva raza.

El primer estándar para el royal cat of siam se elaboró en 1892. En 1901 se fundó el Siamese Cat Club en Inglaterra. Debido a la reducida cantidad de gatos siameses y a la cría con un número bajo de animales, se produjo un alto factor de endogamia y el desarrollo de los defectos genéticos de la raza, que todavía prevalecen hoy en día.

Una cría enfocada en el siamés tradicional

La globalización facilitó la importación de animales desde Asia. Por eso, desde mediados del siglo XX ya existen criadores de gatos siameses por todo el mundo. En el proceso, se desarrollaron ciertas coloraciones del pelaje y la cría se volvió más selectiva. Al mismo tiempo, se empezó a intentar conseguir un tipo de gato siamés más delicado, con patas más largas: los gatos siameses de los años 50 ya eran más delicados y delgados que los gatos importados originalmente de Tailandia. Mientras que muchos amantes de los gatos preferían esta nueva variante, muchos otros echaban de menos el aspecto más comedido y robusto de la raza. Sin embargo, en los años 60, los siameses tradicionales eran poco frecuentes, incluso más tarde fueron excluidos de las exposiciones de gatos.

En los años 80 se fundaron los primeros clubes de cría que se dedicaron al tipo original y tradicional del gato siamés. Este fue reconocido como raza independiente por la World Cat Federation en 1990 bajo el nombre de gato thai. A comienzos del siglo XXI los criadores de gatos thai comenzaron a importar más animales de Tailandia para ampliar el patrimonio genético de la raza y preservar la apariencia original del gato point. Finalmente, en 2009, el thai fue reconocido como raza propia avanzada por la TICA (The International Cat Association).  Esto hizo posible que los criadores de Estados Unidos y Europa trabajaran juntos y participaran en exposiciones bajo un único estándar de raza. En la actualidad, el siamés tradicional puede criarse de forma independiente o cruzarse con gatos siameses modernos.

Aspecto del gato thai

No es de extrañar que a menudo al gato thai se le confunda con el siamés. Al fin y al cabo, la cría del thai tiene su origen en la cría de gatos siameses. El siamés tradicional, como a menudo se le denomina, se parece al gato siamés pero es algo más fuerte y redondo que el moderno. De acuerdo con el estándar de la raza, la clara distinción del gato siamés es importante: la armoniosa personalidad y el aspecto moderado del gato thai debe corresponderse con el de sus antepasados del sudeste asiático y al tipo tradicional del gato siamés.

El thai es un gato de pelo corto oriental. Es de contextura atlética, pero no tan delgada como el siamés. Gracias a una buena proporción y un cuello musculoso tiene una complexión sólida. La forma de la cabeza del gato thai es muy característica: una frente larga y plana en un cráneo redondo y un hocico bien proporcionado. El mentón y el rinario forman una línea recta, las orejas están separadas y colocadas bien altas. Estas orejas y la forma de la cabeza son uno de los rasgos distintivos que lo diferencian del siamés. El pelaje del gato thai está adaptado a su país de origen del sudeste asiático: tiene muy poco subpelo, por lo que es suave y sedoso. El pelo es corto, no obstante, no está pegado al cuerpo.

Un gato point

Aun así, el gato thai no puede negar su parentesco con el siamés. Por algún motivo se le conoce también como siamés tradicional. Los thai, al igual que los siameses, son gatos point. Las zonas más frías del cuerpo, también llamadas points, tienen un color más oscuro, mientras que el resto del cuerpo parece más claro. Esta coloración es el estándar de la raza más importante. No obstante, el color point no es lo único que destaca de esta raza. Al igual que muchos gatos point, el thai también tiene brillantes ojos azules. Según el estándar de la raza del gato siamés y del gato thai, los almendrados ojos son claros y brillan en un color azul intenso.

