Mau egipcio

Mau egipcio

Leonardo Da Vinci decía que el gato es una obra de arte. No podemos estar más de acuerdo con esta cariñosa forma de referirse a esta maravillosa criatura. Por supuesto que esto también aplica a cualquier gato doméstico. Sin embargo, parece atribuirse al mau egipcio en especial. Como su nombre indica, este llamativo y misterioso felino de pelo corto y cautivadores ojos verdes es originario de Egipto.

Origen del Mau egipcio

A pesar de que la gran evolución del mau egipcio fuera en los años 50, su cría comenzó hace 3000 años, por lo que se le puede ver en pinturas rupestres egipcias. En el antiguo Egipto ya se tenían a estos bigotudos como gatos domésticos para mantener libre de ratones las reservas de cereales.

Hay varios mitos sobre cuál es el origen exacto del gato mau egipcio. Se dice que proviene de los gatos de los faraones egipcios, que se embalsamaban con ellos y se les llevaba a sus tumbas. También se rumorea que se han realizado pruebas genéticas que confirman este mito. Pero hasta hoy no se ha llegado a ninguna conclusión sobre la procedencia exacta. Parece ser que el origen de este felino es igual de misterioso que su aspecto.

Los mau egipcios de hoy en día fueron descubiertos por una princesa rusa en exilio, Nathalie Troubetzkoy, que se cruzó con el gato de un embajador sirio en Italia. Fascinada por la belleza egipcia, Toubetzkoy llevó a varios felinos de esta raza a Estados Unidos y comenzó a criarlos.

En el año 1968, el mau egipcio recibió mucho reconocimiento en diferentes exposiciones. En el año 1977 fue galardonado con el primer puesto por la Cat Fanciers Association (CFA). Sin embargo, en Europa la cría de esta raza no comenzó hasta el año 1988.

Aspecto del Mau egipcio

El mau egipcio pertenece a los gatos de pelo corto. Hay quien dice que este felino tiene una expresión facial preocupada y atenta. Al fin y al cabo, siempre observa su entorno y a sus humanos con una mirada despierta y de interés a la que no se le escapa nada. Esta exótica belleza tiene la cabeza cuneiforme y un poco redondeada, las orejas son de tamaño mediano a grandes y los ojos son de forma almendrada. Si una persona tuviera el tamaño proporcional de los ojos de un gato, serían del tamaño de pelotas de tenis, como mínimo.

El mau egipcio es de tamaño mediano. Es esbelto, casi delicado, pero musculoso y atlético. Es algo más corpulento en comparación al gato oriental. La complexión es un poco diferente a su representación en las pinturas rupestres egipcias, donde se ilustraba algo más delicado. Las hembras de esta raza suelen ser más pequeñas y ligeras que los machos.

La peculiaridad física del mau egipcio es el llamativo estampado de su pelaje.

El estándar de la raza incluye tres variantes de color: black silver spotted tabby (plateado con manchas de color negro), brown (black) spotted tabby (conocido también como bronce: de manchas de color marrón oscuro o negras sobre un fondo bronce o marrón) y black smoke (color de fondo negro gris por el cual brilla un color blanco plateado, de tal forma que las manchas negras destacan). Además, existe una variante poco frecuente: la black, que según el reflejo del sol se pueden apreciar las manchas, pero en comparación al black smoke, no tiene el fondo plateado. El mau egipcio es el único gato de raza en el mundo que tiene manchas naturales.

El mau egipcio, después de haber sido domesticado, aún mantiene algunas características de sus antepasados. Esto incluye el caminar similar al de los guepardos y un colgajo de piel que va desde el flanco hasta la pata trasera que proporciona a este gato exótico una notable libertad de movimiento y agilidad en los saltos.

ägyptische mau kitten

Carácter del Mau egipcio

La naturaleza del mau egipcio es amable, cercana a los humanos, mimosa e incluso cuando es mayor sigue siendo juguetona, inteligente, sensible y activa. El apego y las ganas de mimos de este precioso gato de raza aumentan si le animan y desafían con juguetes interactivos y de inteligencia, juguetes en movimiento y juguetes para rascar. Este felino necesita de actividad y cuando sus necesidades básicas están satisfechas, se lo hará saber a su persona de referencia con muchos mimos y cercanía.

