Gato balinés

Gato balinés

El gato balinés llama mucho la atención, sobre todo a quienes les gusta el gato siamés y el birmano. Al igual que el siamés, tiene un llamativo patrón color point, pero su pelaje es de tamaño medio.

Origen

A pesar de su nombre, el gato balinés no proviene de Bali ni de Indonesia. Esta raza es producto de una cría enfocada, no de una selección natural.

Es cierto que algunos gatos siameses importados en 1800 desde Tailandia a Estados Unidos y a Inglaterra tenían el gen de pelo largo. Pero estos siameses de pelo largo no se empleaban para la cría. Para no distorsionar el estándar de la raza, estos mininos se entregaban a familias. La raza se registró y se mostró en exposiciones por primera vez en 1928. En los años 50, unos criadores americanos descubrieron el potencial de la raza y comenzaron a criarla de forma selectiva. Gato siamés de pelo largo resultaba un nombre demasiado largo para los amantes de esta raza. Se le dio el nombre de gato balinés, que no se refiere al origen geográfico de la raza, sino a la agraciada y delicada manera de ser de estos felinos, parecida a la de los bailarines balineses.

En los años 60 y 70, para la cría solo se utilizaron animales con las siguientes tonalidades color point: seal, chocolate, azul y lila. Al mismo tiempo, la Cat Fanciers Association denominaba a los balineses de color rojo, crema, tabby y tortie como gato javanés. Esta denominación aún se emplea hoy en día, pero a menudo causa confusión.

El gato balinés originario también ha sufrido algún cambio. La cría selectiva transformó el ideal del aspecto tradicional a una complexión más delgada con una cabeza triangular y orejas más amplias. En la actualidad, la complexión del gato balinés se parece a la del siamés. La variante tradicional solo la mantienen unos pocos criadores.

Aspecto

Los balineses son gatos musculosos pero delgados. Son felinos de tamaño mediano y pesan entre tres y cuatro kilos. Los machos pueden llegar a pesar hasta cinco kilos. Son muy parecidos a los gatos siameses originales, pero su pelaje es medio largo y, sobre todo en la cola, muy tupido. Sin embargo, la variante moderna del balinés se parece mucho a la del siamés moderno, con un cuerpo alargado y una cabeza triangular.

Al igual que los gatos birmanos y los siameses, los balineses pertenecen a los gatos color point. Esta llamativa coloración llama mucho la atención. El predominante color claro del pelaje está teñido de color oscuro solo en las extremidades del cuerpo, como en el hocico, las piernas, la cola y las orejas. Esta coloración viene originada por una mutación que conduce a una función defectuosa de la enzima tirosinasa que interfiere con la producción de melanina. Esto provoca un albinismo parcial y una coloración en las zonas corporales frías. De acuerdo con los principios genéticos, cualquier color de pelaje también puede ser color point.

Según el estándar de la raza europeo, en la cría de gatos balineses están permitidos los siguientes colores:

  • Seal point: el color de base negro prevalece en las zonas corporales frías.
  • Point azul: el color base negro se diluye hacia un azulado. Las marcas son de un gris oscuro.
  • Point chocolate: los balineses color point chocolate tienen un color de fondo marrón, que prevalece en las extremidades del cuerpo.
  • Point lila: el lila es una dilución del marrón. El color es casi un gris claro y solo es visible en las zonas
  • Point canelo: un color de fondo rojo canela, visible solo en las extremidades.
  • Point rojo: el point rojo es un gato balinés con tonalidad point
  • Fawn point: el color de fondo canelo pasa a diluirse a Es una tonalidad entre gris y beige.
  • Point crema: el point crema es la denominación del rojo. Los birmanos de esta tonalidad tienen las zonas point de color crema.
  • Blanco: ¡es cierto que existen gatos balineses que solo tienen el pelaje blanco, sin ningún color point! A estos se les denomina foreign white (extranjero blanco).

Los ojos de la raza balinesa son de un color azul llamativo. Les dan una apariencia atenta e inteligente y señalan su carácter hablador y activo.

El gato balinés y las alergias

A menudo, los balineses son comercializados como gatos hipoalergénicos. Sin embargo, la ciencia aún no ha reconocido aún ninguna raza de gatos cien por cien adecuada para personas alérgicas al pelo de gato. La alergia a los gatos está provocada por las enzimas Fel d1 y Fel d4. Lo cierto es que la saliva de los balineses tiene una concentración muy reducida de estas proteínas.

Carácter

El carácter del balinés es típico de las razas de gatos orientales. Son animales muy activos y habladores. Son cercanos a las personas y les encanta tener la atención de su humano, es más, la exigen con insistencia. A estos inteligentes felinos les gusta estar ocupados, ¡a todas horas! Los juegos de inteligencia y los trucos les encantan, pero lo que más les gusta es jugar con su persona vinculante. A pesar de pertenecer a las razas de gatos dominantes, son ideales para familias con niños y otros animales domésticos como, por ejemplo, perros. ¡Lo que importa es que siempre pase algo!

Tenencia y cuidados

Los balineses son gatos fáciles de cuidar y robustos. No necesitan unos cuidados especiales del pelaje ni atención sanitaria preventiva. Como a todos los mininos, es bueno peinarlos o cepillarlos una o dos veces por semana. En las épocas de muda, en primavera y en otoño, son de gran ayuda la hierba para gatos y la malta, para expulsar el pelaje ingerido de forma natural.

