Azul ruso

Gato azul ruso

A primera vista este gato de color azul grisáceo se puede confundir con un cartujo o un británico de pelo corto. Pero si te fijas más detenidamente, te darás cuenta de que estas razas son muy distintas entre sí.

Aspecto

El azul ruso es un gato mediano, con un cuerpo grácil, patas largas y un peso de entre 3 y 5 kg, por lo que es muy distinto a los fornidos gatos británicos de pelo corto. En cambio, el cartujo se le parece bastante, menos en los ojos, que son de color amarillo mientras que los de los azules rusos son de un brillante color esmeralda. Su cabeza es cuneiforme y sus ojos y orejas están muy separados. Un rasgo distintivo son sus mejillas pronunciadas, que le otorgan una expresión facial característica.

El suave pelo del gato azul ruso es un atributo único. Su nombre hace honor a su pelaje azul grisáceo con reflejos plateados. Las coloraciones point, las manchas descoloridas o blancas y las marcas tabby o atigradas son rechazadas por el estándar de la raza. Lo ideal sería que la punta de la nariz y las almohadillas fueran azules. Aunque en la actualidad también se crían ejemplares blancos y negros, no todas las asociaciones de criadores los reconocen. A menudo los gatitos de esta raza nacen con una «marca fantasma», pero aproximadamente al año de edad deberían mostrar un pelaje sin marcas y monocromático. Aparte del color, la sedosidad del pelo también es inigualable. La capa superior e inferior tienen la misma longitud, lo que da como resultado un pelaje corto y suave, parecido al de un peluche. El gato azul ruso es la única raza de gatos existente con este tipo de manto doble.

Carácter

¿Buscas un gato especialmente cariñoso e inteligente? Entonces seguro que el azul ruso te entusiasmará.

Esta raza es muy mimosa y moderadamente activa. Aunque de pequeños suelen ser muy juguetones y temperamentales, estos mininos cambian en la edad adulta. En ese momento, los gatitos llenos de energía y vitalidad se convierten en unos atletas elegantes y apacibles. Por ello, con frecuencia se ofertan como los gatos perfectos para tener en casa. Pero su elevada inteligencia requiere estimulación y desafíos. Para la mayoría de los azules rusos no es un problema abrir puertas o el cajón de las chuches. Estos bigotudos necesitan estar entretenidos para evitar que hagan travesuras y, dado que disfrutan de la compañía de los humanos, les encanta jugar con sus dueños. A estos gatos se les puede enseñar a hacer trucos mediante el entrenamiento orientado al objetivo o con clicker, que a la vez les divierte y estimula. También disfrutan con los juegos de inteligencia como, por ejemplo, tener que buscar snacks escondidos. Numerosos azules rusos incluso están preparados para aprender juegos de agilidad, tales como saltar a través de aros o encima de una silla cuando se les ordena, aunque en el fondo esto depende del carácter de cada gato en particular.

Lo mejor para estos animales sociables es que estén en compañía. Por eso, incluso si viven solamente en casa o con una familia que pasa mucho tiempo en el hogar, es preferible que tengan otro amigo felino. Este no tiene que ser necesariamente de la misma raza porque los azules rusos suelen ser bastante amigables, serenos y seguros frente a otros mininos. Al igual que ocurre con las demás razas, es imprescindible permitir que tus gatos se acostumbren el uno al otro de manera controlada para evitar problemas de socialización. Por lo tanto, si adquieres tu azul ruso de un criador profesional es importante asegurarte de que sus gatos y gatitos estén bien socializados y de que estos últimos no se separen de su madre antes de cumplir las 12 semanas de vida.

Origen

No todos los gatos azul ruso son iguales. A día de hoy existen tres ramificaciones principales en Europa, que se diferencian enormemente entre sí debido a su historia individual.

El tipo siberiano/escandinavo es algo más pequeño, muy elegante y tiene las orejas muy separadas. Su pelaje es más oscuro y suele ser más tímido con las personas, por lo que no se cría con frecuencia.

El tipo americano es el más elegante de todos. Tiene un tamaño mediano, un pelaje más claro y orejas muy separadas. Le gusta estar en compañía incluso de desconocidos.

El tipo inglés es más fornido. Destacan sus orejas, que están más juntas y apuntan hacia arriba. El carácter de esta variante está comprendido entre el del tipo americano y siberiano.

Es común encontrar mezclas de estas tres subrazas, lo que también es favorable para mantener la variedad genética.

