Cáncer de huesos en perros

Cáncer de huesos en perros

La detección precoz del cáncer de huesos en perros ayuda en el tratamiento.

El cáncer de huesos en perros es una enfermedad grave que constituye un desafío emocional complejo. Te explicamos todo lo que debes saber.

¿Es muy peligroso?

Cuando los veterinarios hablan de cáncer de huesos, suelen referirse a un osteosarcoma. Esta es una forma maligna de cáncer de huesos en perros y también la más frecuente. Forma metástasis rápidamente en otros órganos, como los pulmones.

Por eso, una visita a tiempo al veterinario es muy importante para ahorrarle dolor al perro o, como mínimo, mitigarlo.

Osteosarcoma: ¿qué perros son más propensos?

El osteosarcoma puede afectar a cualquier perro, independientemente del sexo y la raza. Sin embargo, se ha observado un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad en algunas razas. Estas son:

¿Qué huesos se ven afectados?

En principio, este cáncer puede afectar a cualquier hueso. No obstante, las estadísticas revelan que algunos son más propensos que otros. Estos son, por ejemplo, el radio, el cúbito, el húmero y el fémur.

Síntomas

Si tu perro tiene cáncer de huesos, lo principal que se ve afectado es su aparato locomotor. Por eso, los síntomas típicos del osteosarcoma en perros son:

Si el cáncer ha hecho metástasis en el pulmón, también pueden aparecer problemas respiratorios, como dificultad para respirar o tos.

Cambios de comportamiento

El cáncer influye mucho en todo el organismo y, por tanto, también puede afectar a la mente del perro.

Como los perros con cáncer de huesos no tratado sienten mucho dolor, pueden volverse agresivos de repente. También pueden observarse otros cambios de comportamiento, como miedo repentino o gemidos constantes.

¿Cuándo hay que ir al veterinario?

En cuanto tu perro presente síntomas de cáncer, llévalo al veterinario lo antes posible.

No esperes mucho, ya que, si tiene cáncer, un diagnóstico precoz puede ser de ayuda.

Diagnóstico

Para diagnosticar el cáncer de huesos en perros, normalmente se deben realizar varias pruebas.

Además del chequeo general y un análisis de sangre, las exploraciones siguientes son necesarias para detectar y clasificar el cáncer:

Métodos de imagen: radiografías y tomografías

El veterinario puede visualizar la estructura del tejido óseo con una radiografía. La tomografía computarizada (TC) ofrece la ventaja de que las imágenes por secciones son detalladas. Esto resulta muy útil para lo que viene después.

El osteosarcoma se muestra en la radiografía en forma de lesiones corticales. Estas son zonas de los huesos que ya se han descompuesto por culpa del cáncer.

Otro signo es el engrosamiento del periostio, que apunta a una inflamación. Otro indicio de cáncer de huesos en perros es la osteoproliferación, es decir, un crecimiento óseo excesivo alrededor del tumor.

Nota: Como el cáncer de huesos suele hacer metástasis en el pulmón, una imagen de este órgano también resulta útil.

Biopsia

El veterinario puede confirmar el diagnóstico tentativo y el tipo de tumor tomando una muestra de tejido del tumor. A continuación, lo envía a un laboratorio para que lo analicen.

Cáncer de huesos en perros © AK-DigiArt / stock.adobe.com
Con una radiografía, el veterinario puede evaluar la estructura ósea desde fuera.

Tratamiento

Hoy en día existen varios tratamientos para ralentizar el avance del cáncer de huesos en perros. Además, sirven para aliviar el dolor del animal y, así, mejorar su calidad de vida.

Se distingue entre tratamiento quirúrgico y medicamentoso:

1. Tratamiento quirúrgico

En algunos casos de cáncer de huesos en perros es necesario extirpar el tumor primario. En función de la localización, esto puede implicar amputar una extremidad entera. Aunque esto puede sonar drástico, la mayoría de perros se las apañan muy bien con una pata amputada.

Si el tumor se encuentra en una fase temprana, es posible que se pueda conservar la pata. Por ejemplo, se pueden utilizar prótesis.

