05 Octubre 2017 - Actualizado 26 Junio 2019

La diarrea en perros

Diarrea en perros

La diarrea en perros

Por desgracia, la diarrea canina no es un problema puntual. Son muchos los perros que, con regularidad, sufren esta enfermedad del tracto digestivo, que produce un aumento de las deposiciones y una menor consistencia de las heces.

¿Por qué se produce la diarrea canina?

Los motivos son muy diversos: desde intolerancias o alergias alimentarias hasta enfermedades metabólicas, infecciones o infestaciones parasitarias. El estrés y el sobreesfuerzo físico también pueden ocasionar diarrea en el perro.

Mi perro tiene diarrea: ¿cómo tratarla?

En cuanto se observen los primeros signos de heces líquidas, es conveniente al principio, por precaución, retirar el alimento para que se puedan regenerar las vellosidades intestinales. Asegúrate de que tu perro ingiere suficiente líquido, pues existe riesgo de deshidratación.

Vigila el estado de salud de tu perro y, ante cualquier síntoma que consideres anómalo, acude al veterinario. Igualmente, si la diarrea persiste, si observas sangre en las heces o si tu perro sufre espasmos, dirígete al veterinario para que le realice análisis de sangre y de orina. Si es un cachorro, debes tener en cuenta que todavía es una cría, sin reservas suficientes, y puede debilitarse en poco tiempo, por lo que la visita al veterinario debe realizarse mucho antes.

El análisis de sangre puede revelar la presencia de virus o bacterias Leptospira. En los excrementos se pueden identificar diversos agentes patógenos y parásitos como clostridios, histoplasmas y coccidios; en caso de que la diarrea sea de origen inflamatorio, también podrá encontrarse una cantidad elevada de leucocitos. Con frecuencia, el veterinario realiza, además, un cultivo para descartar salmonela y Campylobacter. Si no te incomoda que el veterinario introduzca un catéter a tu perro, esta es una buena forma de que esté suficientemente hidratado. En casos de infecciones bacterianas, es apropiado el tratamiento con antibióticos.

Si la diarrea es persistente, el veterinario necesitará hacer una radiografía a tu perro para identificar posibles causas como obstrucción intestinal o cuerpos extraños. Un estudio por ultrasonidos puede, también, aportar información relativa a variaciones en la mucosa intestinal. En casos aislados, es preciso practicar una biopsia; esta prueba permite diagnosticar cambios morfológicos.

¿Cómo se puede prevenir la diarrea del perro?

Los errores en la alimentación son el motivo más frecuente de las gastroenteritis agudas de fácil tratamiento. Por ello, hay que tener en cuenta las siguientes pautas:

  • No suministrar raciones demasiado abundantes
  • A ser posible, incluir en la dieta pocos hidratos de carbono
  • Evitar cambios repentinos en la alimentación
  • La comida con alto contenido de materia grasa resulta difícil de digerir
  • Mirar siempre la fecha de caducidad de los productos, no dar nunca alimentos en mal estado

Si tu perro está atravesando un periodo de diarrea o lo ha sufrido recientemente, hay varios alimentos que pueden ayudarle a recuperarse como, por ejemplo, comida húmeda específica para problemas gastrointestinales, probióticos para perros o suplementos nutricionales.

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