Por qué no es una buena idea regalar un perro para Navidad

golden retriever weihnachtsgeschenk

Muchos niños desean con ansia tener un amigo cuadrúpedo. Por eso, en muchas cartas a los Reyes Magos está incluido el deseo de tener un perro. ¿Un cachorro por Navidad? Puede parecer adorable, pero ¡no es una buena idea! Tampoco como regalo para un adulto. Te contamos seis razones por las que recomendamos no regalar un perro para Navidad.

Seis motivos por los que es mejor no regalar un perro para Navidad

  • Las protectoras de animales no entregan perros durante las Navidades

Más sabe el diablo por viejo que por diablo: numerosas protectoras de animales no entregan ningún animal doméstico a partir de mediados de diciembre. Esto se debe a que, lamentablemente, muchos de los que adoptan un animal en esta época, lo regalan. Después de Reyes, a menudo, estos perros y gatos terminan, otra vez, en la protectora. Demasiado trabajo, demasiado ruidosos, demasiados gastos... Estos motivos indican que muchos no se han parado a pensar en lo que supone tener un perro antes de regalarlo.

  • Un perro como sorpresa nunca es buena idea

Nadie regala un perro envuelto en papel de regalo. Pero la tentación de ponerlo debajo del árbol de Navidad es grande. Sin embargo, un nuevo miembro de la familia no debería ser para nada una sorpresa. Todos los integrantes deben poder prepararse para la llegada de un cuadrúpedo. Esto incluye educar a los niños sobre unas reglas claras antes de que el peludo llegue al hogar. El primer contacto debe suceder en un ambiente tranquilo y sin alboroto ni demasiadas emociones.

  • Es mejor poder elegir el perro uno mismo

No son solo los niños los que quieren tener un animal, también hay muchos adultos que son más felices con un perro a su lado. ¿Conoces a alguien que se alegraría de tener un can? Pongamos como ejemplo a la tía Celeste: su teckel Bruno murió hace tres semanas a una edad avanzada. ¡Un nuevo perro la animaría seguro! Entonces la pregunta es ¿dónde acudir, a un criador o a los clasificados del periódico o a internet? ¡Esto no es buena idea! Pues, incluso los grandes amantes de los perros deben poder elegir ellos mismos si quieren asumir la gran responsabilidad que supone tener un amigo canino. Y, aunque sepas que ella quiere otro perro, Celeste debe, al igual que cualquier amante de los animales, poder elegir ella misma la compañía perruna que, en el futuro, enriquecerá su vida.

  • La responsabilidad no se puede regalar

Quien regala un animal es responsable de su bienestar. ¿Quién lo sacará a pasear cuando haga frío y llueva? ¿Quién se ocupará de la laboriosa educación? ¿Quién lo cuidará cuando enferme? Estas y muchas otras preguntas han de aclararse con anterioridad, esto no puede hacerse cuando el perro es un regalo sorpresa. Por ejemplo, no es buena idea que los padres compren un peludo solo porque sus hijos deseen tener uno. Al final, la responsabilidad es de ellos, y no de los niños, por lo que debe gustarles educar y entretenerlos.

Antes de adoptar un perro debéis haceros las siguientes preguntas:

  • ¿Estáis todos los miembros de la familia de acuerdo con la llegada de un perro?
  • ¿Cómo os imagináis las vacaciones con perro?
  • ¿Tenéis disponibles varias horas al día para ocuparos del can?
  • ¿Tenéis suficiente dinero para cubrir los gastos corrientes, así como un margen para las facturas veterinarias?
  • ¿Tenéis algún problema para eliminar el pelo y la suciedad del cuadrúpedo?
  • ¿Algún miembro de la familia tiene alergia al pelo de los animales?
  • ¿Tenéis la paciencia necesaria para asumir la demandante educación?

Todas estas preguntas deben aclararse antes de adquirir un perro.

  • Un perro es parte de la familia

Regalar un perro como si se tratara de un objeto inerte transmite valores que no concuerdan con los amantes de los animales. Al fin y al cabo, el cuadrúpedo formará parte de la familia y no es un objeto que se intercambia. Si tu hijo te pide un peludo por Reyes, explícale por adelantado por qué es mejor no regalar un perro para Navidad.

