Transportín para gatos

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El transportín es parte del equipamiento básico para gatos. No importa si adquieres a tu minino en una protectora de animales, un criador o por privado, el animal necesita ser transportado con seguridad hasta tu casa. También necesitarás un transportín para gatos cuando vayas al veterinario. Es conveniente hacerte con uno antes de que el bigotudo entre a vivir a tu casa. Por eso hemos recopilado los siguientes 9 consejos en torno al transportín para gatos ideal.

Elige el tamaño adecuado

El transportín para gatos debe ser suficientemente grande para que el minino pueda estar de pie, girarse, sentarse con comodidad y acostarse dentro. Tampoco debe ser demasiado grande, pues puede que el bigotudo se resbale sin querer dentro del transportín. Esto debe evitarse para que el felino no se estrese aún más.

Facilidad para sentar al gato

Son muy pocos los gatos que se meten de forma voluntaria en el transportín o que dejan que se les meta dentro. Sacarlos en el veterinario también es un gran desafío. Es mejor cuando el transportín puede abrirse desde arriba, pues de esta forma puedes sentarlo en la caja, que resulta más fácil que empujarlo a través de una abertura frontal. Lo ideal sería que el transportín tuviera dos aberturas: una arriba y otra delante.

Seguridad

Los gatos encerrados pueden desarrollar habilidades inesperadas y convertirse en verdaderos artistas del escape. A la hora de elegir un transportín, procura que el cierre sea seguro y que el minino no pueda abrirlo de ninguna manera. Además, la caja debe ser robusta, al fin y al cabo, debe resistir a las garras y a los dientes del gato. Las asas deben ser resistentes. El material debe ser adecuado para que las uñas del gato no queden atrapadas o se pueda lesionar de alguna otra manera.

Sistema de ventilación

Un transportín no suele significar nada bueno para el gato. A menudo, después del viaje, le espera el veterinario. Por eso los gatos suelen reaccionar de forma estresada cuando ven aparecer una caja de transporte. El estrés puede causar que jadeen. Esto hace que utilicen más oxígeno que cuando están respirando con calma. Por eso es muy importante que el transportín para gatos esté bien aireado.

Limpieza

Durante el transporte puede suceder algún percance. Procura que el transportín se pueda limpiar de forma fácil y profunda. Los transportines para gatos de plástico son fáciles de limpiar.

Acostumbrar al gato al transportín

Meter al gato en su transportín suele ser una lucha. Los felinos suelen relacionar la caja con la visita al veterinario y, como es entendible, se les quitan las ganas de salir de excursión. Es más fácil cuando relacionan la caja con algo bueno. Deja el transportín abierto en el entorno del gato, antes de usarlo por primera vez. La finalidad de esto es que lo acepte como una cueva segura. Una manta confortable, su juguete favorito y unos snacks pueden ayudar a hacer que el transportín resulte más interesante.

transportín para gatos

Cambiar el transportín para gatos

Cuando el gato se niega a entrar en el transportín la vida se complica para el cuidador. El minino se esconde debajo de la cama y se defiende con uñas y dientes. Si el felino ya ha tenido malas experiencias con su transportín, es recomendable empezar de nuevo y usar uno que no conozca. Suele ser más fácil cuando la caja no tiene una carga negativa para el gato y, con un poco de paciencia, poder acostumbrarlo al nuevo modelo.

Comodidad para el gato

Son muy pocos los gatos a los que les gusta estar echados en un transportín vacío. Por eso es recomendable hacer que el interior de este sea agradable y cómodo. Los materiales ideales son antideslizantes, por ejemplo, una manta resistente o una alfombra antideslizante. Los cojines confortables con menta para gatos pueden ayudar a que el gato se sienta más cómodo y relajado.

No coloques el transportín para gatos en el asiento del coche

Al igual que los perros, los gatos también tienen que estar seguros dentro del coche. Un accidente sin que el minino esté seguro puede ser muy peligroso. Las pruebas de choque con un maniquí de perro no asegurado han demostrado que, en un impacto a 50 kilómetros por hora, vuela treinta veces su peso corporal a través del interior del coche. Para evitar que tu minino se convierta en un proyectil y se ponga en peligro a sí mismo y a los ocupantes del vehículo, nunca coloques el transportín con el gato en el asiento trasero del coche ni en el delantero.

Está demostrado que el lugar más seguro para el transportín para gatos es el espacio detrás de los asientos delanteros. Fijado con el cinturón de seguridad en el asiento trasero, el material plástico del transportín para la prueba demostró ser demasiado débil en una colisión a 50 kilómetros por hora. Tanto la puerta de rejilla como la tapa se rompieron por la presión de los 4 kilos del gato artificial que se usó para la prueba.

El transportín para gatos ideal: todas las características de un solo vistazo

  • Tiene dos aberturas: una superior y una frontal.
  • Es robusto y resistente a las garras y a los dientes de los gatos.
  • Tiene asas resistentes.
  • La puerta se cierra de manera segura.
  • Es fácil de limpiar.
  • Tiene suficiente circulación de aire.
  • Pesa poco.
  • Las uñas del gato no pueden quedarse atrapadas en ninguna parte ni puede lesionarse de ninguna otra manera.
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