Ragdoll

Gato de la raza ragdoll

¿Un gato que se parece a una muñeca de trapo? ¡De ninguna manera! El gato ragdoll es una raza para los amantes de los siameses, los colourpoint y otros gatos point. Estos animales adorables conquistan por su precioso pelaje, sus colores excepcionales y sus ojos de color azul claro.

Aspecto

El ragdoll es un gato grande, con el pecho ancho, el cuerpo musculoso y una apariencia fornida. Destaca, sobre todo, por su pelaje suave, de longitud media, sedoso y con poco manto inferior, por lo que queda pegado al cuerpo. Esto les proporciona un aspecto de peluche que se ve reforzado por la gorguera que poseen frecuentemente. La cabeza de los ragdoll es de tamaño mediano y cuneiforme, y sobre ella se sitúan unas orejas redondeadas y bien separadas. Las patas de atrás son un poco más largas que las delanteras, lo que crea la impresión de una línea ligeramente inclinada. Las hembras de esta raza de gatos mediana pueden llegar a pesar 6,5 kg, mientras que los machos pueden alcanzar los 9,5 kg. Pueden tener una altura a la cruz de hasta 40 cm y una longitud de hasta 1,20 m desde la nariz hasta la punta de la cola.

Los ojos grandes, ovalados y brillantes de color azul son un rasgo característico de los ragdoll, así como su coloración especial que, al igual que a los siameses, los categoriza como gatos point. El color natural de su pelo solo aparece en algunas extremidades del cuerpo, como el hocico, las orejas, las patas y la cola. Por motivos genéticos, el color base o el que define al gato solo es evidente en las partes más frías del cuerpo, es decir, en los points. El blanco recubre la coloración en la parte central del cuerpo. Cualquier color del pelaje puede aparecer como color point. En el ragdoll se admiten diversos colores: seal, azul, chocolate, lila y, más recientemente, también el rojo y el crema.

Seal-point: estos gatos tienen una base de color negro que, al igual que todos los colores point, solo se observa en las partes más frías del cuerpo

Blue-point: base de color negro diluido hacia azul

Chocolate-point: se distinguen por tener el marrón como color base

Lilac-point: el lila es la dilución del marrón

Red-point: son los gatos que tienen un color base rojo

Cream-point: el color crema es la dilución del rojo. Los ragdoll cream-point parecen casi unicolores.

Según la distribución de estos colores, se distinguen los siguientes patrones oficiales: colourpoint, mitted, bicolor, tabby, tortie y torbie.

Tabby: los points forman una especie de rayas similares a las de los gatos atigrados. Frecuentemente, estas rayas se pueden observar en las patas y en la cola. Los ojos están delineados con color negro. A los ragdoll tabby a menudo se les denomina lynx.

Tortie: describe a los ragdoll cuyo color point forma un patrón parecido al del caparazón de una tortuga. Este patrón puede ser muy distinto de un gato a otro, y las manchas pueden ser de cualquier tamaño. Sin embargo, los criadores se decantan, sobre todo, por las manchas pequeñas y distribuidas de manera uniforme.

Torbie: se caracterizan por una combinación de colores entre el tortie y el tabby.  El diseño de caparazón de tortuga es atigrado, ¡una combinación muy interesante!

Colourpoint: el color específico solo se refleja en las puntas de ciertas extremidades del cuerpo.

Mitted: aparte de la coloración point, este tipo de ragdoll tiene una barbilla blanca y, a menudo, rayas blancas sobre la nariz. Las almohadillas son de color rosa y tiene «guantes» y «calcetines» blancos.

Bicolour: estos gatos tienen una coloración point bien definida, pero su color base es más claro. Además, tienen una máscara facial en forma de «V» invertida que comienza en la frente y termina en la base de la cola. Las patas son blancas.

¡Los ragdoll de tipo point nacen blancos y solo desarrollan su color definitivo después de tres o cuatro años de vida!

El pelaje sedoso de los ragdoll es semilargo pero, dado que el manto inferior no es tupido, resulta fácil de cuidar. Aunque cada gato es diferente y cada dueño tiene unas preferencias en cuanto a los pelos de la ropa y de los muebles, generalmente suele ser suficiente con cepillar al ragdoll una vez a la semana, aunque quizá más a menudo durante la muda de pelo.