También es importante que dediques tiempo a jugar con tu minino. Esto fortalece el vínculo entre ambos, es adecuado para su tenencia y encima es muy divertido. Vivir con otros semejantes estimula el bienestar del mau egipcio. Tener otro gato en casa es importante, sobre todo si no tienes demasiado tiempo para dedicárselo.

Esta raza suele ser bastante reservada con los desconocidos. Los mini tigres de origen egipcio son muy cercanos a las personas y necesitan del cariño de sus cohabitantes humanos, sin ello incluso pueden dejarse morir. Esto hace que, con frecuencia, reclamen el amor de sus cuidadores con suavidad, pero con insistencia.

El mau egipcio es el gato más rápido de todas las razas de gato. Puede alcanzar velocidades de hasta 50 kilómetros por hora. Para que pueda desfogarse y recorrer distancias más largas es importante que este felino pueda salir con mucha frecuencia. Lo ideal sería un jardín seguro para gatos. Debido a su desarrollada necesidad de movimiento sería perfecto tener al felino como gato de exterior, pues le encanta saltar y escalar. Sin embargo, se adapta con mucha facilidad e incluso puede ser muy feliz en un piso, eso sí, siempre y cuando tenga suficiente espacio.

Dentro de la vivienda también es necesario que haya opciones para escalar y otros estímulos imprescindibles para una tenencia adecuada. Esto incluye varias zonas que el bigotudo pueda utilizar como mirador, pues le gusta sentarse en las alturas. Los rascadores de varios pisos y que se fijan al techo son idóneos para eso. Además, el mau egipcio es un felino que prefiere pasarse el rato acurrucado con su humano favorito, pero eso no hace de él un gato doméstico común.

Los ambientes ruidosos no son del agrado de esta raza de gato. A veces se asusta con los sonidos estridentes. Prefiere los entornos silenciosos y le gusta estar tranquilo. Por eso deberías proporcionarle opciones para retirarse, como una casita de juguete. Se podría decir que el mau egipcio tiene características perrunas: es muy protector, leal y le gusta salir al encuentro de su cuidador cuando este vuelve a casa.

Alimentación para el mau egipcio  

El mau egipcio está tan domesticado que las recomendaciones nutricionales son en gran medida las mismas que para todos los gatos. Eso sí, ten en cuenta que el origen y los antepasados de este minino son tigres, leones y leopardos. Como tal, es carnívoro y necesita comida para gatos que sea adecuada para sus costumbres alimentarias, es decir, que a ser posible contenga el tipo de carne que este felino se encontraría estando en libertad. Se puede decir que el mau egipcio es bastante inflexible en cuanto a sus preferencias de alimento. Además de poder elegir entre pienso o comida húmeda, tienes la opción de preparar la comida tú mismo o administrarle una dieta BARF (alimentación cruda biológicamente apropiada).

Una dieta humana no es transferible a los felinos, aunque algunos de los que tienen gatos intentan alimentar a sus bigotudos con una dieta a base de vegetales. Sin embargo, esto es incompatible con el tipo de dieta que el gato ha llevado durante generaciones en su entorno natural.

La alimentación ideal de un gatito de la raza mau egipcio es una mezcla rica en proteínas con hidratos de carbono, aminoácidos, vitaminas y minerales. También puedes darle complementos alimentarios. Un felino alimentado de manera óptima tiene más posibilidades de tener una salud física y mental excelentes.

Cuando el mau egipcio sube de peso es probable que sea porque su dieta contiene demasiados hidratos. Este tipo de alimentación extendida durante un largo periodo de tiempo conlleva un gran riesgo de padecer diabetes, por eso es importante evitar este tipo de comida.

Si tienes dudas lo mejor es que preguntes a tu veterinario sobre la alimentación ideal para tu pequeño tigre.

