Perros y roedores juntos

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Te gustan todos los animales, pero ¿a tu perro le gusta cazar conejos? Este no es un caso aislado, pues más de un perro tranquilo se convierte en un lobo casi imposible de contener cuando ve una cobaya, un hámster o un conejo. Esto es un problema cuando el can convive con otros animales pequeños. ¿Qué se puede hacer para tener a perros y roedores juntos y en armonía? ¡Te damos unos cuantos consejos!

El instinto del cazador y de la presa

El gran reto a la hora de tener a perros y roedores juntos es la relación originaria entre estos, en la cual el perro es el cazador y los roedores son las presas. Este patrón de comportamiento se ha establecido durante miles de años y se refleja en las características físicas de los animales como en la forma de las pupilas y en la posición de los ojos o de los dientes. No es de extrañar entonces que a muchos perros les resulte difícil controlar su instinto cazador cuando se encuentran con una cobaya o con una rata. Los roedores sienten el peligro del predador y se alejan con rapidez del perro. Este instinto de supervivencia estimula al cazador que todo perro lleva dentro y su impulso es perseguirlos. En este caso, muchos perros dejan de obedecer.

Tener a perros y roedores juntos: acostumbrar a los cachorros

Lo más fácil es acostumbrar al can desde cachorro a los animales pequeños. Sobre todo, en la fase de impronta, que termina alrededor de la semana 17, los perros en desarrollo llegan a conocer su entorno de forma duradera. Lo que aprenden ahora, como, por ejemplo, que los conejos y demás no son presas, sino miembros de la manada, lo asimilan para toda la vida. Pero esto no significa que el can vaya a tolerar a otros roedores o pequeños animales. Es importante acostumbrarlos a estos otra vez, poco a poco. Sin embargo, habituarlos desde cachorros es la mejor base para tener a perros y animales pequeños juntos en armonía. Evita también que cace cualquier pájaro, ratón, rata o conejo en el exterior. Además, tampoco debes permitir que persiga a corredores o ciclistas, pues esto también es parte del instinto cazador. Una vez lo haga y se acostumbre, es muy posible que, como muy tarde durante la pubertad, intente poner a prueba los límites dentro de su propia manada y cazar a los animales pequeños.

perros y roedores juntos © cynoclub / stock.adobe.com
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Habituar a perros adultos a vivir con animales pequeños

¿Ya tienes un perro y quieres hacerte con un par de ratas domésticas? ¿O tienes cobayas y te planteas adoptar un perro adulto? Esto desde luego que es un desafío más grande comparado con la adaptación cuando el can aún es un cachorro. El acercamiento en estos casos solo es posible si el cuadrúpedo no tiene un instinto de caza muy desarrollado. Algo positivo para tener en cuenta es que el perro se haya hecho amigo de algún gato. Te recomendamos que tengas un plan B. Este podría ser que los roedores o animales pequeños estén separados en otra habitación en caso de que la adaptación entre estos y el peludo no funcione. O saber que puedes dejar al roedor en buenas manos. En general es más difícil cuando los animales pequeños son los nuevos inquilinos que cuando es el perro el que entra a un nuevo hogar habitado por roedores.

Consejos para tener a perros y roedores juntos

Independientemente de la situación, el primer encuentro debe ser lo más relajado posible. A modo de ejemplo, describimos el paso a paso para una adaptación entre un perro y unos conejos:

  1. Al principio los conejos están seguros en su jaula o conejera. El perro es recompensado si se comporta de forma calmada delante del recinto. El can debe estar siempre bajo supervisión.
  2. Una vez el peludo esté totalmente relajado y no muestre indicios de querer cazar a los conejos, pueden tenerse juntos. En este momento los conejos también deberían haberse acostumbrado a la presencia del perro y no mostrar indicios de querer huir.

Para los animalitos que se tienen en jaulas, como las chinchillas o los hámsteres, y que no suelen corretear libres, no es necesario mayor adaptación. Eso sí, evita que se den situaciones en las que el perro se encuentre con el animal fuera de la protección de su jaula, por ejemplo, cuando la estés limpiando.

Los conejos y las cobayas afortunadas viven en grandes recintos o pueden estar libres por la casa. En este caso es conveniente familiarizar al can un poco más con los animalitos:

  1. El siguiente paso es permitir un contacto directo entre el perro y los conejos. El perro debe estar amarrado y has de recompensarle cuando se comporte de forma positiva.
  2. Si se mantiene tranquilo y los pequeños animales están relajados, pueden olfatearse mutuamente. Detén cualquier intento de persecución de inmediato. Solo cuando estos encuentros se desarrollen de forma tranquila por ambas partes puedes pasar a la siguiente fase.
  3. En los recintos grandes puedes usar una correa de rastreo. Si el contacto directo no presenta ninguna dificultad puedes dejar que los conejos y el peludo se acerquen sin correa.

