Viajar con gatos

Viajar con gatos

Organizar un viaje con gatos

La residencia felina está llena, tu agradable vecino no tiene tiempo, tu familia vive lejos y todos tus amigos se han ido de vacaciones. Si estás pensando en llevarte a tu gato de viaje debes tener en cuenta que pueden surgir varios problemas. A veces a los amantes de los gatos solo les quedan dos opciones: o bien renuncian a las vacaciones que tenían planeadas y se quedan en casa con su bigotudo o se lo llevan al viaje. Si te quedas en España y tienes un lugar fijo donde hospedarte durante todas las vacaciones no tendrás ningún problema, siempre y cuando el propietario del alojamiento permita animales domésticos en el domicilio vacacional. En caso de querer hacer un viaje itinerante o un estresante viaje de negocios es mejor que dejes a tu minino. Los viajes al extranjero con gatos se complican debido a las estrictas regulaciones de entrada, los certificados de salud necesarios, los meticulosos registros de vacunación y una cuarentena de meses. Por supuesto que todos estos requisitos tienen una función y su razón de ser. Y aunque, para quienes quieran viajar con gatos, todo son inconvenientes, también protegen la salud de los animales domésticos.

Viajar con gatos al extranjero

Si te quieres llevar a tu gato al extranjero debes comenzar a recopilar información mucho antes de la fecha de partida. Toda oficina veterinaria, así como la embajada o el consulado del país que deseas visitar, pueden informarte sobre los requisitos para viajar con animales. Por supuesto que también puedes acudir a tu veterinario de confianza, que además de informarte puede suministrar las vacunas necesarias a tu bigotudo. Es importante asegurarte de que el alojamiento que has reservado permita la tenencia de gatos. No te confíes en que el propietario del lugar se ablande tan pronto como vea los encantadores ojos de tu minino. Casi todos los hoteles y complejos turísticos insisten en el cumplimiento de las normas y no suelen hacer excepciones.

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La cuarentena en viajes con gatos

Antes de viajar con tu gato debes informarte de los requisitos de entrada del país específico al que deseas visitar. Algunos países fuera de la Unión Europea, como Australia o Nueva Zelanda, son bastante estrictos en cuanto a la entrada de animales. Como preparatoria, los gatos tienen que pasar un tiempo en un centro de cuarentena. Esto debes considerarlo solo en caso de mudarte definitivamente al país de destino. Unas vacaciones de unas pocas semanas no justifican la angustia y las dificultades por las que tiene que pasar tu bigotudo mientras está en cuarentena. Estos centros son estériles y no tienen en cuenta las necesidades individuales de los felinos. Es frecuente el caso de gatos que fallecen durante este proceso y la capacidad de actuación del dueño es mínima, por lo que este procedimiento se vuelve una tortura tanto para el gato como para su compañero humano. Además, los gastos de la cuarentena los ha de asumir el propietario del animal.

Vacuna contra la rabia

Se supone que un animal infectado por la rabia enferma en un periodo inferior a seis meses, por lo que debería brotar durante la cuarentena. Parece ser que el desarrollo posterior de la enfermedad es improbable. Incluso países como Noruega y Suecia mantuvieron la cuarentena durante muchos años, solo hace cinco años que los viajeros con gatos han podido relajarse. Pero aún existen ciertas complicaciones si quieres viajar a Noruega o a Suecia con tu gato: debe tener al menos 1 mes y haber hecho un tratamiento antiparasitario (contra cestodos y la tenia) en los diez días previos a la entrada en el país. Para entrar con gatos en Escandinavia, además piden un análisis de sangre para descartar la rabia. Este debe realizarse al menos cuatro meses después de la vacunación contra la rabia. El certificado veterinario oficial tiene que haber sido expedido en los diez días previos a la llegada.

Requisitos de entrada al viajar con gatos

En el resto de los países europeos suele ser suficiente con tener un certificado veterinario oficial que no tenga más de diez días y que el gato haya sido vacunado contra la rabia a lo largo del último año. Las vacunas contra la gripe felina, el moquillo felino y la leucemia felina deberían ser una cuestión evidente para cualquier amante de los gatos. Una persona responsable no pondría a su bigotudo en peligro de contraer una enfermedad que se puede evitar y que le hará pasar por un calvario.

