Mi gato orina en las macetas

Mi gato orina en las macetas

Los foros en internet están llenos de entradas de amantes de los gatos, preocupados, o de aficionados a la jardinería, cabreados, porque su gato, o el del vecino ha confundido, otra vez, el arenero con las macetas o el huerto. Pero ¿por qué tu gato orina en las macetas? Te contamos todo sobre las posibles causas y cómo corregir este comportamiento felino indeseado.

¿Por qué a los gatos les gustan las plantas?

Ya sea un lecho de flores, un huerto de plantas aromáticas, una maceta o una planta de interior, parece ser que a los gatos les atraen las plantas que están en casa, en el balcón o en el jardín. Les encanta jugar con las divertidas ramas que se tambalean, mordisquear las hojas verdes o escarbar en la tierra blanda de las macetas. Los gatos son curiosos y quieren descubrirlo todo, y un material tan agradable como la tierra de las macetas, en la que se puede jugar y escarbar con tanta facilidad, es una debilidad para ellos. Por lo tanto, no es de extrañar que algunos felinos usen una maceta o un lecho de flores como baño, y que intenten ocultar la orina y las heces debajo de la tierra.

Lo que para los gatos resulta tan natural, para quienes tienen gatos, los amantes de las plantas y los aficionados a la jardinería no es tan divertido. Al fin y al cabo, la orina de los gatos huele muy fuerte, sobre todo cuando siempre eligen las mismas plantas para hacer sus necesidades, lo que, a largo plazo, también puede dañar a las plantas. Pero ¿cómo puedes evitar este comportamiento y proteger las plantas y la tierra de una visita indeseada?

¿Mi gato tiene falta de higiene?

Lo importante es aclarar cuáles son los motivos por los que tu minino orina en las macetas. ¿Es porque está aburrido y una planta supone un entretenimiento tentador? ¿Lo hace para marcar el territorio o es por falta de higiene? Entre la falta de higiene y el marcaje hay una gran diferencia, por lo que es necesario enfrentarse a ellas desde posiciones distintas.  Mientras que el marcaje es una forma de comunicación, la falta de higiene indica que el felino está buscando un lugar donde hacer sus necesidades. Los gatos que tiene falta de higiene suelen rechazar el arenero, ya sea porque no les gusta la arena, porque no se limpia con suficiente frecuencia, porque está en un lugar inadecuado o por los fuertes productos de limpieza empleados. Los gatos que marcan siguen usando su arenero y no ocultan la orina con las patas, sino que rocían las ramas y los tallos en vertical.

Proteger las macetas de la orina de gatos

Antes de educar la higiene de tu gato o desacostumbrarle del marcaje, lo cual requiere un poco de tiempo y de paciencia, centrémonos primero en tus plantas. Puedes hacer varias cosas a corto plazo para proteger tus macetas de la orina de tu bigotudo.

  • Construye barreras con piedras, piñas de abeto, papel de aluminio, etc: a los gatos les encanta la tierra blanda en la que están las plantas. Para alejarles de las macetas y los lechos de flores, a veces basta con cubrir la tierra con un material más duro. Las piedras, las conchas o las piñas son ideales y además son decorativas. Los mantos de corteza también ayudan a que algunos gatos se mantengan alejados de las plantas. Si quieres asegurarte de que tu minino no haga sus necesidades en la maceta y no te importa tanto la decoración de la planta, puedes cubrir la tierra con papel de aluminio. Este material extraño, resbaladizo y crepitante mantiene a la mayoría de los felinos alejados. Otra opción menos llamativa que el papel de aluminio, es cubrir las macetas con una mosquitera o con una malla de alambre fina y agujeros pequeños que protege a la planta de los gatos curiosos.
  • Emplea aromas u olores desagradables: otra manera de proteger las plantas de la orina de los gatos es rociarlas con un olor que les resulte desagradable a los felinos. Algunos de los que tienen gatos aseguran que los aromas cítricos, como los de limón o de naranja, son un éxito. Lo mejor es que coloques cáscaras de lima o de limón alrededor de las plantas, en lugar de usar ambientadores en espray, que contienen sustancias perfumadas o insecticidas que no solo pueden ser tóxicos para las plantas sino también para los animales. Otra alternativa es esparcir bolas de algodón empapadas en zumo de lima o de limón. Los mininos también suelen evitar los posos de café o las hierbas aromáticas como el cilantro, la citronela, el ajo y las cebollas. Cuando usas alimentos, asegúrate de que tu bigotudo no se los coma. También recuerda que debes cambiar con frecuencia las cáscaras de lima, de limón o de naranja.
  • Coloca las plantas fuera de su alcance: si con piedras, cáscaras de limón o el papel de aluminio no consigues que tu gato deje de orinar en las macetas solo queda ponerlas fuera del alcance de este. Las plantas más pequeñas las puedes colgar de la pared o del techo o incluso colocarlas en lo alto de una estantería a la que no llegue tu minino. Esto también es importante que lo tengas en cuenta para las plantas tóxicas para felinos, como el ciclamen, los lirios, las amarilis o los crisantemos.
  • Protege las plantas con ayuda de sonidos o sensores de movimiento: un método algo más complicado para alejar a los felinos de las plantas es disuadirlos con un ruido desagradable o con ayuda de destellos, que se emiten cada vez que se acercan a la maceta. Claro que esto solo funciona si se emplea con regularidad, por lo que solo es viable para personas con gatos que pasan mucho tiempo en casa y que pueden observar cómo los felinos se pasean por la casa o el jardín y tocar una campana, un silbato o deslumbrar con una linterna en el momento indicado. Si no tienes el tiempo para esto, puedes usar un sensor de movimiento que emita algún sonido o se ilumine cada vez que alguien se acerque. Lo importante es que asustes solo un poco a tu bigotudo para que este método no le cree miedo o inseguridad. A los gatos, que ya son asustadizos por naturaleza y que se estresan con eventos inesperados o sonidos elevados, es mejor evitarles este tipo de sustos y probar con un método más suave.