Colores del gato thai

Los gatos thai pertenecen a los gatos point. El color base del gato se muestra en los puntos fríos del cuerpo, los llamados points. La decoloración del pelaje se debe a una mutación que provoca una función defectuosa de la enzima tirosinasa y, por tanto, perturba la producción del pigmento básico, la melanina, lo que causa un albinismo parcial. Según las bases de la genética, el point puede darse en cualquier color de pelaje. Los gatos thai y siameses no son los únicos gatos point el mundo. El sagrado de Birmania, el ragdoll y el neva masquerade muestran una coloración similar.

Según el estándar de la raza, se prefiere el pelaje point y de color blanco. No obstante, más importante que el color en sí es la uniformidad del color del cuerpo y de los points. Existen hasta 100 combinaciones de colores, las más frecuentes son los point negros y rojos, así como las diluciones de estos (azul y crema) y los chocolates y canelos y sus respectivas diluciones (lilac y fawn).

Los colores del gato siamés y del thai se designan de la siguiente manera dependiendo del color base:

  • Seal-point: el color base de los gatos thai y siameses seal-point es el negro. El resto del cuerpo parece de un color más claro
  • Blue-point: el color base negro se diluye a un azul
  • Chocolate-point: los gatos thai chocolate-point tienen un color base marrón que solo se aprecia en las puntas de las zonas point
  • Cinnamon-point (canelo): el rojo es el color base que solo es visible en las puntas de las zonas point
  • Fawn-point: el color base cinnamon se ha diluido hacia un fawn
  • Lilac-point: el lilac es la dilución del marrón que, por supuesto, solo es visible en las zonas point
  • Red-point: el color base de los gatos siameses y thai red-point es el rojo
  • Creme-point: el crema es la dilución del rojo. Los gatos thai creme-point tienen points de color crema

¡Pero esto no es todo! Debido a las modificaciones de los colores individuales se desarrollan otras tonalidades interesantes. La medida en que estas se reconocen para la cría depende de la decisión de las asociaciones de cría individuales.

Ejemplos de colores individuales del gato thai

  • Silver: en los gatos thai silver la coloración completa del pelo individual se interrumpe por una modificación genética, suprimiendo la formación de pigmento. Por lo tanto, solo la parte superior del pelo o, en casos extremos, solo las puntas tienen color. Eso hace que el pelaje parezca de color plateado. Un gato seal-point de esta raza con una modificación silver se denomina thai seal-silver point.
  • Tortie: las combinaciones de rojo con una coloración similar a la del caparazón de las tortugas se denomina tortie.
  • Tabby: ¡las zonas point también pueden tener rayas! Esto se conoce por tabby. El llamado Lynx-point está permitido en la cría de gatos thai, siempre y cuando la coloración básica muestre un contraste con la coloración del point.
  • Blanco: al igual que el gato siamés, el thai también puede ser completamente blanco, a esto se le denomina foreign white. El color blanco del pelaje del foreign white se debe a un gen adicional de blanco epistático en combinación con la mutación point. Debido a la falta de coloración point los animales parecen completamente blancos.
  • Bicolor y tricolor: la coloración point puede estar casi total o parcialmente cubierta por manchas blancas. De ahí resultan gatos thai bicolor en los que el point se combina con estas zonas blancas. Los gatos thai tricolor muestran una combinación de point, tortie y manchas blancas.

Carácter

No solo el aspecto del gato thai es único. Al igual que los gatos siameses, los thai son muy amables, abiertos y cercanos a las personas. Lo más probable es que la razón por la que estos gatos sean tan sociables sea el promedio, superior a la media, de cuatro a seis gatitos por camada. Los activos e inteligentes mininos siguen a su humano a todos lados y se comunican con ellos alto y claro. Muchos amantes de los gatos thai cuentan que la vida con uno de estos gatitos es como tener niños pequeños: son igual de curiosos que los gatos siameses. ¡Investigan todo y nada está a salvo de sus garras!

