05 Febrero 2019 - Actualizado 10 Abril 2019

Tos en perros 

Escrito por Amelie Krause, Veterinaria
Tos en perros

La tos en perros, al igual que en los humanos, no es una enfermedad independiente. Es un síntoma de afecciones del aparato respiratorio u otros órganos. La tos puede ser también un reflejo para proteger al cuerpo de diferentes elementos, como cuerpos extraños o sustancias irritantes. A menudo la tos puede confundirse con vómitos o regurgitación, estornudos inversos, asfixia o jadeos intensos. Podemos diferenciar entre tos irritativa sin expulsión (tos no productiva) y tos húmeda con expulsión (tos productiva). Ambos tipos de tos pueden ser crónicos o agudos.

Tipos de tos perruna y sus causas

Una tos seca, fuerte, dura o repetitiva también se considera tos irritativa. La tos irritativa puede ser bastante dolorosa para el perro. Cuando la tos irritativa es duradera, se fortalece y puede desencadenar un círculo vicioso. Debido a la inhalación intensa de aire, la mucosa se irrita y se daña, aumentando la irritación y la tos. Un simple tirón del collar, presión en la laringe o la tráquea, agitación, una inhalación fuerte y aire seco pueden desencadenar la tos.

Causas de la tos irritativa aguda en perros:

  • Inicios de infecciones e inflamación del tracto respiratorio (como la tos de las perreras)
  • Inhalación de cuerpos extraños como alimentos o líquidos
  • Inhalación de sustancias irritantes como los alérgenos o humo
  • Parásitos

Causas de la tos irritativa crónica en perros:

  • Colapso de la tráquea, esto es común en razas pequeñas
  • Presión en el tracto respiratorio debido a tumores, un atrio engrandecido del corazón o ganglios linfáticos agrandados
  • Parásitos

La tos húmeda se caracteriza por la expulsión de secreciones. A menudo se escucha un traqueteo al toser. Esta tos es más apagada, casi siempre viene acompañada de arcadas. Con frecuencia, las secreciones en forma de flema se «vomitan» después de la tos. Esta tos normalmente ocurre después de períodos de descanso, como después de dormir.

El diagnóstico de la tos en perros

Según el tipo y gravedad de la tos, el veterinario realizará diferentes pruebas para determinar la causa y el tratamiento a seguir. El tamaño y la raza también influyen en el diagnóstico, ya que los perros de razas pequeñas sufren a menudo colapso traqueal. Para la primera evaluación del veterinario es importante que el propietario del perro facilite un informe detallado. Los datos que has de comunicar a tu veterinario son los siguientes:

  • ¿Desde cuándo tiene la tos?
  • ¿Con qué frecuencia y violencia tose?
  • ¿Se trata de una tos seca o húmeda?
  • ¿Cuándo es más frecuente la tos (de noche, de día, al agitarse, al comer)?
  • ¿Tiene el perro otras molestias? ¿Cómo es su estado general?
  • ¿Se sabe de algunas condiciones preexistentes como una enfermedad cardíaca?

Seguido de esto, el veterinario realizará un examen clínico completo. A menudo esto es suficiente para determinar la causa de la tos. Aquí se pueden observar ganglios linfáticos agrandados, temperatura corporal elevada o fiebre, inflamación, enrojecimiento o infección de las amígdalas o la garganta. A veces es necesaria una radiografía del pulmón o del tórax. Sobre todo, se prestará atención a cambios en el pulmón, el corazón o la tráquea. A veces se requiere también de un análisis de sangre, una endoscopia o incluso de una resonancia magnética o una tomografía.

Tratamiento para la tos en perros

Para el tratamiento es necesario conocer la causa de la tos. Cuando la tos leve es consecuencia de un resfriado, descansar suele ser suficiente para fortalecer el sistema inmunitario. Si la tos es húmeda puede que sea conveniente usar algún mucolítico o expectorante, siempre previa consulta con el veterinario. Antes de usar cualquier producto casero, es recomendable asesorarse con un veterinario, ya que algunos remedios no son apropiados para perros. En caso de tos grave y permanente, o aparición de nuevos síntomas se recomienda una visita al veterinario para obtener más información. En algunas ocasiones se requiere administración de medicamentos como antiinflamatorios, antibióticos, calmantes para la tos, broncodilatadores o tratamientos para edemas pulmonares.

Prevención de la tos en perros

Siempre es mejor prevenir la tos que tratarla. Fortalecer el sistema inmunitario a través de un estilo de vida saludable, mucho ejercicio y una dieta equilibrada ahorrará a tu peludo unos cuantos resfriados. Debido al riesgo de contagio, se recomienda que no dejes a tu perro en contacto con otros canes que estén enfermos. Como propietario responsable no es aconsejable llevar a tu cachorro enfermo a lugares con otros perros, para evitar contagios. Una vacuna puede debilitar el curso de una infección. Asegúrate de que tu mejor amigo no inhale fuertes productos de limpieza o humo. Para impedir el atragantamiento e inhalación de comida en perros voraces se les puede dar de comer en comederos antivoracidad. Para aliviar la presión en el cuello se recomienda usar arneses en lugar de collares.

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