Pulgas en perros

Pulgas en perros

Las pulgas

Existen más de 2000 tipos de pulgas que pueden afectar a los mamíferos y a las aves. La pulga que, por lo general, se adhiere a la piel de los perros es la Ctenocephalides felis (pulga del gato); con menos frecuencia, la Ctenocephalides canis (pulga del perro); y, ocasionalmente, la Pulex irritans y la Pulex simulans (pulgas comunes), así como la Echidnophaga gallinacea (pulga de la gallina) y la Archaeopsylla erinacei (pulga del erizo).

Una pulga es un insecto achatado lateralmente, sin alas y que mide entre 1 y 6 mm de longitud; tiene patas desarrolladas para saltar y boca picadora y succionadora. El color de las pulgas varía entre el marrón claro y el oscuro. Las pulgas son parásitos, se alimentan de la sangre del animal huésped.

El desarrollo de la pulga comienza en el huevo, atraviesa tres fases larvarias hasta que se convierte en crisálida y, posteriormente, en pulga adulta. Las hembras tardan unos pocos minutos en llegar a la sangre del perro y, entre 24 y 48 horas más tarde, comienza la puesta de los huevos. A lo largo de su vida ―entre 50 y 100 días― una pulga pone de media 30 huevos diarios. La mayoría de los huevos se ponen durante los periodos de descanso del perro y caen sobre la cama u otro lugar en el que suela reposar. En unos días, los huevos eclosionan y nacen las larvas, después, tras tres fases larvarias, se convierten en crisálidas, también llamadas pupas. Las larvas se alimentan del material celular y de los excrementos de larvas con sangre no digerida que caen del perro, junto con los huevos. De la crisálida surge la pulga adulta, que intentará infestar al siguiente perro tan pronto como pueda. En condiciones poco favorables como, por ejemplo, con bajas temperaturas, la crisálida puede sobrevivir hasta 50 semanas dentro del capullo hasta que eclosiona. En condiciones más propicias, el ciclo desde el huevo hasta la pulga adulta dura de 2 a 4 semanas. La pulga del gato y la pulga del perro adultas viven permanentemente en el huésped, si pueden, se trasladan a otro organismo, pero no permanecen mucho tiempo en los alrededores. Las pulgas es sus primeros estadios ―huevo, larva y pupa―, sí viven en el entorno; las larvas aguardan escondidas, por ejemplo, bajo los cojines o las alfombras o en las grietas del suelo.

Los perros pueden contraer pulgas por el contacto con otros animales. En las casas se dan las condiciones ideales para que estos insectos se multipliquen rápidamente. La pulga C. felis, la más común, no es demasiado exigente a la hora de elegir a su huésped, se ha identificado esta pulga en más de 50 especies animales distintas, incluidos los humanos.

¿Mi perro tiene pulgas? - Síntomas

Si tu perro tiene pulgas, lo más probable es que experimente, sobre todo, picores y reacciones cutáneas localizadas como manchas rojas con un halo claro. Las reacciones más fuertes incluyen pústulas y costras. Que el perro se rasque o se mordisquee la piel constantemente puede conducir incluso a la caída del pelo o a la aparición de eczemas purulentos o con contenido seroso. Entre las partes del cuerpo favoritas de las pulgas se encuentran las orejas, los laterales de la parte posterior, el lomo, el nacimiento de la cola, el vientre y la cara interior de los muslos. Sin embargo, una infestación de pulgas puede pasar inadvertida y ser asintomática.

El perro también puede sufrir dermatitis alérgica a la picadura de la pulga (DAPP), una reacción de hipersensibilidad provocada por el alérgeno que transmite la pulga a través de la saliva. Esta reacción a la picadura de la pulga está considerada como una de las afecciones cutáneas alérgicas más graves y más frecuentes. Una única picadura basta para producir un inmenso picor en el perro.

En el caso de cachorros o perros con otras enfermedades, una infestación generalizada puede derivar en anemia, como consecuencia de la succión sanguínea. Asimismo, las pulgas pueden contagiar al perro la tenia Dipylidium caninum, también conocida como la tenia del perro.

¿Pulgas en casa? - Diagnóstico

Cuando se trata de una gran infestación, es posible detectar las pulgas a simple vista. Aparte de esto, los síntomas clínicos, como las picaduras y las rojeces en las partes del cuerpo preferidas por las pulgas, pueden también indicar la presencia de pulgas. Con ayuda de un peine quitapulgas, puedes descubrir pulgas o sus excrementos. Es cierto que las heces de pulga pueden confundirse con motas de suciedad, pero existe un buen truco: coloca sobre un folio o papel de cocina las partículas que se hayan quedado pegadas al peine, humedécelas con un poco de agua; si al hacerlo adquieren un color rojizo, entonces son excrementos que contienen la sangre succionada. En ocasiones, entre el pelaje, también pueden encontrarse huevos o larvas, pero estos solo se pueden identificar con un microscopio.

La alergia a la saliva de la pulga es mucho más difícil de diagnosticar porque las pulgas o sus excrementos rara vez se encuentran. Los mejores indicadores son los síntomas típicos de la DAPP y las alteraciones de la piel. No obstante, para realizar un diagnóstico, es preciso tener en cuenta también otros parásitos o alergias. Ante la sospecha de DAPP, un veterinario especializado en dermatología puede llevar a cabo un tratamiento diagnóstico con medicamentos o una prueba intradérmica.

Cómo eliminar pulgas – Tratamiento

Para saber cómo quitarle las pulgas a un perro, visita nuestra sección de antiparasitarios para perros. Si lo que buscas es cómo acabar con las pulgas adultas, echa un vistazo a las pipetas para perros y a los collares antipulgas; los sprays o los champús también te resultarán muy útiles.

Es importante combatir también los estadios previos de las larvas y tratar los espacios en donde pueden encontrarse, como los lugares de descanso del perro, las grietas del suelo, las superficies bajo las alfombras y demás sitios oscuros en los que puedan esconderse las larvas. Es necesario lavar las mantas y los cojines, y aspirar el suelo y el coche a conciencia; después de hacerlo, deshazte de la bolsa del aspirador o introdúcela en el congelador. Tras la limpieza, es recomendable rociar el espacio con un insecticida, un spray antiparasitario o un nebulizador que puedas adquirir en un comercio especializado o en tu propio veterinario.

Dado que las pulgas pueden afectar a otros animales que convivan en la misma casa, es aconsejable tratarlos también. Si tienes gatos en casa, te vendrán muy bien nuestros antiparasitarios para gatos.

Como las pulgas pueden transmitir la tenia del perro (Dipylidium caninum), sería conveniente pensar en un tratamiento vermífugo, para eliminar los parásitos intestinales.

Prevención

Para evitar las pulgas, puedes tratar a tu perro de forma preventiva con diferentes medicamentos veterinarios. En zooplus puedes encontrar collares, pipetas, sprays, champús, complementos alimenticios en comprimidos o en polvo… ¡encuentra el mejor para tu perro!

Los perros con alergia a la saliva de la pulga deberían someterse con regularidad a tratamientos antipulgas, ya que una simple picadura podría ocasionarles múltiples síntomas.

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