Alopekis

Alopekis

Aspecto: perro pequeño con pelo variable

Ninguna de las grandes federaciones caninas reconoce al alopekis como raza independiente. Por lo tanto, no existe ningún estándar y el aspecto de esta raza puede variar muchísimo. La mayoría de alopekis recuerdan a un zorro por su estatura. De ahí precisamente viene el nombre griego de la raza: alopekis significa algo así como similar al zorro.

Estos perros tienen una constitución armoniosa y alcanzan una altura de cruz de entre 20 y 30 centímetros. El peso medio de un alopekis es de hasta siete kilos y medio.

En cuanto al pelaje, hay muchas posibilidades: algunos tienen el pelo corto y áspero, y otros, de longitud media. Los ejemplares menos comunes son los de pelo semilargo, ligeramente ondulado y más suave. Lo que todos tienen en común es la presencia de subpelo. En cuanto al color, existen numerosas variantes. Los más populares son el blanco, el marrón y el negro, así como combinaciones de estos.

Carácter: sociable, inteligente y extremadamente tranquilo

En lo que al carácter se refiere, los alopekis pueden ser muy distintos, según cómo se críen. La tendencia se inclina hacia un peludo sociable, inteligente y seguro de sí mismo que no pierde la calma fácilmente.

Este perro es ideal para familias. Se lleva bien con los niños, siempre que estos estén acostumbrados a tratar a los animales con respeto.

Fuera, tiende a cazar animales más pequeños. Si atisba una ardilla, un conejo o un ratón, puede ser difícil hacer que vuelva. Por lo tanto, requiere el adiestramiento correspondiente.

Lo mismo pasa con los ladridos. Dado que el alopekis tiene alma de vigilante, puede desarrollar el hábito de ladrar con estridencia. Esto hay que contrarrestarlo desde el principio.

Si adoptas un perro adulto de la protectora, es conveniente que te pongas en contacto antes con un adiestrador. Este podrá ayudarte a superar los obstáculos cotidianos junto con tu perro.

Tenencia: ¿encaja un alopekis conmigo?

Este pequeño e inteligente perro encaja con mucha gente. Puede vivir tanto en el campo como en la ciudad, ya sea con una familia o con una persona sola. Obviamente, esto puede tener otra pinta si el peludo no ha recibido una buena socialización.

Básicamente, al alopekis le gusta pasar mucho tiempo en la naturaleza. Incluso viviendo en la ciudad, deberías pasar un par de horas fuera con él. Los demás perros y los gatos no suelen ser un problema. Lo ideal sería que el perro hubiera tenido mucho contacto con ellos en edad de cachorro.

Si adoptas un alopekis de una protectora, recuerda que no estará acostumbrado a nuestro día a día. Puede que debas enseñarle cosas, como caminar con correa, quedarse solo, viajar en coche o hacer sus necesidades donde toca. Con un perro adulto, esto puede requerir mucha paciencia. Algunos alopekis son aptos para principiantes, mientras que otros solo deben estar con expertos.

Cuidados: enemigo de los baños de barro

Los alopekis son perros aseados. La mayoría se lavan solos y no les gusta tirarse al barro. Los ejemplares con pelo de longitud media, concretamente, necesitan cuidados regulares, aunque estos no son muy complicados.

Acostúmbralo desde pequeño al cepillo de manera lúdica. Durante la época de muda bianual es conveniente cepillarlo cada dos días. De este modo, evitarás que la casa se llene de pelos.

Además, debes tener unas pinzas quitagarrapatas y un cortaúñas preparados para echar mano de ellos cuando sea necesario.

Deporte y actividades: ¿cómo entretengo al alopekis?

Cada perro tiene sus preferencias. En el caso del alopekis, estas son aún más variadas que en razas normalizadas. A muchos les gusta aprender trucos o se interesan por el agility para perros pequeños. Otros, en cambio, no les ven la gracia por ningún lado. Prueba juegos de búsqueda o de cobro, el dog dance... para descubrir qué es lo que más os divierte a los dos.

Los alopekis adultos son corredores con gran resistencia. Con un entrenamiento suficiente, podrá acompañarte cuando salgas a correr.

Compra: ¿dónde encuentro un alopekis?

Si te interesa el alopekis, busca en las protectoras de animales. Hay muchas asociaciones que dan perros de Grecia y otros países europeos en adopción. Quién sabe, quizá en una de ellas encuentres un peludo de esta raza.

Lógicamente, no tendrá ni pedigrí ni ningún otro documento que certifique que se trata de un alopekis auténtico. Pero con estos perros tan primitivos, que no reconoce ninguna asociación, esto es más bien irrelevante. La protectora te lo entregará con chip, el pasaporte para animales de la UE y la vacuna de la rabia.

¿Qué pasa si buscas un cachorro de criador?

Fuera de Grecia apenas hay criadores que se dediquen al alopekis. Si te topas con uno, pregúntate: ¿cuáles son sus objetivos de cría? ¿De dónde provienen los padres y qué los caracteriza como alopekis? Dado que no existen controles de ninguna asociación ni estándares, cualquiera puede ofrecer un alopekis.

Para ir sobre seguro, es mejor optar por una raza similar reconocida por la FCI y con certificado de procedencia.

