Viajar con gatos

Viajar con gatos

El transportín es un elemento esencial para viajar con gatos.

La residencia felina está hasta los topes, el vecino no tiene tiempo, la familia vive muy lejos y todos los amigos están de vacaciones. Si quieres viajar con gatos, hay muchas cosas que debes tener en cuenta. En este artículo te detallaremos los aspectos más importantes y te daremos consejos.

¿Dónde puedo viajar con mi gato?

Lógicamente, no todos los destinos son aptos para tu gato. Además, a los mininos no les encanta precisamente cambiar de ubicación. Por eso, solo es aconsejable viajar con gatos si esto ya se ha practicado desde la edad de gatito.

Vamos a suponer que tu gato en principio ve el viajar con buenos ojos. A pesar de ello, hay ciertas cosas a tener en cuenta:

Si planeas hacer un viaje por varias localidades o con muchas excursiones, no es recomendable que te lleves al gato. En cambio, si quieres descansar en un apartamento y pasar la mayor parte del tiempo frente a la chimenea, el gato estará encantado de acompañarte.

No olvidar las normas del alojamiento

Además, no olvides informarte sobre si el alojamiento admite gatos.

No confíes en que el propietario ceda solo con ver los cautivadores ojos de tu minino. Casi todos los hoteles y apartamentos tienen unas normas y no suelen hacer excepciones.

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¿Qué debo tener en cuenta en los viajes al extranjero?

Cada país tiene sus condiciones de entrada para gatos. Lo mejor es que le preguntes al veterinario, busques en internet o pidas información a la embajada del país correspondiente.

Viajar con gatos: condiciones en el país de destino

Las condiciones de entrada van desde ciertas vacunas (normalmente, contra la rabia) o antiparasitarios hasta certificados veterinarios. Además, en casi todos los países se exige que el gato tenga chip. Todo esto debe estar anotado en el pasaporte europeo para animales de compañía.

En relación con estas condiciones de entrada, también hay que cumplir ciertos plazos. Por ejemplo, si has vacunado al gato contra la rabia por primera vez, deben haber pasado al menos tres semanas. Si se requiere la administración de antiparasitarios, esta debe haberse realizado entre 24 y 120 horas antes de entrar al país.

Asesoramiento del veterinario

Es conveniente hacer una visita al veterinario antes de viajar con gatos al extranjero. Si es necesario, le pondrá vacunas de recuerdo y te dará los medicamentos antiparasitarios requeridos.

Además, podrá hablarte de posibles peligros para la salud de tu gato en el país de destino. Es posible que en el país haya patógenos que no se encuentran en España y puedan provocar enfermedades graves.

Viajar con gatos
El gato solo estará suficientemente protegido con correa y collar.

¿Cómo transporto a mi gato?

Una vez resueltas las formalidades, llega la segunda parte de la planificación de las vacaciones. El gato debe viajar en un receptáculo a prueba de fugas.

En este sentido, los transportines de plástico son la mejor alternativa. Son fáciles de limpiar, cómodos de llevar y completamente antifugas. Los transportines de plástico son aptos tanto para viajar en coche como para transportar gatos en avión y en tren.

Las cestas de mimbre y las bolsas de tela pueden ser más atractivas, pero mucho menos indicadas para trayectos largos. Las cestas de mimbre son muy poco prácticas y las bolsas blandas no protegen al gato lo suficiente.

Practica con el transportín y tu gato antes del viaje. Si el primer contacto con el transportín se convierte en un viaje de varias horas, el gato no querrá volverse a meter de buena gana.

Equipamiento para viajar con gatos

Si viajas con tu gato, necesitarás meter ciertos artículos en la maleta. Los objetos a los que está acostumbrado y, sobre todo, su comida habitual lo ayudarán a adaptarse al nuevo entorno.

Lista para la maleta del gato:

Viajar con gatos
Piensa en las cosas del gato cuando hagas la maleta.

¿Qué debo tener en cuenta durante el viaje?

Quien quiera viajar con gatos debe tener algunas cosas en cuenta. Hay gatos que solo soportan los traslados en coche hasta cierto punto. Sufren náuseas contundentes y están tensos y nerviosos. Pídele al veterinario medicamentos contra las náuseas si tu gato ya las ha sufrido antes con frecuencia.

Nada de calmantes para el viaje

Actualmente, los veterinarios desaconsejan los calmantes fuertes durante el viaje en coche o avión. El gato sigue percibiendo ruidos y movimientos desconocidos, pero, al mismo tiempo, nota que no puede huir de la situación. Esto aumenta el miedo y el nerviosismo aún más.

Para calmarlo de manera más suave existen los espráis de feromonas, como el Feliway. Además, los complementos con el aminoácido triptófano favorecen la liberación de serotonina, la hormona de la felicidad, al cerebro. Esto aporta aún más relajación.

Los gatos menos sensibles se calman con la mera presencia de su persona de referencia y con palabras de ánimo.

Viajar con gatos: transporte solo en transportines seguros

Aunque al gato le guste viajar y parezca confiado en el coche, nunca debes sacarlo del transportín durante el trayecto. Los gatos no encerrados pueden trepar por el habitáculo y distraer al conductor. Estos experimentos son insensatos y entrañan un enorme peligro para la persona y el animal.

Además, en caso de accidente, el gato está mucho mejor protegido en el transportín. Si está sentado en el asiento trasero sin protección, un frenazo o un choque frontal lo lanzarían por los aires. Esto puede acabar con la vida del gato.

Peligro de golpe de calor

Si viajas a destinos cálidos con el gato, debes tener en cuenta la temperatura exterior. Las altas temperaturas amenazan la salud del gato y pueden provocarle un golpe de calor.

Al viajar con gatos en coche se debe ajustar la temperatura para que sea agradable durante todo el trayecto. Sin embargo, hay que evitar las corrientes de aire.

Trampa de calor en el coche

En las gasolineras y áreas de servicio hay que ir con mucho cuidado. Aunque solo quieras tomarte un café o hacer una breve pausa, debes aparcar a la sombra. Además, recuerda abrir un dedo las ventanas para que entre aire fresco.

La luz solar directa hace que el habitáculo del coche alcance temperaturas peligrosas muy rápido. Si hace calor, el gato debe beber agua de vez en cuando. Por eso, ten a mano una botella de agua y un bebedero de plástico pequeño.

¿Como en casa, en ningún sitio?

Quien quiera viajar con gatos debe conocer ciertos riesgos y el trabajo que supone. Claro que es posible llevarse al gato de vacaciones o a un viaje de negocios urgente.

Sin embargo, hay que pensar bien antes de hacerlo en si realmente no hay otra alternativa. En general, los gatos prefieren su territorio cotidiano y soportan una separación de varias semanas de sus personas de referencia. Si lo planificas con tiempo, seguro que encuentras a un cuidador cariñoso para tu gato.

Asesoramiento

Las asociaciones de cuidadores de gatos y las protectoras te pueden ofrecer asesoramiento sobre dónde dejar al gato temporalmente. En internet y en la sala de espera del veterinario encontrarás anuncios de cuidadores.

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