Mi gato orina en las macetas: cómo cambiar este comportamiento

Aunque los métodos descritos arriba protegen a tus plantas de la orina de tu gato a corto plazo, a la larga no serán suficientes para cambiar la higiene de tu minino. Un felino con falta de higiene o que está marcando el territorio buscará otra alternativa para hacer sus necesidades, como puede ser la cama, el sofá, la verja del jardín o el marco de la puerta. Para conseguir que tu bigotudo utilice solo el baño para gatos para hacer sus necesidades, deberás cuestionarte por qué actúa de esa forma.

¿Tu minino orina en las plantas porque rechaza su arenero? ¿Puede que tu gato esté inseguro o estresado debido a algunos cambios o algún evento determinado y por eso ha adquirido este desagradable hábito? ¿Puede que se trate de falta de higiene o es porque el gato está marcando el territorio? ¿Es posible que esté enfermo? A veces los felinos tienen dolores al orinar y no se atreven a usar otra vez el arenero. Hay diferentes motivos por los que los gatos comienzan a usar las plantas como baño y también hay muchas iniciativas para desacostumbrarles de ese mal hábito. Las tres medidas que vamos a contarte a continuación para mejorar la higiene de tu gato no son válidas para todos. Si no estás seguro de qué es lo que hay detrás de la falta de higiene de tu bigotudo, lo mejor es acudir al veterinario, o incluso a un terapeuta para gatos, para averiguar el motivo. El veterinario podrá revisar a tu minino y determinar si la causante de este hábito es una enfermedad.

Tres medidas para la educación higiénica del gato

Aumentar el atractivo del arenero: los gatos son animales limpios por naturaleza. Si hacen sus necesidades en otro lugar fuera del arenero suele ser porque lo rechazan. Este rechazo puede deberse a diferentes causas:

  • El arenero no se limpia con suficiente frecuencia (la arena está sucia)
  • Es difícil para el minino acceder al arenero (la puerta está cerrada, el borde es muy elevado)
  • No les gusta la arena empleada (puede que sea muy dura, muy blanda, o es una marca nueva, desconocida)
  • Hay muy pocos areneros para la cantidad de felinos que habitan en la casa (en hogares con más de un gato, en casos de falta de higiene, se recomienda que cada gato tenga su propio arenero)
  • El lugar donde el arenero está situado es inoportuno (¿está en el pasillo, donde hay mucho tránsito y el minino no puede estar tranquilo? ¿Se encuentra en una habitación en la que al felino no le gusta entrar?)
  • Productos de limpieza inadecuados: ¿utilizas productos de limpieza o desinfectantes demasiado fuertes o que huelen mal? A muchos bigotudos no les gustan los olores químicos y por eso evitan el arenero.

Aumentar el refuerzo positivo: los gatos reaccionan más a las recompensas que a los reproches. Si castigas a tu minino por orinar en una planta, lo asustarás y estará inseguro, lo que, a su vez, reforzará el comportamiento indeseado. Recompensa a tu minino cada vez que, en lugar de la planta, usa el arenero. Lo importante es que la recompensa sea inmediata. Los felinos viven en el presente y relacionan los premios y los castigos al momento actual. Esto no quiere decir que le debes interrumpir cuando está haciendo sus necesidades, pero en cuanto haya terminado le puedes dar un sabroso snack para gatos, acariciarle o tentarle con su juguete para gatos favorito.

Aumentar el bienestar del gato: un gato estresado tiende a tener falta de higiene y a marcar el territorio mucho más que un gato saludable. Aunque el miedo, el estrés o la inseguridad no sean lo que hay detrás del comportamiento de tu gato, con estos consejos para su bienestar no puedes hacerle ningún mal:

  • Dale atención a tu gato: aunque la mayoría de los felinos son espíritus libres, sí que adoran a sus humanos y se alegran cuando les dan amor y atención. Organízate para poder jugar un poco con tu minino cada día, y mímale siempre que puedas.
  • Evita que se aburran: los felinos que se aburren pueden ser insoportables. Lo ideal es que tengan un rascador grande para escalar y varios juguetes para gatos para mantenerlos ocupados. Si tienes gatos de exterior, deja que salgan durante el día, siempre que quieran.
  • Evita las situaciones de estrés: los gatos son animales de costumbres. Los cambios en su rutina, los viajes, las mudanzas, las ruidosas fiestas con gente desconocida, una comida o muebles nuevos desconciertan a muchos felinos. Encárgate de que tengan estabilidad y continuidad, además de suficientes lugares donde retirarse.
  • Presta atención a las necesidades de tu gato: aunque no pueda hablar, tu bigotudo intenta comunicarte sus necesidades de otra forma. Si le observas bien, entenderás qué es lo que quiere conseguir con un comportamiento determinado. ¿Tiene hambre? ¿Quiere mimos? ¿O quiere salir y cazar ratones?

Las cosas de palacio van despacio

Las medidas descritas para disuadir, reeducar y mejorar el bienestar de tu minino requieren tiempo para dar sus frutos. No esperes que tu felino cambie su comportamiento de un día al otro. Sobre todo, los gatos que ya se han acostumbrado a orinar en las macetas y en el huerto lo tendrán más difícil cuando de repente tienen que dejar de hacerlo. Ten paciencia con tu bigotudo y no pelees con él si en alguna ocasión vuelve a confundir tus plantas con el arenero.

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