El parto de una perra y la lactancia

El parto de una perra

La lactancia es la tarea más importante de la perra después del parto.

¿Cuándo empieza? Signos del parto inminente

El embarazo de la perra dura unos 63 días, pero también es normal que dure entre 57 y 72. El final del embarazo se hace patente a nivel físico y conductual. Los signos siguientes apuntan a un parto inminente:

  • Nidificación, inquietud, jadeos y temblores
  • Rechazo de la comida (unas 24 horas antes del parto)
  • Ubres de mayor tamaño, posiblemente con inicio de secreción de leche
  • Hinchazón de la vulva
  • Flujo vaginal ligeramente viscoso
  • Disminución de la temperatura corporal a aprox. 37 °C
  • Diarrea o vómitos ocasionales
  • Presiones débiles

El método más seguro para determinar el nacimiento inminente de los cachorros es tomarle la temperatura a la perra regularmente. Tómasela por el recto entre dos y cuatro veces al día una semana antes de la fecha prevista. Si puede ser, hazlo siempre a la misma hora. Cuando la temperatura descienda a aproximadamente 37 °C sabrás que el parto es inminente. En las próximas 12-24 horas nacerá el primer cachorro.

Caja de parto

Para ayudar a la perra a encontrar un nido adecuado para sus crías, ofrécele una caja de parto un poco antes (al menos dos semanas) de la fecha prevista para el parto. Colócala en un lugar tranquilo, con calefacción y no demasiado luminoso, a una temperatura de unos 24 grados. Además, es recomendable instalar un calefactor de infrarrojos regulable para que los cachorros se puedan acurrucar juntos debajo a 35 grados. Como base puedes utilizar sábanas, toallas, mantas lavables o, en caso de emergencia, papel de periódico. Asegúrate de que la base esté limpia y seca. Durante el parto deberás cambiar las toallas y mantas sucias cuando sea necesario, posiblemente después de cada cachorro.

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Las tres fases del parto de una perra

Los veterinarios dividen el parto de una perra en tres fases:

Dilatación

Entre seis y 24 horas antes del nacimiento, la perra muestra los signos anteriores a intervalos progresivamente más cortos e intensos. Además de los indicios externos, en esta fase de entre seis y doce horas también se producen cambios internos. Estos son necesarios para que el parto discurra sin problemas. La temperatura corporal de la perra vuelve a aumentar a unos 38 grados. El cuello uterino o cérvix se dilata, se expulsa el tapón mucoso y aparecen las primeras contracciones. Estas primeras contracciones no son visibles desde fuera, pero el primer cachorro sigue empujándose en dirección al cuello uterino.

Expulsión fetal

Cuando el primer cachorro se desliza por el canal cervical, la perra experimenta automáticamente la presión abdominal. En este momento, se tumba de lado o empuja en posición sentada. Tras unas pocas contracciones intensas, suele nacer el primer cachorro. En los perros no importa si los cachorros nacen con la cabeza o el trasero por delante.

En general, los cachorros suelen nacer a intervalos de entre diez y 60 minutos. En algunos casos, particularmente en madres primerizas, este intervalo puede llegar a ser de dos horas. Tras nacer el primer cachorro, la madre rompe la membrana fetal que lo envuelve y corta el cordón umbilical con los dientes.

Expulsión placentaria

Entre cinco y quince minutos después del cachorro se expulsa la placenta, que la madre ingiere junto con la membrana fetal. Esto no solo sirve para mantener limpia la caja de parto, sino que favorece la subida de la leche hormonalmente. Es posible que nazcan dos o tres cachorros consecutivamente y que sus placentas se expulsen después.

Para estimular la respiración de los indefensos cachorros, la madre los lame. El parto termina cuando han nacido todos los cachorros y se ha expulsado el mismo número de placentas. En general, esto suele suceder en menos de doce horas.

¿Cuántos cachorros nacen del parto de una perra?

La cantidad de cachorros que nacerán es algo que depende de varios factores. Básicamente, entre uno y doce, todo es posible. Las camadas de más de doce cachorros no son ninguna rareza. No obstante, en estos casos suele ser necesaria la ayuda humana para la crianza.