Los estados miembros de Europa insisten en que la vacuna utilizada esté permitida en su país. El pasaporte para animales de compañía debe estar en el idioma del país de emisión y en inglés. Dado que los requisitos de entrada pueden cambiar en poco tiempo es importante que te informes lo antes posible del estado actual para vacunar a tu minino y poder llevártelo de viaje. Si confías en que los requisitos son los mismos que hace un año puede ser que te lleves una sorpresa desagradable y que tus planes de viaje se echen por la borda.

Cómo transportar a mi gato

Si has superado con éxito todos los trámites es hora de empezar con la segunda parte de la organización del viaje: tu bigotudo necesita un receptáculo del cual no pueda escapar. Los transportines de plástico son ideales para estos casos pues son fáciles de limpiar, seguros y ligeros. A pesar de que las cuevas de mimbre y los bolsos de viaje de tela con aberturas para la entrada de aire son más bonitos, no son muy adecuados para viajes más largos. Las cestas son difíciles de manejar y los bolsos no ofrecen la suficiente protección para el gato. Los transportines de plástico son adecuados tanto para viajes en coche como en avión o en tren.

En caso de viajar con tu felino en avión tienes que comunicarlo con antelación a la compañía aérea. Las agencias de viajes pueden ofrecerte información detallada.

¿Qué necesita un gato al viajar?

El arenero es imprescindible para el viaje con tu felino. Sin embargo, no es necesario llevar el espacioso cubículo que tienes en casa, un pequeño arenero es mucho más adecuado para el viaje y también durante la estancia. También es importante meter en la maleta arena para gatos, una pala para arena, bolsas para arena, latas de comida húmeda, pienso para gatos, snacks y golosinas, comederos y bebederos, cepillos y peines, mantas, cojines y juguetes. Es probable que las marcas de comida para gatos a las que tu minino está acostumbrado no estén disponibles o sean mucho más caras en vuestro destino vacacional. El cambio de comida puede provocarle una carga adicional a tu bigotudo. El metabolismo de un felino necesita tiempo para adaptarse a un cambio de alimentación. Si estás planeando un viaje largo al extranjero, debes tener mucho cuidado con su estómago: un cambio en la nutrición debe durar al menos una semana. La proporción de la comida a la que tu bigotudo está acostumbrado se va reduciendo poco a poco y la cantidad del nuevo alimento aumenta de manera proporcional. De esta forma el organismo del gato tiene tiempo para adaptarse al cambio.

El viaje con gatos

Al viajar con tu gato tienes que tener varias cosas en cuenta: algunos no soportan muy bien el viajar en coche, les dan fuertes náuseas, están tensos y nerviosos. Si a tu bigotudo le dan vómitos y está asustado en viajes cortos, es importante que le evites ese malestar. Seguro que tu veterinario te puede recetar un tranquilizante para que tu felino duerma plácidamente durante unas horas.

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Esta medida es para el bienestar del animal y además permite que el comienzo del viaje sea menos estresante. Algunos gatos menos sensibles se tranquilizan con la mera presencia de su compañero humano y con palabras calmantes. Pero incluso si a los gatos les gusta viajar en coche, en ningún caso debes sacarlos del transportín. A los felinos que no están asegurados en el coche les encanta escalar por todo el interior y esto puede distraer al conductor. Estos tipos de experimentos son insensatos y peligrosos, tanto para el animal como para los humanos. En caso de accidente el gato está mucho más protegido dentro del transportín. Además, si está en la parte trasera del coche, sin seguro, y el coche frena con brusquedad u ocurre un accidente, el gatito será catapultado hacia delante. Un incidente así puede causar el pánico en tu bigotudo, lo que aumenta el peligro para los demás ocupantes del coche.

Evitar un golpe de calor en gatos al viajar

Si viajas al sur con tu gato debes tener en cuenta la temperatura exterior. Las altas temperaturas ponen en peligro la salud del bigotudo y podrían causarle un golpe de calor. Al viajar en el coche procura mantener una temperatura agradable y evitar corrientes de aire. Cuando pares en una gasolinera o en un área de descanso, ya sea solo para tomar un café o hacer una pequeña pausa, es de vital importancia que el coche esté aparcado en la sombra con las ventanas un poco abiertas para permitir la entrada de aire fresco. Si al vehículo le da el sol, la temperatura interna del coche se eleva a niveles peligrosos. Cuando hace calor ofrécele agua a tu bigotudo con frecuencia. Los bebederos de viaje son ideales para esto, son útiles y fáciles de tener a mano.