 

Pero ¿por qué cada tipo es tan distinto de los demás? La respuesta la encontramos en la historia de la cría del azul ruso. Este gato proviene, como su nombre indica, de Rusia. Se sospecha que se originó como raza natural en la región del norte de Rusia Arcángel y se introdujo en Inglaterra a partir de 1860 por marineros británicos. En 1865 el azul ruso apareció por primera vez en los libros, y se presentó como el «gato arcángel» en el Crystal Palace de Inglaterra. En el siglo XIX era una raza muy popular tanto en este país británico como en la Rusia de los zares. Desde 1937 se ha reconocido como raza individual. La llegada de la Segunda Guerra Mundial redujo considerablemente el número de gatos azul ruso, pero la raza logró sobrevivir gracias a los cruces con siameses, británicos de pelo corto y gatos europeos de pelo corto. Como resultado, el pelaje del azul ruso se volvió más corto y denso, y sus ojos adquirieron un intenso color esmeralda.

Pero la historia de la cría de esta raza no acaba ahí. Al igual que ocurre con muchas razas, existe una controversia sobre el reconocimiento del azul ruso de color blanco y el de color negro. En los años 60 se fundó el Programa del azul blanco y negro en Inglaterra, cuando Francis McLeod comenzó a criar gatos azul blanco y azul negro. La australiana Mavis Jones emparejó en los años 70 un gato doméstico blanco con un azul ruso. Su objetivo era conseguir una nueva variante de color de esta raza, el azul blanco. A finales de 1970 la Royal Agricultural Society (RAS) Cat Club of New South Wales reconoció a estos híbridos del azul ruso como variantes de la raza. Después también fueron reconocidos por asociaciones de criadores de Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica. Entretanto, la American Cat Fanciers Association concedió al azul negro y al azul blanco el estatus de campeonato, y permitió presentarlos como azules de pelo corto. Su estándar de cría se corresponde al del azul ruso, pero también tienen que ser blancos o negros completos. El color de los ojos también ha de ser de un verde intenso como el del azul ruso.

No obstante, la mayoría de las asociaciones de criadores solo reconocen la variante azul grisácea de esta raza.

Cuidados

Gracias a su pelaje único de dos capas, el azul ruso apenas pierde pelo. Por esta razón, y porque producen menos glicoproteína Fel d 1, son más adecuados para los alérgicos a los pelos de gato. La glicoproteína solo es uno de los factores que desencadenan esta alergia, de modo que una producción más baja consigue, en muchos casos, mejorar la tolerancia al azul ruso, pero esto no los convierte en gatos hipoalergénicos.

Aunque el pelaje doble de estos gatos tiene un aspecto increíble, no requiere muchos cuidados. En general, es suficiente cepillarlos una vez a la semana para retirar los pelos sueltos.

Al igual que con todas las razas de gatos, es indispensable visitar al veterinario al menos una vez al año. En las consultas, aparte de las vacunas necesarias, también se incluyen una auscultación del corazón y de los pulmones y una revisión de la boca del gato para detectar de forma precoz posibles caries.

Por su voz relativamente baja y tranquila, y por su carácter amigable y sociable, el azul ruso es un gato ideal para vivir dentro de casa. Pero no hay que olvidar que esta raza es muy inteligente y le gusta ser retada física y mentalmente. Para ello, requieren un entorno entretenido con suficientes espacios para trepar, jugar, esconderse y descansar. A los azules rusos les encanta pasar tiempo con las personas, así que no dudes en agitar la caña de juguete, esconder snacks en juguetes de inteligencia o incluso aprender a entrenarlo con un clicker.

Salud

El azul ruso es un gato muy robusto y parece que las enfermedades hereditarias conocidas no le han afectado.

Esto no quiere decir que se pueda prescindir de la visita anual obligatoria al veterinario porque esta raza también puede sufrir daños y enfermedades típicas de los gatos. Si salen de casa, deben vacunarse desde que son pequeños para inmunizarlos de antemano frente a enfermedades infecciosas conocidas como la panleucopenia, la rinotraqueitis y la rabia.

Una alimentación adecuada también es esencial para mantener la salud del gato. Dado que es un animal carnívoro, solo puede digerir pequeñas cantidades de carbohidratos, así que su alimentación debe consistir en proteínas animales de alta calidad. La comida preparada ideal es la que tiene un contenido elevado de carne y reducido de sustancias vegetales. Cada vez más dueños de gatos muestran interés por la dieta BARF o comida cruda biológicamente adecuada para sus pequeños felinos.

