Anaplasmosis en perros

Anaplasmosis en perros

La peligrosa anaplasmosis se transmite a través de las garrapatas.

Los cálidos meses de verano invitan a dar paseos largos por la naturaleza. Por desgracia, los perros a veces vuelven a casa de estas excursiones con alguna que otra garrapata. Si tu perro cojea o tiene fiebre pocos días después de una picadura de garrapata, la causa podría ser la peligrosa anaplasmosis en perros. En este artículo te explicamos todo lo que hay que saber sobre esta enfermedad.

¿Es muy peligrosa la anaplasmosis en perros?

Primero, la buena noticia: aunque muchos perros se infectan de las bacterias Anaplasma, muy pocos contraen la enfermedad. Con el tratamiento correcto, esta se puede tratar con éxito.

Sin embargo, los síntomas de la anaplasmosis canina pueden ser muy violentos. En el peor de los casos, la enfermedad puede incluso ser mortal. En animales debilitados, también existe el peligro de que la anaplasmosis se cronifique.

Síntomas: ¿cuáles son los signos más importantes?

Las bacterias Anaplasma infestan los glóbulos blancos y, con ello, llegan rápidamente a todo el organismo. A continuación, las bacterias pueden provocar distintos síntomas, siendo estos los más frecuentes:

  • Inflamación de las articulaciones (poliartritis) y fiebre
  • Cojera
  • Mayor tendencia a las hemorragias por falta de plaquetas
  • Déficit de glóbulos blancos y rojos (anemia y leucopenia), que, a su vez, ocasiona otros síntomas, como debilidad, malestar general, pérdida de peso y edemas
  • Ganglios linfáticos engrosados (linfadenopatía) con inflamación del bazo (esplenomegalia) y el hígado (hepatomegalia)

Si se produce una anaplasmosis en perros, esta aparece de forma altamente aguda. A esta fase aguda sigue la fase subclínica, en la que los síntomas remiten. En este periodo pueden pasar dos cosas: o bien se elimina el patógeno por completo o bien las Anaplasma permanecen en las células sanguíneas.

Si el perro está inmunodeprimido, por ejemplo, por otra enfermedad, también puede suceder que la anaplasmosis se cronifique. En este caso, los síntomas vuelven a aparecer con fuerza.

Los casos de muerte se pueden observar en todas las fases, aunque, afortunadamente, son poco frecuentes.

Diagnóstico: ¿cómo se detecta?

Como la anaplasmosis en perros provoca síntomas muy dispares y se parece a otras enfermedades, como la ehrlichiosis o la babesiosis, un diagnóstico acertado es muy importante.

Si el veterinario sospecha de esta enfermedad durante la anamnesis y el chequeo clínico, pedirá varios análisis de sangre. Estos exámenes se realizan normalmente en laboratorios especiales y suelen tardar unos días.

La prueba más habitual es la detección indirecta del patógeno con ayuda de un test de inmunofluorescencia. Sin embargo, este solo puede realizarse a partir del décimo día desde la infección. Esto es así porque antes no se puede detectar ninguna proteína protectora (anticuerpos).

A partir de un resultado de 1:100 (título), se considera que se ha detectado la anaplasmosis. Dado que la producción de anticuerpos puede suceder después, conviene repetir el test cuatro semanas después de un resultado negativo.

Además del método indirecto, también se pueden detectar los patógenos de manera directa. Para ello, se emplea un frotis de sangre o el método PCR (reacción en cadena de la polimerasa).

Tratamiento: ¿qué opciones hay?

El tratamiento de la anaplasmosis en perros se compone de dos elementos. Por un lado, se administran medicamentos especiales para matar el patógeno.

Además, los veterinarios suelen prescribir antibióticos con el principio activo doxiciclina o tetraciclina. Estos se administran durante un periodo de unas tres semanas. Aparte de estos dos principios activos, también existe el medicamento imidocarb, que actúa contra los parásitos unicelulares.

Por otro lado, el veterinario trata los síntomas directamente con infusiones y transfusiones de sangre. En caso de reacción inflamatoria grave, también pueden utilizarse preparados de cortisona.

Importante: Después del tratamiento se debe analizar la sangre en varias ocasiones para intervenir a tiempo si los resultados empeoran.

Anaplasmosis en perros © tatomm / stock.adobe.com
La prevención es la mejor terapia contra la anaplasmosis canina, por ejemplo, con pipetas antigarrapatas.

Pronóstico: ¿cuáles son las probabilidades de curación?

Con el tratamiento correcto, la anaplasmosis en perros se suele curar. Sin embargo, puede que los test de anticuerpos sigan saliendo positivos durante un año una vez superada la enfermedad. Además, no se puede descartar una recaída.

Causas: ¿cómo aparece la enfermedad?

Tanto las bacterias Anaplasma como las Ehrlichia pertenecen a las rickettsias. Por eso, la anaplasmosis también se conoce como ehrlichiosis granulocítica.

Los patógenos son bacterias que viven en las células que se encuentran en la saliva de varias especies de garrapatas. Las bacterias se transmiten al perro durante la succión.

En nuestras latitudes, las responsables suelen ser la garrapata común (Ixodes rhizinus) y la garrapata marrón del perro (Rhipicephalus sanguineus). La enfermedad suele aparecer entre marzo y noviembre, ya que es cuando las garrapatas están más activas.

A partir de una media semana después de la succión se produce una infestación de las células sanguíneas. Las más afectadas son los glóbulos blancos (leucocitos). Estos son un componente básico del sistema inmunitario y ayudan a detectar y destruir los patógenos.

En muy poco tiempo, las bacterias Anaplasma alcanzan todo el organismo a través del torrente sanguíneo (bacteriemia). Afectan a órganos como los riñones, el cerebro, los pulmones y el hígado.

Dos patógenos

Existen dos tipos de bacterias Anaplasma, que se diferencian tanto en los síntomas como en la incidencia:

Anaplasma phagocytophilum

Esta especie provoca la anaplasmosis granulocítica en perros, gatos, personas y muchas otras especies.

Está extendida por toda Europa, siendo la causante de hasta un tercio de las infecciones caninas en Alemania, por ejemplo. Sin embargo, como la mayoría de perros producen suficientes anticuerpos, muy pocos desarrollan síntomas.

Para que los patógenos se transmitan, la garrapata debe succionar la sangre del huésped durante entre uno y tres días. La gravedad con la que el perro enferme de la anaplasmosis granulocítica dependerá de la variante genética de la especie.

Anaplasma platys

A diferencia de la Anaplasma phagocytophilum, la Anaplasma platys provoca una trombocitopenia cíclica. Esta especie es la más común en el sur de Europa. La enfermedad suele discurrir sin síntomas y solo afecta a perros.

Prevención de la anaplasmosis en perros

La anaplasmosis en perros se puede prevenir evitando las zonas con riesgo de presencia de garrapatas.

Dado que esto no es fácil, tendrás que practicar una profilaxis antigarrapatas eficaz. Existen varios antiparasitarios para mantener las garrapatas alejadas de tu perro, como pipetas, collares o comprimidos.

Además, conviene que inspecciones a tu perro después de los paseos en busca de garrapatas. Hazlo especialmente después de dar largos paseos por la naturaleza. Si le quitas las garrapatas a tiempo, reducirás el riesgo de infección.

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