Carácter

Los amantes de los ragdoll no solo se sienten atraídos por su aspecto excepcional y por sus grandes ojos azules.

Los gatos de esta raza son muy sociables. Son mansos y afables, pacíficos y curiosos pero, sobre todo, mimosos y juguetones, y les encanta seguir a sus dueños a todas partes. Por esta razón, muchos criadores los describen como «perros en forma de gatos». Los ragdoll se entregan plenamente a su familia humana, pero es muy recomendable que tengan un compañero de juego felino. Durante mucho tiempo se ha considerado a los gatos animales solitarios, pero las razas más sociables como el ragdoll agradecen la convivencia con otro felino.

Estos animales mansos también se adaptan bien a la vida hogareña, mejor aún si la vivienda cuenta con un balcón debidamente asegurado o con una ventana con rejas. No obstante, si el gato no sale de casa, hay que procurar mantenerlo física y mentalmente ocupado. Esto quiere decir que has de invertir tiempo en jugar con tu ragdoll. Un entorno adecuado para estos gatos incluye numerosas posibilidades para esconderse, descansar, jugar y explorar. Además, la vivienda ideal para ellos no debe ser demasiado grande. Se pueden montar ingeniosos espacios para trepar, como un rascador alto o una hamaca para la ventana para ofrecerle al gato una «tercera dimensión» que pueda utilizar a su gusto para echarse una siestecita, observar el entorno, trepar o jugar.

Origen

Los ragdoll son una raza de gatos muy joven, ya que sus orígenes se remontan a la década de los 60. La fundadora y primera criadora de ragdolls fue Ann Baker, una californiana amante de los gatos. Ella comenzó una línea de cría con ayuda de un macho de una camada de una gata parecida al angora y hembras cuyo origen se desconoce. Este macho con el que Ann Baker comenzó la cría debió parecerse a los ragdolls de hoy en día: grande, con pelo semilargo y preciosos ojos azules. La criadora denominó a esta raza «ragdoll», que en inglés significa «muñeca de trapo». Eligió este nombre porque sus gatos se relajaban completamente cuando los cogía en brazos, como si de una auténtica muñeca de trapo se tratara. ¡No cabe duda de que es un nombre muy acertado para este gato tan calmado!

Como es frecuente que ocurra en los círculos de criadores, en este caso también surgieron problemas. Cuando Ann Baker patentó el nombre «ragdoll» y obtuvo los derechos por cada animal de su raza, muchos criadores se separaron de la línea original de estos gatos y convirtieron la cría de los ragdoll en lo que es hoy en día.

El ragdoll no solo es una raza muy joven, sino también la primera que se ha patentado en la historia.

Cría

Esta raza se conoce por no ser problemática ni complicada. No obstante, todos los seres vivos están predispuestos a ciertas enfermedades hereditarias, que se ven reforzadas por el cruce en línea. Desafortunadamente, el ragdoll no es una excepción.

Aunque el ragdoll suele ser un animal robusto y sano, tiene tendencia a los cálculos en la vejiga y a una enfermedad cardiaca conocida como «miocardiopatía hipertrófica» (CMH). Esta es la enfermedad cardiaca más frecuente entre los gatos; se produce por el engrosamiento del músculo cardiaco y se puede diagnosticar mediante una ecografía del corazón. También existe una prueba genética para detectar la CMH para que los criadores responsables puedan excluir de la cría a los animales enfermos. Aún así, no hay garantías de que una camada no esté predispuesta a la miocardiopatía hipertrófica. Por ello, cada criador debería realizarle pruebas veterinarias a sus animales a una edad temprana para descartar la posible transmisión de esta enfermedad a las crías.

Alimentación

Al ser gatos de raza grande, los ragdoll experimentan muchas fases de crecimiento intenso. Por ello, una alimentación adecuada y de alta calidad es indispensable para criar a un gato sano. Durante su desarrollo, el ragdoll debería comer a demanda, sobre todo teniendo en cuenta que solo alcanzan la edad adulta a los 4 años. Después puedes optimizar la cantidad de comida para prevenir el sobrepeso.