Alimentación

Una alimentación adecuada es esencial para mantener la salud del gato. Al ser animales carnívoros, los gatos solo pueden aprovechar una pequeña parte de los carbohidratos, de modo que su nutrición debería consistir en proteínas animales de alta calidad. La comida preparada que contiene un porcentaje elevado de carne y escasos componentes vegetales es ideal para mantener a tu gato sano. También hay numerosos dueños de gatos que están aplicando la dieta BARF, también conocida como ACBA, que es la alimentación cruda biológicamente apropiada.

Cómo encontrar al criador adecuado

¿Te has enamorado de este gato cariñoso y atlético de pelo azul? En el presente esta raza se cría en toda Europa y existen numerosos criadores que se preocupan por el bienestar de sus animales.

Quien desee tener un azul ruso deberá desembolsar entre 500 y 700 euros. Este no es el precio que se paga por el privilegio de tener una raza pura sino por el trabajo que le supone al criador cuidar de los gatos y gatitos. La cría de gatos es un pasatiempo costoso. Los criadores responsables se preocupan de cuidar la salud de sus animales y de proporcionarles un alimento adecuado. Además, emparejan a los gatos de forma astuta para evitar enfermedades hereditarias y para que los gatitos cumplan con los estándares de la raza. Las gatas gestantes deben ser examinadas con regularidad por el veterinario. Una vez que han nacido los gatitos, los gastos se disparan: las visitas frecuentes al veterinario para cuidar su salud y para vacunarlos, las posibles esterilizaciones, una comida de alta calidad, un entorno variado, etc. A ello hay que añadir el esfuerzo emocional. El criador está pendiente de sus gatos las 24 horas del día, incluso los fines de semana y en medio de la noche. Para él es importante que sus gatitos dispongan del tiempo necesario para crecer, por eso no los entrega al nuevo dueño antes de que cumplan las 12 semanas de vida. Durante esta esencial fase de impregnación los gatitos aprenden todo lo necesario de su madre, experimentan el juego y el forcejeo con sus hermanos y se convierten en criaturas sociables al estar en contacto con la familia del criador con el fin de estar preparados para una vida larga y sana.

A quien no le interesen los documentos ni el árbol genealógico a menudo evita acudir a un criador. Pero es importante mantenerse al margen de los llamados «multiplicadores», que ofrecen gatos de raza baratos y sin documentación en internet o en la pequeña sección de anuncios del periódico local. En la mayoría de los casos, se trata de criadores no profesionales que priorizan la cantidad a la calidad. Estos a menudo desprecian el emparejamiento inteligente y la salud de los animales ya que, como se ha mencionado antes, la cría de gatos es un pasatiempo costoso. El que de verdad se preocupa por el bienestar de su gato asumirá ciertos gastos que deben cubrirse con el precio de venta del animal. Como alternativa, siempre puedes visitar una protectora de la zona. Allí encontrarás numerosos gatos de todas las edades que buscan un nuevo hogar. Seguramente en alguna protectora encuentres un gato amigable cuyo carácter sea como el del azul ruso. También es común encontrar gatos de raza en las protectoras, ¡así que vale la pena intentarlo!

¡Te deseamos que te lo pases muy bien con tu manso atleta!

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El origen de los gatos esfinge o sphynx no está muy claro. Su existencia se remonta al periodo de los aztecas, quienes habrían tenido gatos sin pelo hace muchos siglos. Los primeros registros de esta raza se encontraron a principios del siglo XX en Nuevo México. Allí nacieron dos gatitos sin pelo que no se emparejaron porque eran hermanos. Estos mininos recibieron el nombre de «nuevos gatos mexicanos sin pelo». Sin embargo, estos pequeños felinos no están relacionados con los esfinges actuales. El sphynx es de origen canadiense. En 1966 una gata doméstica parió un gatito negro sin pelo y, con él, comenzó la cría de una nueva raza. Una señora adquirió ese peculiar gatito, llamado Prune, y a su madre, Elisabeth, a los que cruzó pasado un año para obtener más descendientes. De esa camada nacieron 7 gatitos, incluidos 2 machos y 2 hembras sin pelo. Estos mininos tuvieron graves problemas de salud: su sistema inmunitario no era capaz de desarrollarse adecuadamente. Por esta razón, la cría de esta raza llegó casi a su fin. No obstante, a mediados de los años 70 se encontraron otros ejemplares de estos «gatos desnudos» y la cría siguió adelante. Tan pronto como en 1971, el esfinge ya fue reconocido como raza.