ägyptische mau grüne augen

Cuidados

Los cuidados del pelaje de este felino de pelo corto son modestos, pero le encanta que le cepillen, lo que además fortalece el vínculo entre ambos. Por eso recomendamos que cuides su pelaje con un cepillo, lo que además protegerá tus muebles de los pelos de gato.

Para los cuidados de las uñas el mau egipcio necesita un rascador, que además sirve para que tu bigotudo marque su territorio.

Salud

En general, el mau egipcio disfruta de una salud estable. Además, casi no tiene enfermedades específicas de la raza. Solo una enfermedad neurológica puede afectar a esta hermosa raza de gato: la leucodistrofia (conocida también como la enfermedad de Krabbe), que puede causar trastornos de conducta, entre otros síntomas.

Por supuesto que deberías vacunar a tu minino contra las enfermedades infecciosas comunes como la gripe felina, la panleukopenia, la leucemia y la rabia. También es bueno que lleves a tu bigotudo con frecuencia al veterinario para que reciba toda la atención preventiva.

Cría

En algunos países hay tan poca representación del mau egipcio que los criadores llegan a tener lista de espera. Antes de contactar a un criador puedes informarte si una protectora o un centro de rescate tiene alguno de estos maravillosos felinos en adopción. Existen centros de rescate especializados en esta exótica raza egipcia.

Cuando busques a un criador, pon especial atención a que sea serio. Reconocerás a un criador de confianza por varios aspectos, entre ellos que no entrega a sus gatitos demasiado pronto, es decir, no antes de las doce semanas. Confía en tu intuición, que te avisará si el criador en cuestión es un amante de los animales al que le importa el bienestar de sus mininos o si solo se interesa por el dinero.

Si te has decidido a adoptar un mau egipcio, tu vida junto a este atlético, sensible y cercano felino se enriquecerá mucho.

¡Nuestro artículo sobre la adaptación de los gatitos: equipamiento básico y consejos te será de gran ayuda!

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Gato siamés

El gato siamés es, junto al persa, una de las razas de gatos más antiguas y conocidas. Su origen se encuentra en el sudeste asiático, concretamente en Siam, que hoy en día pertenece a Tailandia. Allí, el siamés era venerado como gato de templo. Hacia finales del siglo XIX, los primeros ejemplares llegaron a Inglaterra, donde se comenzó la cría de esta raza. En 1892 ya se estableció el primer estándar para los gatos siameses, pero la raza solo fue reconocida en 1949 por la Federación Internacional Felina (FIFe).

Azul ruso

A primera vista este gato de color azul grisáceo se puede confundir con un cartujo o un británico de pelo corto. Pero si te fijas más detenidamente, te darás cuenta de que estas razas son muy distintas entre sí.

Gato esfinge

El origen de los gatos esfinge o sphynx no está muy claro. Su existencia se remonta al periodo de los aztecas, quienes habrían tenido gatos sin pelo hace muchos siglos. Los primeros registros de esta raza se encontraron a principios del siglo XX en Nuevo México. Allí nacieron dos gatitos sin pelo que no se emparejaron porque eran hermanos. Estos mininos recibieron el nombre de «nuevos gatos mexicanos sin pelo». Sin embargo, estos pequeños felinos no están relacionados con los esfinges actuales. El sphynx es de origen canadiense. En 1966 una gata doméstica parió un gatito negro sin pelo y, con él, comenzó la cría de una nueva raza. Una señora adquirió ese peculiar gatito, llamado Prune, y a su madre, Elisabeth, a los que cruzó pasado un año para obtener más descendientes. De esa camada nacieron 7 gatitos, incluidos 2 machos y 2 hembras sin pelo. Estos mininos tuvieron graves problemas de salud: su sistema inmunitario no era capaz de desarrollarse adecuadamente. Por esta razón, la cría de esta raza llegó casi a su fin. No obstante, a mediados de los años 70 se encontraron otros ejemplares de estos «gatos desnudos» y la cría siguió adelante. Tan pronto como en 1971, el esfinge ya fue reconocido como raza.