  • Las Navidades son demasiado jaleo

Celebraciones familiares y visitas de parientes. Un abeto con colorida decoración. Banquetes y niños emocionados. Así, o de manera similar, son casi todas las Navidades en familia. Los días festivos suelen ser de todo menos tranquilos. Piénsalo bien ¿qué le espera a un cachorro o a un perro adulto en tu casa durante las Navidades? La llegada de un cuadrúpedo debe desarrollarse con calma. Por eso, las fechas de Navidad no son un buen momento para dejar que el perro llegue a su nuevo hogar.

Regalar un perro para Navidad: excepciones

Muchas personas tienen vacaciones en esta época y por eso quieren adquirir un perro ahora, que tienen tiempo. No hay nada en contra de esto. Por ejemplo, hay cachorros que justo en Navidades están en la edad perfecta para ser adoptados. También hay perros en las protectoras que pueden adaptarse bien a tu hogar antes de que tengas que volver a la oficina en año nuevo. Sin embargo, no deberías realizar grandes festejos y tendrás que quedarte en casa durante los días festivos. Por eso, a menudo el 27 de diciembre es una fecha más adecuada que el 24. Aquí se aplica lo mismo: ¡El perro nunca debe ser un regalo espontáneo! Asegúrate también de que, especialmente los cachorros, no se coman los adornos navideños o se traguen las pequeñas figuras del portal de Belén.

Regalos de Navidad: alternativas

Libros o vales de regalo

¿Tu hijo quiere desesperadamente un perro y tú te imaginas teniendo un cuadrúpedo como parte de la familia? ¿Ya te has informado de antemano sobre los costes, el tiempo y las necesidades que requiere un perro y sabes que le puedes ofrecer un buen hogar? ¡Genial! Entonces, por ejemplo, puedes regalarle a tu hijo un libro, adecuado para su edad, sobre tener un perro. De esta manera le regalas la alegría de la anticipación y, al mismo tiempo, ya puede empezar a prepararse para la emocionante etapa con perro. ¿El regalo es para un adulto que quiere tener un perro? ¡No hay problema! Dale una alegría navideña con interesantes libros sobre el tema o con un vale regalo para el equipamiento básico del nuevo can.

No regales un animal

Cuando no está claro si la persona puede o no puede tener un perro es mejor elegir otro regalo. Un perro de peluche solo es una buena idea para los más pequeños. A lo mejor hay otras soluciones, por ejemplo, si hay una protectora cerca puedes informarte sobre voluntariados para niños o jóvenes. Entonces, tu hijo podría involucrarse regularmente con perros y otros animales necesitados.

¿Ya has adoptado un perro? Descubre aquí nuestras ideas de regalos de Navidad para perros y nuestros consejos para que tu perro pase las fiestas sano y salvo.

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¿Cómo puedo estar seguro de que mi perro es feliz? ¿Lo estoy haciendo bien y le estoy dando una vida con la que esté satisfecha? Todos nos hemos planteado estas preguntas alguna vez. La probabilidad de que tu peludo sea feliz es bastante alta, si disfruta de su tiempo. Puedes conseguir esto haciendo actividades con él como jugar o practicar deporte. Además —y esto no nos cansaremos de recordarlo—, es importante que le des comida de calidad, para que tenga una buena salud física y mental, que le hará estar de buen humor. Hoy se sabe también que la felicidad de los perros está muy ligada a sus hormonas.

Tener dos perros en casa

A diferencia de los conejos o de los loros, los perros no tienen por qué tener necesariamente un compañero de su misma especie, pues tú ya eres su principal apoyo. No obstante, es cierto que muchos adoran convivir con otro perro o incluso con varios. La ventaja de tener más de un can en la familia es evidente: tu peludo siempre tendrá a alguien con quien jugar. Si están bien educados, pasear dos perros no supone un problema ni tampoco su alimentación ni sus cuidados. Sigue leyendo para saber los pros y los contras de tener dos perros y la mejor manera de crear una buena relación entre ellos.