Es indiferente si optas por los alimentos crudos, si cocinas tú la comida o si eliges la comida de alta calidad para gatos que se encuentra en el mercado: la alimentación adecuada para tu radgoll debe tener un contenido elevado de proteínas de la mejor calidad. La comida húmeda ha de ser la elección principal para los animales con predisposición a los cálculos renales y en la vejiga, por su contenido elevado de humedad.

Cuidados

El pelo semilargo de los ragdoll es fácil de cuidar porque apenas tiene manto inferior. Para facilitar aún más el cuidado semanal del pelaje, debes acostumbrar al gato al cepillo y al peine desde una edad temprana. Al principio, puedes ofrecerle algún snack durante y después del cepillado para ayudarle a perder el miedo. Pero al ser unos animales tan sociables y mimosos, pocos ragdolls presentan problemas para dejarse acariciar y cepillar. Ocurre más bien todo lo contrario, ya que estos gatos disfrutan al máximo durante el cuidado de su pelaje.

A pesar de un cepillado y peinado habitual, muchos pelos sueltos acaban en el tracto digestivo del gato. Por ello, durante la muda de pelo puedes facilitarle a tu ragdoll la expulsión natural de los pelos ingeridos al ofrecerle hierba para gatos o al complementar su alimentación con snacks o pasta de malta. Estas pequeñas ayudas están especialmente indicadas para los gatos propensos al estreñimiento.

Los ragdoll son unos animales fantásticos y muy apegados a los humanos que conquistan por su aspecto de peluche y su carácter poco complicado. ¡Os deseamos todo lo mejor a tu gato ragdoll y a ti!

Cómo encontrar al criador adecuado

La frecuencia con la que nos encontramos enfermedades hereditarias en gatos de raza denota la importancia de la elección del criador adecuado. Un profesional considera a sus animales parte de la familia y asume la responsabilidad de estos y de sus crías. Además, optan por el cruzamiento inteligente de cada animal, unos buenos cuidados de su salud y un entorno y una alimentación adecuados. Un buen criador no entrega a sus crías antes de las 12 semanas de vida. Los gatitos requieren al menos 3 meses para aprender todo lo importante de sus madres y hermanos. Esta fase no solo es emocionante y agotadora para el criador, sino también para la madre de los gatitos. Para que esta pueda socializar suficientemente a sus crías, debe disponer del tiempo suficiente entre las camadas. Por esta razón, un criador responsable no ofrece varias camadas ni razas a la vez. ¡Lo más favorable económicamente no siempre es lo mejor para los animales implicados!

Como es lógico, todo ello tiene un precio. Un ragdoll de criadero cuesta 1500 euros o más, aunque los ejemplares que se han excluido de la cría son más económicos. Aún así, los interesados en un ragdoll deben contar con un precio que ronda los 1000 euros.

Si estás barajando la posibilidad de adquirir un gato de raza sin documentación por Ebay o el pequeño mercado publicitario local, debes saber que cada ragdoll es digno de su precio. Solo tienes que sumar todos los gastos que asume el criador durante los primeros 3 meses de vida del gatito: desde los posibles derechos de monta hasta la comida y las visitas al veterinario de la madre y de los gatitos. Estos son solo algunos de los gastos que rara vez están completamente cubiertos por el precio del gato. A esto hay que añadir la membresía de la asociación de criadores y la posible expedición de documentos.

La cría es un pasatiempo caro y los que pueden ofrecer gatos de raza sin documentación y a precios baratos deben recortar gastos. Estas personas no siempre realizan los cruces de forma responsable ya que lo hacen sin la supervisión de una asociación de criadores. Además, en la mayoría de las ocasiones no se preocupan de proporcionar a los gatos los cuidados de la salud tan necesarios pero costosos, con el fin de descartar enfermedades hereditarias. También es posible que estén criando varias razas de forma simultánea y permitan que las gatas tengan varias camadas al año. Considera todos estos aspectos y no te dejes convencer solo por un precio barato.

Los amantes de los gatos que están fascinados por el ragdoll pero no se pueden permitir pagar el precio, pueden probar suerte en las protectoras. Allí se encuentran numerosos gatos, incluidos algunos de raza, que buscan un buen hogar. Muchos criadores ofrecen a los animales mayores o a los excluidos de la cría a cambio de una pequeña contribución a los gastos.

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