El promedio para todas las razas es de entre cinco y seis cachorros. En las razas pequeñas, las camadas también suelen ser más pequeñas. Cuanto más grande sea la raza, más cachorros nacerán. De hecho, el peso de la perra es decisivo en este aspecto. Toda la camada pesa aproximadamente el once por ciento del peso corporal de la perra.

También influye la frecuencia con la que la perra haya estado embarazada en el pasado. Del primer embarazo suelen nacer menos cachorros que de los siguientes.

el parto de una perra
El veterinario diagnostica el embarazo con una ecografía.

¿Cómo podemos ayudar las personas durante el parto de una perra?

A diferencia de las personas, las perras no necesitan ayuda para parir. Durante la fase de expulsión fetal, deja tranquila a la perra e intervén solo en caso de emergencia.

La perra necesitará ayuda si los cachorros se expulsan muy rápido uno tras otro. Si no ha tenido tiempo entre cachorros de eliminar la membrana fetal y cortar el cordón umbilical, échale una mano. Para ello, debes tener a mano toallas limpias y unas tijeras (a ser posible, estériles) durante todo el parto. Durante el parto también puedes secar a los cachorros ya nacidos y colocarlos directamente en las ubres de la madre.

Para asegurarte de que el parto ha terminado, cuenta los cachorros y las placentas. Es importante que el número de cachorros coincida con el número de placentas. Si una placenta se queda en el útero, podría provocarle una septicemia a la perra.

Posibles complicaciones

Aunque la madre naturaleza hace posible que todo vaya bien, el parto de una perra no siempre sale como debería. Por eso, es importante que observes a la perra atentamente y con discreción durante el alumbramiento. Si el proceso natural se ve perturbado por algo, deberéis intervenir tú o el veterinario.

Los signos siguientes apuntan a problemas en el parto y requieren que pidas ayuda al veterinario:

  • La perra no muestra indicios de parir, aunque el apareamiento tuvo lugar hace más de 68 días.
  • La temperatura de la perra vuelve a estar en 38 grados desde hace 24 horas, pero no han nacido todos los cachorros.
  • El primer cachorro nació hace más de doce horas o el último nació hace más de cuatro y faltan otros por nacer.
  • La perra lleva más de 30 minutos empujando visiblemente sin que nazca ningún cachorro.
  • Expulsión del líquido amniótico o flujo vaginal verde antes del nacimiento del primer cachorro
  • Flujo vaginal solo con sangre, maloliente o purulento
  • Malestar general de la madre (p. ej., apatía o quejidos constantes)

En cualquier caso, debes tener a mano el número de teléfono y la dirección de tu veterinario. Dado que hay muy pocos partos que tengan lugar en horario comercial, conviene conocer la clínica 24 horas más cercana.

¿Cuándo es necesaria una cesárea?

Existen varias causas de complicaciones en el parto de una perra. Puede que la perra no tenga contracciones, que la pelvis o la vagina sean demasiado estrechas o que el canal de parto no se abra correctamente. Además, las malformaciones en los cachorros (p. ej., hidrocefalia o cachorros muertos) o crías demasiado grandes (especialmente cuando hay un solo cachorro o muy pocos) pueden impedir que el parto sea normal.

Si observas complicaciones en tu perra, pide ayuda al veterinario. Este hará ecografías o radiografías para decidir si es necesario practicar una cesárea. Este procedimiento puede salvar la vida de la madre y los cachorros en estas situaciones. En cambio, inducir el parto con medicamentos que provoquen contracciones (oxitocina) es desaconsejable en perras.

Ausencia del instinto materno

Es posible que el instinto materno esté mermado después del parto de una perra. Un aturdimiento tras la cesárea, miedos o incluso la insatisfacción de la perra al construir el nido son posibles causas.

Si la perra no ha roto la membrana fetal ni lamido a los cachorros, se necesita ayuda humana. Puedes eliminar la membrana fetal con un pañuelo limpio. A continuación, coloca a los cachorros en las ubres de la perra. También debes intervenir si crees que algún cachorro se está viendo desplazado y no puede obtener suficiente leche.

La ingesta del calostro

Al expulsar a los cachorros, la leche sale automáticamente de los conductos mamarios de la perra. La producción de leche se adapta al número y apetito de los cachorros y todos reciben lo que necesitan.