Para no sentirse solos, los sociables thai necesitan comunicación y contacto con otros gatos. Disfrutan de los cuidados del pelaje mutuos, los mimos y los juegos con sus compañeros felinos. Es por esto por lo que no es adecuado tenerlos solos. Como muchas otras razas de gatos orientales, los thai son más bien dominantes. Esto debe tenerse en cuenta a la hora de elegir otro gato. Dependiendo del carácter del gato, los felinos tranquilos suelen ser más adecuados. Una alternativa son los hermanos de una misma camada. Pues están acostumbrados el uno al otro, tienen un carácter y una actitud similar y son compañeros ideales de juego y de vida.

Cuidados, alimentación y tenencia

Los gatos thai son felinos activos e inteligentes. Como tal, ¡quieren tener actividad durante las 24 horas! No son adecuados como meros gatos de interior. Un jardín seguro o un balcón ofrecen la oportunidad de desfogarse y dar rienda suelta a sus ganas de descubrir. Dado que los thai se consideran muy curiosos e inteligentes, necesitan tener suficiente variedad. Por ejemplo, los juguetes de inteligencia son ideales para esto. Asimismo, deberías ofrecerle opciones para retirarse, como un túnel o una casita para gatos. También debe haber rascadores grandes, para que tu gato thai pueda desfogarse bien.

El sociable thai se deprime si no está acompañado de otros mininos. Por eso es recomendable hacerse con un segundo gato cuyo temperamento sea adecuado. Son tan cercanos a otros felinos como a su familia humana. Les encanta jugar, recibir mimos y entablar largas conversaciones con sus humanos a diario. Si puedes prestarle suficiente atención a tu gato thai y asegurarte de que no se aburra le estás ofreciendo las mejores condiciones para una vida felina saludable.

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Salud

Debido a la endogamia predominante durante los primeros años de la historia de la cría de gatos siameses, el gato thai presenta algunas enfermedades y malformaciones genéticas. Estas incluyen la cola quebrada y el desarrollo de una hidrocefalia. En general, los gatitos thai con hidrocefalia mueren al poco tiempo de nacer. La causa de esta malformación es desconocida, pero se sabe que se hereda de forma recesiva. Esto quiere decir que incluso los gatos que no presentan esta característica pueden transmitirla. Cuando ambos progenitores tienen esta condición, las crías también la tendrán.

Los gatos thai suelen padecer atrofia progresiva de la retina (APR). En esta conocida enfermedad, que también afecta a los abisinios, la retina del ojo es destruida por trastornos metabólicos locales en el tejido. En general, presenta trastornos visuales a partir del segundo año de vida. El primer síntoma es una ceguera nocturna repentina. Es muy probable que la razón del frecuente estrabismo de los gatos siameses y thai sea el albinismo parcial causado por una perturbación del metabolismo de la melanina. No obstante, esto no suele ser una limitación para los bigotudos.

La fibroelastosis endocárdica  en los gatos tailandeses se caracteriza por un engrosamiento de la pared interna del corazón. Esto también puede propagarse a las válvulas y provocar una insuficiencia cardíaca. Al igual que sucede con el frecuente conducto arterioso persistente (CAP), la causa real se desconoce. Aquí se trata de un fallo en el cierre de la derivación entre la aorta y el tronco vascular pulmonar en los gatitos recién nacidos, causando debilidad o insuficiencia cardíaca.

Otras enfermedades del gato thai

Además, los gatos thai y los siameses son propensos a diversas enfermedades cancerígenas, defectos congénitos de las células sanguíneas y trastornos metabólicos. Entre otras cosas, cabe mencionar el almacenamiento excesivo de productos metabólicos, como los aminoácidos o los polisacáridos, que no se descomponen. La acumulación de gangliósidos en el cerebro hace que los animales afectados sufran daños cerebrales y del sistema nervioso central a una edad temprana.

El hecho de que el siamés tradicional sea propenso a determinadas enfermedades genéticas no significa que tu gato thai las vaya a tener. De hecho, se está trabajando en pruebas genéticas que permitan la detección temprana de las enfermedades. La exclusión selectiva de los animales afectados de la cría debería impedir la transmisión de enfermedades hereditarias a la descendencia.

