Trabajar desde casa con perros

Trabajar desde casa con perros

El mundo se está digitalizando: cada vez son más las personas que pueden trabajar desde casa. Estas son tanto autónomos como trabajadores por cuenta ajena. Pero debido a la situación actual por el coronavirus es mucha más la gente que trabaja desde el home office. Si tienes un perro en casa esto puede ser un gran desafío. No obstante, con una buena organización y con nuestras sugerencias sobre cómo trabajar desde casa con perros es un enriquecimiento. Los siguientes consejos prácticos son para que tú y tu cuadrúpedo podáis pasar una jornada laboral juntos de forma relajada.

Un buen comienzo

¿Quieres trabajar desde casa con perros? ¡Comienza con un paseo! Un perro ejercitado es un perro satisfecho. Invierte el tiempo que te ahorras del desplazamiento al trabajo en un paseo. En verano puedes hacer las salidas más extensas por la mañana, para que el paseo sea más corto durante la hora de comer. Dependiendo de la condición física de tu perro, salir a correr por la mañana puede ser la mejor manera de comenzar la jornada laboral. A continuación, toca un desayuno saludable para ambos. El aire fresco y el movimiento favorecen que luego puedas concentrarte en el trabajo mientras tu peludo está durmiendo relajado. Por supuesto que esto no solo se aplica al home office, también es una muy buena manera de empezar cualquier día.

Un espacio cómodo para dormir

Un lugar cómodo y estable para tu perro es tan importante como lo es una buena silla de escritorio para ti. Si lo acostumbras, aprenderá con rapidez que ese lugar es para descansar sin tener la atención de su humano. Una cueva o una caseta plegable son una buen alternativa para que el perro se retire. Sin embargo, esto no es tan importante en casa como lo es para una oficina presencial en la que se pueda trabajar con los perros. Procura que tenga una cama o cojines cómodos. Si tu cuadrúpedo tiene un instinto protector muy desarrollado puede que un lugar delante de la puerta de la terraza no sea lo más adecuado, pues podría provocar que ladre con frecuencia. En este caso lo mejor es que tenga su espacio en una zona menos importante.

No obstante, tu perro no debería pasarse ahí toda la jornada laboral, deja que se pasee un poco y se eche en otras zonas, si le apetece. Si necesitas concentrarte mucho es bueno que, con una orden, por ejemplo, «siesta», se quede tranquilo en su sitio durante una media hora. Recuerda anular la orden más adelante.

Trabajar desde casa con perros: una oficina segura

Para los cachorros y los perros muy juguetones es importante que no haya nada peligroso que pueda morder en la oficina. Esto incluye el cable del ordenador, de la impresora y del teléfono (un protector para cables puede ayudarte a proteger a tu peludo). Desde un principio debes dejar claro que el área detrás del ordenador es tabú. También se encuentran peligros alrededor de la papelera. Los cubos de basura de la oficina suelen estar abiertos y el olfato del can huele en seguida cuando estos contienen algo interesante. En caso de que tienda a inspeccionar la papelera, no tires nada en ella que se pueda tragar. Además, debes tener mucho cuidado con las gomas de borrar, los clips o las cintas adhesivas que hayan caído al suelo.

Tener un perro con un horario de trabajo flexible

Cada vez son más las empresas que permiten trabajar uno o dos días desde casa, el resto de los días los empleados deben acudir a la empresa. Este concepto de flexibilidad laboral es ideal para quienes tienen perros, a pesar de que los demás días también puedan llevarlos a la oficina de la empresa. O cuando existan otras opciones de cuidado, por ejemplo, una guardería para perros. Los perros necesitan el contacto social y no deberían estar solos durante más de cuatro o cinco horas. Incluso cuando puedes llevarte a tu cuadrúpedo al trabajo o trabajar desde casa debes considerar cuáles son las alternativas para el can en caso de que tu situación profesional cambie.

Un descanso al mediodía para salir a pasear

Trabajar desde casa a menudo significa mayor flexibilidad. Puedes organizarte tu hora de comer como mejor te venga. Si solo has salido a dar un paseo corto con tu perro por la mañana, como muy tarde al mediodía debes sacarlo a dar un a ronda más larga. Los más afortunados tienen un bosque o un parque cerca.

Los deportes para perros, como el frisbee o los ejercicios de agility complementan a la perfección el descanso del mediodía. De esta manera tu peludo no solo trabaja los músculos, sino también la mente. Si tienes tu propio jardín, también puede desfogarse allí.

Entrenamientos de 5 minutos

La mayoría de los que trabajan en el ordenador saben que hay picos de productividad. En lugar de comerte una chocolatina o de ver vídeos divertidos de perros puedes aprovechar mejor el tiempo: practica unos cuantos trucos con tu peludo, como «dame la patita» o «gira». ¿A tu cuadrúpedo no le entusiasman los trucos? Haz un juego corto de rastreo por la casa. O entrena la obediencia básica, como, por ejemplo, «quieto», mientras le lanzas un juguete. En cuanto pronuncias «coge» puede traértelo de vuelta. Hay muchos juegos que incluyen un entrenamiento. Varía los ejercicios con frecuencia.

Juguetes para el home office con perros

Jugar juntos es divertido y fortalece el vínculo. Pero cuando trabajas desde casa el can debe poder entretenerse solo. Para ello debes tener a mano una selección de juguetes interactivos para perros. Aquí tienes algunas opciones:

Procura que tu peludo no rompa ningún juguete, pues podría ingerir las piezas sueltas. Para los perros a los que les gusta mordisquear hay snacks especiales para morder.

Trabajar desde casa con perros: masticar los tranquiliza

A muchos perros les gusta mordisquear cosas. Esto satisface su necesidad de masticar y los calma al mismo tiempo. Por lo tanto, ten un pequeño suministro de artículos para masticar en casa para darle a tu perro cuando sea necesario. ¿Tienes una videoconferencia o una llamada importante en unos pocos minutos? ¡Dale a tu perro algo para masticar antes!

Los productos naturales desecados como las orejas de buey o de vacuno son ideales. La piel de vacuno desecada está disponible en muchas variantes y a la mayoría de los perros les encanta. También son adecuados los huesos especiales para perros o los snacks para la higiene dental. Procura que tu cuadrúpedo no se trague los trozos grandes de una vez. Para los peludos que engullen es bueno elegir artículos masticables gruesos y grandes y quitárselos una vez los vayan acabando. Los juguetes de caucho natural rellenos de snacks sabrosos o pastas especiales para perros son una buena alternativa.

Resistirse a la mirada del perro

¿Estás concentrado trabajando, pero tu perro te mira fijamente con una mirada de súplica y con la pelota en la boca? El mensaje está claro: «¡Juega conmigo!». Si accedes ahora es seguro que te interrumpirá con más frecuencia. Aunque te cueste: ordena a tu cuadrúpedo a que vuelva a su espacio. Lo mejor es que seas tú quien decida cuando empiezan y acaban los pequeños ratos de entrenamiento. Eso sí, planéalos de acuerdo con las necesidades de tu perro. Los descansos para salir a hacer sus necesidades deben adaptarse a lo que el peludo necesite: los cachorros deben salir cada 1-2 horas. Los perros adultos han de salir como mínimo cada cinco horas.

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Tener dos perros en casa

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