Solo cuando este último paso resulta armonioso durante varias semanas es posible dejar al perro y a los conejos o cobayas, solos. Siempre hay un pequeño riesgo para el pequeño animal. Por lo tanto, recomendamos no dejar nunca desatendidos a los animales pequeños con los perros.

Perros y roedores juntos: seguridad con límites

Ahora ya conoces la teoría. En la práctica hay varios factores que dificultan la integración. Es más difícil cuando el perro adulto es de una raza de perro cazador o cuando ya ha tenido experiencias cazando. A un perro cazador que haya cazado un conejo una sola vez, le costará mucho resistirse al impulso de perseguir una presa. Si tienes dudas, no siempre es conveniente intentar tener a perros y roedores juntos, pues está en juego la vida de estos últimos. Ponte metas pequeñas: en el mejor de los casos, el can está tranquilo fuera del recinto y el conejo está relajado. Dar un paso más allá en la adaptación no suele ser exitoso cuando el cuadrúpedo es un cazador apasionado. Si el peludo no consigue controlarse ni en el primer paso deberías restringir su acceso a la habitación en cuestión o al jardín. Pero recuerda que los perros no solo pueden saltar alto, además tienen un gran talento para escarbar. Si no puedes garantizar que tus roedores estén seguros, es mejor buscarles un nuevo hogar a los animalitos o al cuadrúpedo cazador.

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¿Qué raza de perro es adecuada para tener con conejos y otros animales pequeños?

Si quieres que tu futuro perro socialice con uno o varios roedores es mejor que elijas una raza de perro que no tenga un gran instinto cazador. Para ello infórmate sobre para qué se empleaba originariamente a esta raza: muchos terrier se criaban para cazar ratas. Esto no es un buen punto de partida para una convivencia con roedores. Las razas como el retriever son más adecuadas. Los perros de pastoreo tienen un instinto cazador que expresan de forma diferente, mediante el pastoreo. Esto es menos peligroso para los animales pequeños, pero es posible que les cause miedo al ser guiados por el can como si fueran su rebaño. Aquellos peludos que se criaban para ser perros de compañía también son ideales. Entre estos se encuentran el bichón maltés o el pekinés. En cuanto al instinto cazador, siempre hay excepciones: un terrier que desde cachorro se ha criado con conejos puede vivir en armonía con ellos. Pero esto no es lo normal.

¿Qué animal pequeño se lleva bien con los perros?

Perro y conejos o cobayas: los conejos y las cobayas deben tenerse al menos por parejas y necesitan un recinto grande. Si están acostumbrados, pueden pasar el invierno fuera. Si viven dentro de la casa es importante dejarlos salir con frecuencia. Sin embargo, esto solo es posible cuando el perro y los conejos o las cobayas se relacionen de forma relajada. De lo contrario es necesario tenerlos en espacios separados. Esto puede resultar difícil, sobre todo, en la convivencia con niños pequeños.

Perro y degúes, chinchillas, hámsteres o ratones: estos roedores no son animales de peluche, sino coinquilinos para observar. Si los tienes en una jaula espaciosa no necesitan salir. Para tenerlos en armonía es suficiente con que el perro aprenda a mantenerse en calma en la misma habitación y no se pase el tiempo ladrando frente al recinto. Observa que la presencia del can no estrese a los animalitos. Lo más seguro es no dejar nunca solo al perro en la habitación de los roedores durante mucho tiempo.

Perro y ratas: las ratas domésticas también viven en jaulas grandes dentro de casa. Muchos de los que tienen estos animalitos les dejan salir o se los ponen encima y los llevan por la casa. La convivencia no siempre es posible si tienes un perro en casa. Algunas razas de perro como el ratonero de Praga o diferentes tipos de terrier como el yorkshire terrier fueron criados  en un principio para cazar ratas. Incluso cuando este tipo de canes vive en paz con las ratas, su instinto puede aparecer de forma inesperada. Lo mejor es no dejar que los perros y las ratas se acerquen demasiado. Ten cuidado: las ratas, en cambio, pueden considerar a los roedores más pequeños, como los degúes, los ratones o los hámsteres como presas.

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