El calostro, que es la primera leche, es muy importante para el desarrollo de los cachorros. Contiene anticuerpos maternos esenciales y protege a las crías de los gérmenes patógenos.

Aunque los cachorros están totalmente indefensos al nacer, suelen encontrar las ubres de su madre por sí solos. Si bien son ciegos y sordos, y su sentido del olfato aún está por desarrollarse, detectan la fuente de leche materna con el sentido del tacto y las oscilaciones instintivas de la cabeza.

Contacto estrecho con la madre: cuestión de supervivencia

El contacto estrecho con la madre las primeras horas y días después del parto es de vital importancia. Esto es así no solo por la leche nutritiva, sino para activar otras funciones del cuerpo.

Por ejemplo, el calor corporal de la madre hace que los pequeños no se enfríen. Los cachorros aún no pueden controlar bien su temperatura corporal. Si un cachorro se aleja demasiado, la madre lo recupera y vuelve a colocarlo en el centro de la camada.

Además, los neonatos aún no controlan la excreción de heces y orina por sí solos. Solo con los lamidos de la madre en la zona perineal se activa el reflejo de excreción en los cachorros. Para mantener el entorno de la camada limpio, la perra lame los excrementos a continuación.

el parto de una perra
Cuanto más grandes se hacen los cachorros, menos espacio hay en las ubres de la perra.

Lactancia y aumento de peso las primeras semanas

Los primeros días y semanas de vida de un cachorro, su actividad principal consiste en dormir y mamar. Gracias a la nutritiva leche materna, que les proporciona todos los nutrientes importantes, los cachorros ganan peso rápidamente.

Para saciar su hambre y su necesidad de succionar, la primera semana maman entre doce y veinte veces al día. Pasada una semana, los intervalos entre amamantamientos se incrementan gradualmente. Hasta la cuarta semana de vida, los cachorros siguen buscando las ubres de su madre unas ocho veces al día. A partir de la quinta o sexta semana de vida, solo maman unas cinco veces al día. En general, la leche materna es suficiente hasta entonces.

Para asegurarte de que los cachorros ganan el peso necesario, conviene que los peses una vez al día. Pasados diez días, la mayoría de perritos ya duplican su peso al nacer. En la sexta semana de vida ya pesan entre seis y diez veces más.

¿Cuándo hay que empezar a darles comida sólida?

Esto depende de la cantidad de leche de la perra y del aumento de peso de los cachorros. Generalmente, los criadores empiezan a hacerlo entre la tercera y la sexta semana de vida. Si no estás seguro/a, hábla con tu veterinario pasadas unas cuatro semanas para consultar si es necesario empezar a darles comida.

Como primer alimento complementario, puedes ofrecerles leche para cachorros o puré casero a base de agua y pienso para cachorros. A partir de entre la octava y la décima semana, puedes empezar a introducir paulatinamente la comida para cachorros convencional.

Alimentación de la perra lactante

La alimentación de la madre durante las primeras semanas después del parto influye enormemente en la calidad de la leche y la salud de los cachorros. Para producir la leche, necesita grandes cantidades de proteínas y calcio. Su demanda energética aumenta un 325 por ciento respecto a los valores normales.

Obsérvala muy atentamente durante esta fase tan agotadora. Si pierde peso, su nivel de actividad disminuye o el pelaje pierde brillo, pide cita al veterinario por si acaso.

¿Qué problemas pueden producirse durante la lactancia?

La falta de producción de leche, los déficits de la perra durante la lactancia y las mastitis son los problemas más frecuentes las primeras semanas.

Los primeros signos son fiebre, inapetencia de mamar, rechazo de la comida y apatía. Si detectas estos síntomas, el peso de los cachorros se estanca o retrocede, o el estado general de la perra empeora, pide consejo al veterinario.

Confía en tus capacidades y en la naturaleza

A pesar de los muchos problemas y complicaciones que pueden aparecer, la mayoría de partos discurren sin problemas. Por eso, mantén la calma y confía en la naturaleza y en el instinto de tu perra. Conociendo cada una de las fases del parto de una perra y las posibles complicaciones, sabrás cuándo debes dejarla tranquila, cómo puedes ayudarla con cosas sencillas y cuándo debes marcar el número del veterinario.

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