Los exámenes preventivos anuales en el veterinario han de cumplirse. Aquí se examina al gato en totalidad, además es una buena ocasión para hacer posibles preguntas.

Al ser animales tan inteligentes, los gatos balineses se aburren con rapidez. Por lo tanto, una tenencia apropiada para las razas de gatos orientales siempre debe incluir un entorno variado con oportunidades para escalar, jugar y esconderse. Se recomiendan rascadores de varios pisos, pues los bigotudos prefieren los lugares elevados. Las casas de juguete y los túneles también son ideales. Con todo esto, los gatos balineses pueden desfogarse bien y, si es necesario, retirarse.

Si no quieres dejar salir sin supervisión a tu gato, un balcón con una red o un jardín seguro para gatos son una buena alternativa. Los cuencos de agua, los árboles para trepar al aire libre y algo de hierba para gatos brindan diversión y entretenimiento.

Gato balinés

Salud

Debido a su parentesco con el siamés, los gatos balineses muestran algunas enfermedades hereditarias típicas de esta raza. Entre ellas, la miocardiopatía hipertrófica o HCM por sus siglas en inglés, un engrosamiento hereditario del corazón. Para diagnosticar la HCM y analizar a los animales para la cría se realiza un ultrasonido cardíaco. A pesar de que la miocardiopatía no puede curarse, no es una enfermedad fatal si se diagnostica a tiempo. Un minino con este diagnóstico puede tener una vida larga y sana. Eso sí, debe ser excluido de la cría para evitar la herencia de la enfermedad.

Alimentación para el gato balinés

Una alimentación adecuada con mucha proteína saludable es esencial para todos los gatos. Las razas activas, como lo son los balineses, suelen necesitar mucha energía. Dado que los gatos solo pueden procesar una cantidad limitada de carbohidratos, debes administrarles una comida para gatos de buena calidad con un alto contenido de carne y proteína.

¿Estás interesado en otras alternativas de alimentación como en la dieta BARF o en cocinar tú la comida? En la alimentación cruda biológicamente adaptada (BARF), la ración diaria de comida se compone de carne cruda, vísceras y complementos alimenticios específicos. Lo esencial en este caso es tener un buen periodo de aprendizaje. Esto te asegura que tu minino recibe todo lo que necesita para mantenerse saludable. Lo mismo sucede en caso de que decidas cocinar tú mismo la comida de tu bigotudo.

Cría

Al igual que en la cría del gato siamés, en la del balinés también hay dos tipos. Una variante es la originaria y la otra es una más moderna. Esta última es la más popular, que suele ser la que se puede ver en exposiciones de gatos. El gato balinés se parece cada vez más al siamés moderno. Para conseguir esta variante, los siameses se cruzan de manera selectiva con balineses. El resultado son gatos siameses de pelo corto que contienen el gen para el pelo largo. Este gen hace que puedan usarse para la cría de los balineses.

Como puedes ver, la cría de gatos no es un asunto fácil, requiere de conocimientos genéticos básicos, así como un conocimiento exacto de los respectivos estándares de las razas. Por eso, los criadores de gatos profesionales forman parte de una asociación para la cría. Esta es la única forma de garantizar que los animales reproductores y la descendencia se corresponden con la raza en cuestión. Mediante una emparejamiento enfocado y calculado se evitan las enfermedades hereditarias y la endogamia. Al mismo tiempo, los criadores responsables prestan atención a los cuidados veterinarios regulares de los progenitores y los gatitos. Otro requisito fundamental es la cría en un entorno familiar y la alimentación adecuada. Dado que los gatitos aprenden todo lo necesario de sus padres y hermanos durante las primeras 12 semanas, no deben ser entregados antes de que termine esta etapa de impronta.

Por eso, el pedigrí es mucho más que un trozo de papel. Aunque no tengas intención de criar en un futuro, puedes estar seguro de que tu balinés es, en efecto, un gato balinés. Pero la cría de gatos es una afición bastante trabajosa y cara, por lo que un gato de raza tiene su precio. Si estás interesado en un inteligente gato balinés debes saber que pueden costar hasta mil euros.

Si quieres ahorrar un poco, no caigas en ofertas de mediadores dudosos que ofrecen gatos de raza sin pedigrí. Los criadores que no forman parte de una asociación de la cría no solo ahorran en gastos de exposición. A menudo no tienen los conocimientos sobre genética de gatos, e incluso la tenencia y alimentación de las crías deja mucho que desear. Las supuestas gangas salen caras cuando de repente aparecen indicios de enfermedades hereditarias o las consecuencias de una desnutrición.

Pero existe una alternativa que no requiere el gasto de cientos de euros. Las protectoras de animales son un hogar temporal para gatos de todas las edades, razas y caracteres. ¡Entre ellas se encuentran muchos animales de raza! Los gatos de las protectoras se suelen adoptar a cambio de una contribución simbólica. Esta, a menudo, no llega a cubrir los gastos de veterinaria y alimentación incurridos, pero evita las adquisiciones espontáneas. Además, de esta forma apoyas el rescate de otros animales.

Nuestros artículos más útiles
El gato siamés es, junto al persa, una de las razas de gatos más antiguas y conocidas.
A primera vista el azul ruso, un gato de color azul grisáceo se puede confundir con un cartujo o un británico de pelo corto. Pero si te fijas más detenidamente, te darás cuenta de que estas razas son muy distintas entre sí.