Tos de las perreras This article is verified by a vet

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Escrito por Franziska Gütgemann, veterinaria
tos de las perreras

La tos de las perreras es causada por varios virus y bacterias y también se conoce como traqueobronquitis infecciosa canina o gripe canina. En inglés se habla también de kennel cough. La enfermedad afecta las vías respiratorias de perros, lobos, zorros y mapaches en todo el mundo y causa una típica tos seca convulsiva.

Los patógenos virales incluyen:

  • El virus de la parainfluenza canina (CPiV 2)
  • El adenovirus canino tipo 2 (CAdV 2)
  • El herpesvirus canino tipo 1 (CaHV 1)
  • El virus influenza A
  • El virus del distemper canino (CDV)
  • Los reoviridaes
  • El coronavirus respiratorio canino (CrCoV)

Al toser las secreciones nasales o la saliva (infección por gotitas), los virus entran en las membranas mucosas de las vías respiratorias superiores. Los objetos contaminados como los juguetes de los perros o los bebederos también pueden estar implicados en una infección. Allí se produce una proliferación local, sobre todo en los ganglios linfáticos. Los patógenos entran en la corriente sanguínea a través de la linfa, lo que les permite llegar a varios órganos en poco tiempo. Debido a los daños que allí se producen, las infecciones bacterianas secundarias pueden influir en un desarrollo más severo de la enfermedad. Las siguientes bacterias tienen un papel importante:

  • Bordetella bronchiseptica
  • Micoplasmas poco comunes, Klebsiellas, Pseudomonas

Sin embargo, las principales causas de la tos de las perreras son el virus de la parainfluenza canina (CPiV 2) y la bacteria Bordetella bronchiseptica.

Además de los factores relacionados con los patógenos, también influyen otros factores determinantes. El nombre se deriva del hecho de que la enfermedad se da sobre todo en lugares donde se tienen animales en grupo. Por lo tanto, la tos de las perreras se produce especialmente en perreras, protectoras de animales, clínicas de animales o incluso en exposiciones de perros. Los factores ambientales como la temperatura y la humedad también son de gran importancia. El riesgo de contagio de la tos de las perreras aumenta si hay falta de higiene. Aunque en la mayoría de los casos la enfermedad suele ser leve, también puede conducir a enfermedades respiratorias graves como la neumonía (bronquitis). Los animales afectados suelen tener un sistema inmunitario debilitado. Entre ellos están los cachorros, los animales mayores y los perros enfermos, así como los cuadrúpedos que están bajo mucho estrés debido a largos traslados.

¿Cuáles son los síntomas de la tos de las perreras?

En la mayoría de los casos, la tos de las perreras es leve y a menudo latente. Esto significa que los patógenos se esconden en el organismo y no causan problemas durante mucho tiempo. Sin embargo, los perros son altamente contagiosos durante esta fase latente. El tiempo que transcurre entre la infección y la aparición de los primeros síntomas (período de incubación) es de unos 3-10 días, dependiendo del espectro del patógeno. La traqueobronquitis infecciosa puede reconocerse por fuertes síntomas del resfriado y, sobre todo, ataques de tos. La tos es seca, ronca, fuerte y constante y puede ocurrir bajo estrés, pero también de forma espontánea. A menudo se desencadena por una presión excesiva del collar en la laringe.

En algunos casos los perros afectados también pueden tener una tos asfixiante. Dependiendo de los patógenos involucrados en la enfermedad, pueden aparecer otros síntomas como fiebre, secreción nasal, amigdalitis y malestar general. Las infecciones bacterianas secundarias se reconocen por una secreción nasal de carácter purulento y también pueden causar una inflamación purulenta de la garganta, la tráquea y los pulmones. Si una de las causas es el herpesvirus canino tipo 1 también pueden presentarse síntomas gastrointestinales como vómitos, diarrea y dolores abdominales.

tos de las perreras

Diagnóstico

Si sospechas que tu perro tiene la tos de las perreras debes consultar de inmediato a un veterinario. Después de hacerte unas preguntas detalladas (anamnesis) puede realizar un examen clínico general para evaluar el estado del perro. A continuación, analizará las vías respiratorias para averiguar cómo está la salud de los pulmones y de otros órganos transportadores de aire. El veterinario presta atención a posibles secreciones nasales y oculares, tos y otros comportamientos patológicos. Lo siguiente es auscultar la tráquea y los pulmones con el estetoscopio.

Para detectar una infección viral y bacteriana aguda es necesario tomar una muestra con un hisopo estéril. La identificación del virus puede realizarse mediante hisopos nasales y de garganta cultivando los virus presentes en un medio nutritivo o identificándolos mediante una reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Para descubrir una infección latente, se puede realizar una detección indirecta de anticuerpos tomando una muestra de sangre. Esta mide el nivel de proteínas protectoras (anticuerpos) ya producidas.

Tratamiento para la tos de las perreras

Durante el tratamiento es importante medir con regularidad la temperatura interna del cuerpo para evaluar el éxito de la terapia. Los antibióticos ayudan contra las infecciones bacterianas secundarias. Sin embargo, antes de administrar un antibiótico, se debe realizar una prueba de tolerancia para reducir la resistencia del can a los antibióticos. Uno de los antibióticos más utilizados es la doxiciclina, que tiene un amplio espectro de huéspedes. Además de un tratamiento antibiótico dirigido, se recomienda una terapia sintomática. Esta está basada en medicamentos para aliviar la tos y reducir la fiebre. Para la secreción ocular se puede usar una crema especial.

También es aconsejable eliminar las deficiencias en las condiciones de tenencia y de higiene para fortalecer el sistema inmunitario del perro. Los factores de estrés como el deporte para perros o los eventos deben evitarse por completo, pues, por un lado, esto puede debilitar al perro enfermo y, por otro, puede provocar que animales sanos se contagien.

Pronóstico

El pronóstico de la tos de las perreras depende en gran medida de los agentes patógenos implicados en la enfermedad y del grado de debilidad del perro por las influencias del entorno. Sin embargo, en la mayoría de los casos, los síntomas mejoran en unas pocas semanas. No obstante, esto no descarta una nueva enfermedad, ya que el sistema inmunitario tarda en recuperarse una vez superada la enfermedad. Si el animal está muy débil las complicaciones graves como una neumonía severa pueden llegar a ser fatales.

Cómo prevenir la tos de las perreras

Dado que la tos de las perreras es una enfermedad de factores múltiples, la profilaxis se lleva a cabo en diferentes niveles. En las tenencias en grupo se recomienda mejorar las condiciones, los factores de estrés y los problemas de higiene. Las instalaciones y los objetos deben desinfectarse y limpiarse con regularidad y se ha de evitar la humedad y el frío.

Además, existe la posibilidad de vacunar contra la traqueobronquitis infecciosa.

Hay dos vacunas disponibles, que se administran de manera diferente:

  • Virus de la parainfluenza canina + Bordetella bronchiseptica
  • Virus de la parainfluenza canina + El adenovirus canino tipo 2 + El virus del distemper canino

Para fortalecer el sistema inmunitario lo suficiente es aconsejable empezar a administrarla a partir de la octava semana. Después se realiza otra inmunización a las cuatro semanas y, a partir de ahí, cada dos años.

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