Infecciones y parásitos

Cada destino vacacional tiene sus inconvenientes, al menos en lo que a enfermedades infecciosas y parásitos se refiere. Es posible que tu gato esté en contacto con patógenos poco comunes en España y que pueden causar enfermedades serias. Por eso es importante que consultes a tu veterinario antes de salir de viaje y así conocer los posibles riesgos y las medidas que debes tomar, además de recibir consejos de comportamiento. Mantente alejado del agua del grifo: la calidad del agua del grifo es de mala calidad en algunos países lo que no solo es peligroso para las personas, sino también para los animales. Las bacterias intestinales también pueden dañar a tu felino y provocarle diarreas intensas. En casi todos los supermercados puedes conseguir agua embotellada, esta es la mejor alternativa al agua del grifo. Al contrario que los perros, los gatos viajeros no disfrutan explorando, esto es mejor así pues al entrar en contacto con otros animales, sobre todo con gatos callejeros, pueden contraer enfermedades con facilidad.

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¿Donde mejor se está es en casa?

Si quieres viajar con tu minino tienes que conocer todos los riesgos y gastos que conlleva. Por supuesto que es posible llevarte a tu bigotudo de vacaciones o a un urgente viaje de negocios. Muchas personas y algunos animales disfrutan de este tipo de aventuras. Sin embargo, antes de emprender el viaje debes pensar muy bien si de verdad no existe otra opción más adecuada. Por lo general, los felinos prefieren estar en un entorno conocido y resisten bien una separación de varias semanas de su figura de apego sin que esto les provoque daños psíquicos. Si te organizas a tiempo seguro que encuentras a un amoroso cuidador para tu minino.

Viajar con gatos: consejos adicionales

Si ninguno de tus familiares o conocidos e s adecuado para cuidar de tu bigotudo puedes acudir a la búsqueda online para encontrar cuidadores o catsitters, una residencia o un hotel para gatos. También es posible que tu veterinario de confianza o el dependiente de la tienda de animales que frecuentes pueda proveer información y alternativas viables.

Qué no puede faltar en el viaje para gatos:

✓ pasaporte para animales de compañía

✓ certificado veterinario oficial

✓ transportín

✓ mantas y cojines

✓ arenero para gatos

✓ arena para gatos

✓ pala para arena

✓ bolsas para arena

✓ comederos y bebederos

✓ pienso y comida húmeda

✓ snacks y vitaminas

✓ posibles medicamentos

✓ peines y cepillos

✓ juguetes

✓ el número de teléfono de tu veterinario de confianza

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Transportín para gatos

El transportín es parte del equipamiento básico para gatos. No importa si adquieres a tu minino en una protectora de animales, un criador o por privado, el animal necesita ser transportado con seguridad hasta tu casa. También necesitarás un transportín para gatos cuando vayas al veterinario. Es conveniente hacerte con uno antes de que el bigotudo entre a vivir a tu casa. Por eso hemos recopilado los siguientes 9 consejos en torno al transportín para gatos ideal.

Viajar con gatos en coche

A los gatos no les hace mucha gracia viajar. Cualquier cambio de sitio causa estrés a estos animales tan sensibles, ya que, por naturaleza, los olores y ruidos desconocidos les ponen muy nerviosos. Sin embargo, a veces sus dueños se ven obligados a cambiarles de ubicación, ya sea para hacer la visita anual al veterinario, una mudanza o una estancia fuera de casa. El coche no es la forma de desplazarse preferida de los felinos, no obstante, con un poco de preparación podrás quitarles el miedo al viaje.

Mudanza con gatos

Tanto si son gatos de exterior como de interior, a los felinos les encanta su territorio. Aquí hacen sus rondas diarias, si es necesario lo defienden de los intrusos y se acomodan en sus lugares favoritos. Pero, cuando tienes un gato y estás a punto de mudarte surge la pregunta: ¿cómo es posible realizar una mudanza con gatos sin que suponga un drama?