Por ejemplo, el lundehund noruego y las variantes pequeñas de spitz, que tienen más pelo, son razas similares. El shiba inu también tiene un aspecto zorruno, pero es más grande y más difícil de adiestrar.

Salud y alimentación: robusto en todos los sentidos

En su patria, muchos alopekis que viven en libertad sufren enfermedades mediterráneas. Las organizaciones animalistas serias solo dan en adopción perros que hayan superado las pruebas pertinentes. No obstante, si adoptas un alopekis en una protectora griega, deberías llevarlo al veterinario. Hay enfermedades que solo se pueden detectar en la sangre pasadas unas semanas desde el contagio.

Recuerda vacunarlo periódicamente y, si es necesario, desparasitarlo. Por lo demás, y a pesar de su reducido patrimonio genético, estos perros gozan de una salud de hierro y apenas sufren enfermedades específicas.

Con una buena salud, un alopekis puede vivir quince años o más. Además de un ejercicio suficiente y los chequeos periódicos en el veterinario, una alimentación equilibrada es esencial para su salud.

Consejos de alimentación

Dale un alimento de calidad con un alto contenido de carne. La carne siempre debe figurar en primer lugar en la lista de ingredientes. Hay perros a los que les cuesta acostumbrarse a un alimento nuevo. Además, los antiguos perros callejeros, que suelen tener un estómago robusto, pueden reaccionar a las novedades con diarrea o vómitos.

Por eso, cámbiale la comida de manera paulatina si quieres acostumbrarlo a una nueva. Si adoptas un alopekis adulto, puede ser útil hacer que se gane buena parte de sus comidas.

Historia: raíces en la Antigüedad

Las vasijas de terracota de 5000 años de antigüedad con imágenes de perros lo demuestran: las raíces del alopekis se remontan a la Antigua Grecia. De hecho, el filósofo griego Aristóteles (384-322 a. C.) mencionó al alopekis en alguna ocasión. Los hallazgos de huesos hacen pensar a los cinólogos que este perro griego era el antepasado de las razas spitz. Aunque esto no esté demostrado, está claro que los alopekis son perros ancestrales.

Estos pequeñines no se basaban antiguamente en la cría específica de las personas. Más bien, la ubicación aislada de la isla hizo que estos perros pequeños se aparearan entre ellos con frecuencia. Probablemente existía una variante sin pelo en la Antigüedad, que se denominó erróneamente perro sin pelo turco.

Hasta hace pocas décadas, el alopekis se encontraba a menudo en ciudades y regiones rurales de Grecia. Aquí eran apreciados cazadores de ratas y ratones, protegían a las aves de los zorros o hacían de guardianes para las personas.

Sin embargo, en las décadas de 1970-1980 empezaron a llegar otras razas de Europa al país que lo desbancaron.

El alopekis en la actualidad: existencia amenazada

El alopekis original tiene un club de fans pequeño, pero entregado. Estos expertos trabajan para conseguir que el Kennel Club griego reconozca la raza como independiente.

Actualmente hay alopekis en algunas regiones griegas que viven en la calle, pero su existencia está amenazada. Las camadas son de pocos cachorros, muchos de los cuales mueren antes de cumplir un año. Las enfermedades mediterráneas típicas, como la leishmaniasis, son un gran problema. Además, se castran muchos perros en un esfuerzo por reducir los perros vagabundos en las calles.

Alopekis
El kokoni (en la imagen) se parece mucho al alopekis. Hay quienes consideran al alopekis la versión de pelo corto del kokoni.

Alopekis y kokoni

Hay quienes consideran al alopekis la versión de pelo corto del kokoni. Este último es una raza parecida al alopekis que está reconocida por el Kennel Club griego, pero no por la FCI ni otras federaciones. El kokoni también se conoce como small greek domestic dog.

El kokoni y el alopekis tienen una historia similar, pero, estrictamente hablando, son dos razas diferentes con características distintas. Por ejemplo, el alopekis es más pequeño que el kokoni. Sin embargo, si buscas un perro en las protectoras griegas, poco tendrás que preocuparte por el nombre: ambos perros son un amor.

Conclusión: griego perfecto para familias

Si buscas un perro inteligente y familiar en la protectora, el alopekis es una opción excelente. Le gustan tanto los paseos largos como los arrumacos generosos.

Además, le da igual si su nuevo hogar está en el campo con una familia o en la ciudad con una persona sola. Si adoptas un alopekis adulto de una protectora, debes estar preparado/a para enseñarle algunas cositas.

Artículos relacionados
Nuestros artículos más útiles
7 min

Golden retriever

El golden retriever es una de las razas más populares, sobre todo para familias. Pero su capacidad de aprender no es la única cualidad que lo caracteriza. En este artículo aprenderás todo lo que hay que saber sobre el golden retriever.
12 min

Labrador retriever

Complaciente, amigo de los humanos y robusto: el labrador retriever es un popular perro familiar de tamaño mediano que, por sus orígenes como perro de trabajo, necesita estimular la mente y el cuerpo.
9 min

Pinscher miniatura

¿Un pinscher en formato mini? No te dejes engañar. El pinscher miniatura es todo un hombrecito. Si estás buscando un perrito faldero dulce y tranquilo, el pinscher miniatura no es para ti. A pesar de su tamaño, tiene una gran necesidad de hacer deporte y moverse, y lleva a su cuidador siempre al trote.