2. Tratamiento medicamentoso

Con la quimioterapia, el perro recibe fármacos quimioterapéuticos, como doxorrubicina o carboplatino. El objetivo es ralentizar el crecimiento de las metástasis para prolongar la esperanza de vida del animal.

La inmunoterapia se está debatiendo cada vez más como alternativa futura. Se trata de una terapia relativamente nueva en la que se emplean principios activos inmunoterapéuticos que estimulan el sistema inmunitario.

No obstante, no está autorizada en todos los países, por lo que deberás preguntar al veterinario.

Terapia del dolor

Independientemente del tratamiento que reciba tu perro, es importante que también se someta a una terapia del dolor eficaz. Esto es particularmente importante cuando ya no se pueden aplicar otros tratamientos.

Además de los analgésicos convencionales, también se usan bisfosfonatos para el dolor de huesos.

Una radioterapia específica también puede proporcionar alivio. No obstante, por sí sola no es eficaz porque no tiene un efecto suficiente contra el cáncer de huesos.

Importante: El mejor tratamiento para tu perro es algo que debes hablar personalmente con el veterinario. Después de todo, la decisión depende de muchos otros factores, como la edad o la presencia de enfermedades subyacentes.

Causas

La aparición exacta del cáncer de huesos en perros no está del todo clara. Hay estudios que afirman que existen varios factores que pueden favorecerla.

Estos son:

  • Predisposición genética (en razas grandes)
  • Uso de implantes y prótesis óseos
  • Fracturas de huesos
  • Exposición a ciertas sustancias químicas
  • Crecimiento óseo demasiado rápido

La medida en que estos aspectos influyen en la aparición del cáncer no está clara del todo. Por ejemplo, no todos los perros con una lesión en un hueso contraen cáncer de huesos.

Pronóstico

El pronóstico del cáncer de huesos en perros depende de muchos factores. Estos incluyen la gravedad de la enfermedad, el estado de salud general del perro y el grado de metástasis.

Si el veterinario examina y trata a tu perro correctamente en una fase temprana, puede vivir una vida feliz y prácticamente sin dolor.

¿Cuánto tiempo sobrevive un perro con cáncer de huesos?

Según las estadísticas, el tiempo de supervivencia medio de los perros tratados con cáncer de huesos es de entre nueve y doce meses.

No obstante, ten en cuenta que estos son valores medios y que algunos perros con cáncer pueden llevar una vida larga y feliz.

Cáncer de huesos en perros © Michael J Magee / stock.adobe.com
Con un cáncer de huesos en perros puede ser necesario amputar el hueso afectado.

Prevención: ¿se puede evitar?

Como la causa del osteosarcoma en perros todavía no está del todo clara y no se pueden evitar todos los factores causantes, tampoco se puede prevenir.

Lo único que puedes hacer es asegurarte de que tu perro goce de buena salud. Esto incluye darle una alimentación sana y acorde a la especie, y llevarlo al veterinario periódicamente.

Nuestros artículos más útiles
4 min

Tos en perros

La tos en perros, al igual que en los humanos, no es una enfermedad independiente. Es un síntoma de afecciones del aparato respiratorio u otros órganos. La tos puede ser también un reflejo para proteger al cuerpo de diferentes elementos, como cuerpos extraños o sustancias irritantes. A menudo la tos puede confundirse con vómitos o regurgitación, estornudos inversos, asfixia o jadeos intensos. Podemos diferenciar entre tos irritativa sin expulsión (tos no productiva) y tos húmeda con expulsión (tos productiva). Ambos tipos de tos pueden ser crónicos o agudos.

11 min

Castrar a un perro

Hace mucho tiempo que la castración es una intervención rutinaria en las clínicas veterinarias. Pero ¿castrar a un perro siempre es una buena idea? ¿Qué diferencia hay entre la castración y la esterilización? ¿Cuánto cuesta el procedimiento? Te contamos todo lo que necesitas saber y los pros y contras de castrar a un perro.

11 min

Vacunas para perros

Sin lugar a duda, las vacunas para perros protegen a tu peludo de enfermedades infecciosas graves. ¿Qué vacunas para perros son obligatorias? ¿Cuándo se realiza la primera vacuna en los cachorros y cada cuánto hay que actualizar la inmunización para protegerles de por vida?