Vómitos en perros This article is verified by a vet

Escrito por Amelie Krause, Veterinaria
vómitos en perros

A cualquier persona con perros seguro que ya le ha pasado alguna vez y se ha asustado: de repente, el perro vomita. Pero no todos los tipos de vómito son preocupantes. Los vómitos en perros suelen ser frecuentes y pueden tener diferentes causas. Cuando es un caso aislado suele ser inofensivo, pero si es continuo o si el bienestar general del perro disminuye, es hora de acudir al veterinario.

Vomitar es un importante mecanismo de defensa del cuerpo. Este reflejo protector puede eliminar de manera efectiva y rápida las sustancias tóxicas e indeseadas o los cuerpos extraños del sistema. En este reflejo, que se desarrolla en varias fases, están trabajando en conjunto la garganta, el esófago, el diafragma, el estómago, los músculos abdominales y la respiración.

  1. Malestar (náuseas)

La primera fase se manifiesta en el perro al tragar, masticar, estar nervioso, lamer, salivar e incluso bostezar. Mediante el aumento de la salivación, el esófago está revestido y preparado para el contenido ácido del estómago. Es común que, durante esta fase, los perros coman hierba.

  1. Ahogo

En la segunda fase la musculatura abdominal y el diafragma se contraen, mientras, la laringe y la boca están cerradas. Esto crea una presión mediante la que el contenido del estómago pasa por el esófago y llega a la boca. Desde fuera se aprecian movimientos de bombeo en la pared abdominal y la espalda está curvada.

  1. Vómito

En la fase del vómito el contenido del estómago sale expulsado por la boca. En esta fase la epiglotis también se mantiene cerrada, para que no entre nada en la tráquea y pueda ser inhalado. El vómito suele ser la comida medio digerida y un líquido coloreado por la bilis.

Causas de los vómitos en perros

La ejecución del reflejo del vómito está dirigida por el centro del vómito en el cerebro. La estimulación del centro del vómito puede producirse por diferentes estímulos en diferentes partes del cuerpo. Casi cada órgano del cuerpo tiene receptores que pueden estimular el centro del vómito. Además, puede ser estimulado por los centros superiores del sistema nervioso central (SNC). En estos casos, las causas pueden ser una encefalitis o tumores en el área del SNC, pero también puede deberse a miedo, estrés y dolores desagradables. Los trastornos del sistema vestibular, por ejemplo, una infección del oído interno o del tímpano, también afectan al centro del vómito. Las sustancias tóxicas que el perro puede haber ingerido o sustancias producidas por enfermedades metabólicas del cuerpo, así como por medicamentos, pueden llegar al centro del vómito a través de la sangre y provocar emesis (vómitos).

Los vómitos en perros, casi siempre, son un síntoma de infección o una extensión excesiva de los órganos, sobre todo de los órganos digestivos como el esófago, el estómago, los intestinos, el páncreas y el hígado. Entre las causas más frecuentes de vómitos en perros están las siguientes:

  • Engullir la comida
  • Ingerir alimentos en mal estado o intolerancia alimentaria
  • Tragar un cuerpo extraño
  • Intoxicación
  • Gastroenteritis
  • Gastritis
  • Enfermedades infecciosas (parásitos, virus, bacterias)
  • Enfermedades hepáticas
  • Pancreatitis
  • Enfermedades renales
  • Diabetes mellitus
  • Enfermedad de Addison
  • Tumores

Se diferencia entre vómitos agudos y crónicos. La emesis aguda aparece de forma espontánea y de repente, y suele durar muy poco, o menos de dos semanas. Se habla de emesis crónica cuando el perro vomita durante más de dos semanas sin mejoría alguna. Los vómitos pueden tener una causa inofensiva y desparecer con rapidez. En cualquier caso, sobre todo cuando la emesis persiste o el can muestra otros síntomas, no debes dudar y acudir al veterinario. Si el cuadrúpedo vomita varias veces sin éxito, el vómito contiene sangre o el can ha ingerido un objeto extraño, debes llevarlo de inmediato a una clínica veterinaria.

Diagnosticar los vómitos

Debido a la diversidad de las causas de los vómitos en perros, hay una serie de análisis que son necesarios para encontrar el motivo. Lo primero es darle un informe detallado al veterinario sobre la alimentación y en qué momento después de esta sucedió la emesis. Además, debes describir el trascurso del vómito para diferenciarlo del síntoma de regurgitación (flujo de alimentos hacia atrás) o tos. A este informe preliminar le sigue un examen clínico. Si el veterinario encuentra anormalidades durante el examen del perro, puede que sea necesario realizar otras pruebas como análisis de sangre, de heces, radiografías y ecografías. En casos de emesis crónica puede que incluso sea necesario hacer una endoscopia o una cirugía diagnóstica.

Tratamiento para vómitos en perros

En muchos casos, si el vómito sucede una sola vez, sin síntomas adicionales, no requiere tratamiento o es suficiente un período de ayuno del perro durante unas 12-24 horas. Pero sí debe tener suficiente agua a su disposición. Si los vómitos son más frecuentes, pero el bienestar general del cuadrúpedo no está afectado, basta con un tratamiento conservador mediante la administración de medicamentos antieméticos por parte del veterinario, además de una dieta blanda. Cuando aparecen otras molestias como fiebre, apatía y dolores estomacales, estos también deben tratarse y averiguar sus causas. Si el vómito se debe a causas graves, estas deben ser tratadas de forma específica.

Cómo evitar los vómitos en perros

Dado que el engullir demasiada comida suele ser la causa de los vómitos, un comedero antivoracidad puede ser de gran utilidad. Sobre todo, con aquellos perros que son como «aspiradoras» es importante evitar la ingesta de cualquier cosa que no sea comida, ya sea en casa o durante una caminata. Algunos perros reaccionan de forma sensible a los cambios de alimentación, se recomienda no hacer cambios de comida repentinos o hacer una transición progresiva a lo largo de varios días. En invierno, la ingesta de nieve por parte del perro debe evitarse en la medida de lo posible, ya que esto a menudo provoca molestias gastrointestinales.

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