Cría

Estos ejemplos muestran la importancia de una cría enfocada y responsable. Para los criadores de gatos la prioridad es la salud de sus animales. Realizan pruebas para detectar posibles enfermedades hereditarias en una etapa temprana, aparean con cuidado y acompañan a las gatas durante todo el embarazo. El verdadero trabajo comienza con el nacimiento de los gatitos. Pues estos necesitan recibir comida, cuidados y socializarse, ¡a todas horas! Esto incluye un alimento para gatos saludable y revisiones regulares con el veterinario. Un criador responsable siempre está disponible para asesorar y apoyar a personas interesadas. Después de todo, ¡solo quiere lo mejor para los mininos!

La importancia de comprar a un criador de gatos serio

Todo esto tiene su precio. Los gatos siameses tradicionales cuestan más de 500 euros. Aun así, aléjate de los anuncios que ofrecen gatos de raza a bajo precio. Para poder ofrecer un gato thai a bajo precio es necesario ahorrar. A menudo no se realizan los cuidados de salud, no se hacen pruebas genéticas y el apareamiento se realiza con los machos y hembras disponibles. A las madres no se les suele dejar descansar entre camadas. Esto aumenta el beneficio económico, pero una gata agotada no puede ocuparse bien de sus crías. El hecho de que la progenitora esté enferma durante el embarazo influye en la salud de los gatitos. Lo mismo se aplica a una alimentación insuficiente.

Lo que resulta de esto son gatos que padecen de las enfermedades mencionadas con anterioridad y poco socializados. Si estás interesado en un gato thai, la mejor solución es acudir a un criador profesional que sea miembro de una asociación de cría. Otra alternativa es acudir a la protectora de animales local. Allí hay muchos bigotudos esperando encontrar un nuevo hogar, entre ellos muchos gatos de raza. Los felinos de una protectora no se entregan de forma gratuita, pero la contribución no se acerca al precio de compra de un gato con pedigrí.

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Gato siamés

El gato siamés es, junto al persa, una de las razas de gatos más antiguas y conocidas. Su origen se encuentra en el sudeste asiático, concretamente en Siam, que hoy en día pertenece a Tailandia. Allí, el siamés era venerado como gato de templo. Hacia finales del siglo XIX, los primeros ejemplares llegaron a Inglaterra, donde se comenzó la cría de esta raza. En 1892 ya se estableció el primer estándar para los gatos siameses, pero la raza solo fue reconocida en 1949 por la Federación Internacional Felina (FIFe).

Gato esfinge

El origen de los gatos esfinge o sphynx no está muy claro. Su existencia se remonta al periodo de los aztecas, quienes habrían tenido gatos sin pelo hace muchos siglos. Los primeros registros de esta raza se encontraron a principios del siglo XX en Nuevo México. Allí nacieron dos gatitos sin pelo que no se emparejaron porque eran hermanos. Estos mininos recibieron el nombre de «nuevos gatos mexicanos sin pelo». Sin embargo, estos pequeños felinos no están relacionados con los esfinges actuales. El sphynx es de origen canadiense. En 1966 una gata doméstica parió un gatito negro sin pelo y, con él, comenzó la cría de una nueva raza. Una señora adquirió ese peculiar gatito, llamado Prune, y a su madre, Elisabeth, a los que cruzó pasado un año para obtener más descendientes. De esa camada nacieron 7 gatitos, incluidos 2 machos y 2 hembras sin pelo. Estos mininos tuvieron graves problemas de salud: su sistema inmunitario no era capaz de desarrollarse adecuadamente. Por esta razón, la cría de esta raza llegó casi a su fin. No obstante, a mediados de los años 70 se encontraron otros ejemplares de estos «gatos desnudos» y la cría siguió adelante. Tan pronto como en 1971, el esfinge ya fue reconocido como raza.

Azul ruso

A primera vista este gato de color azul grisáceo se puede confundir con un cartujo o un británico de pelo corto. Pero si te fijas más detenidamente, te darás cuenta de que estas razas son muy distintas entre sí.