Mi perro tiene miedo a los fuegos artificiales: ¿qué puedo hacer?

Mi perro tiene miedo a los fuegos artificiales

Mi perro tiene miedo a los fuegos artificiales

Ya sea en Nochevieja, en la noche de San Juan o en cualquier otro evento importante, los fuegos artificiales que iluminan el cielo siempre resultan fascinantes. Por desgracia, muchos perros no lo perciben así: gimen, tiemblan, caminan inquietos por la casa y los nervios se apoderan totalmente de ellos. Continúa leyendo para conocer cómo puedes calmar a tu perro y prepararlo para los fuegos artificiales.

El cambio de año supone un verdadero reto para algunas personas con perro, ya que los cohetes ruidosos, los petardos multicolores y los fuegos artificiales pueden poner nerviosos hasta a los canes serenos. Mientras que algunos solo se retiran o buscan protección acurrucándose junto a su dueño, otros entran completamente en pánico: dejan de comer, no son capaces de reaccionar, tiemblan o empiezan a correr asustados. Si tu peludo muestra estos síntomas deberías intervenir y ayudarle a superar ese miedo cuanto antes. Pero ¿cómo se puede calmar a un perro con este tipo de reacciones? Los fuegos artificiales, al fin y al cabo, no se pueden silenciar pulsando un botón.

Medidas de urgencia contra el miedo a los fuegos artificiales

Cuando ya empiezan a escucharse las primeras detonaciones de prueba y las agujas del reloj se van acercando inexorablemente al fin del año, ya es demasiado tarde para empezar los tratamientos a largo plazo para superar la fobia a los ruidos. No obstante, todavía estás a tiempo para paliarla.

Perros con correa

Evitar los paseos en Nochevieja no es una solución, debes sacar a tu perro. Para que las salidas se desarrollen, en la medida de los posible, sin estrés, lo mejor es que sean durante el día y en zonas tranquilas. Por ejemplo, sal a pasear con tu perro por el campo o la periferia de la ciudad en lugar de por el centro, donde es habitual que horas antes del cambio de año empiecen las celebraciones. Sin embargo, durante estos días deberías llevar a tu peludo siempre con la correa, ya que en cualquier sitio os puede sorprender el fuerte ruido de un petardo. No se debe subestimar el peligro de que tu perro eche a correr por el susto y que no vuelvas a encontrarlo o que incluso acabe en una carretera con mucho tráfico.

Volver a casa juntos

A medida que oscurece aumentan también los primeros petardos de Nochevieja. Entonces, como muy tarde, es el momento de volver a casa con tu peludo. Aunque lo habitual en la mayoría de los países sea pasar la noche de fin de año fuera de casa, deberías quedarte junto a tu can y no dejarle solo en esa situación tan angustiante para él. En el caso de los perros especialmente nerviosos no resulta suficiente que puedan esconderse en una habitación tranquila, en ese momento te necesitan cerca para que les transmitas seguridad.

Cerrar puertas, ventanas y persianas

El fuerte estallido de los fuegos artificiales atraviesa las paredes gruesas de tu casa. No obstante, al cerrar las puertas, ventanas y persianas se pueden amortiguar un poco los sonidos desconocidos y estresantes para el perro. Muchos canes se tranquilizan notablemente de esta forma. Asimismo, algunos reaccionan nerviosos a los destellos brillantes en el cielo. Por ello, si tus ventanas no tienen persianas, deberías al menos correr las cortinas.

Encender la radio y poner música

Además de cerrar las ventanas, puedes intentar ahogar el ruido de los petardos con otros sonidos con los que el perro esté familiarizado. Pon tu música favorita o enciende la radio. Asimismo, el ruido de la televisión, la lavadora o el lavaplatos pueden servir para tranquilizar al can. Pero no seas exagerado con el volumen, ya que esto incluso podría desconcertarle más.

Distraerle con olores o snacks especiales

A los canes que todavía no están bajo niveles tan altos de estrés, a veces se les puede distraer con olores especiales o con snacks sabrosos. De esta manera, el perro estará más centrado en su sentido del gusto y del olfato que en el auditivo. A los canes que no hayan perdido el apetito por el miedo también les gustará recibir algunos snacks especiales, distintos a los del día a día, que les harán olvidar durante un rato los fuegos artificiales.

Transmitir tranquilidad y sosiego

Lo esencial en todas las medidas mencionadas anteriormente es que, hagas lo que hagas, te mantengas tranquilo y calmado. Demuestra a tu can que todo va bien y que los ruidos que provienen de la calle son algo normal. Si te pones nervioso e inquieto al ver la reacción de tu peludo, todos los consejos serán inútiles.

¡Prohibidas las caricias!

Igual de contraproducente es entrar en pánico que empezar a tranquilizar al can con palabras y caricias. El perro no entiende las palabras de consuelo, como «¡Ay pobrecito! ¡Enseguida termina!». Más bien, estas atenciones y caricias continuas servirán para confirmar el temor que siente el perro. Aunque te resulte complicado, trata de ignorar el estrés del perro y compórtate de la manera más normal posible. Está claro que puedes cuidar a tu peludo, pero no debes compadecerle ni mimarle de forma excesiva. Simplemente siéntate en el sofá con él, disfruta de la conversación con tu familia, lee un buen libro, escucha tu música favorita o disfruta de una copa de vino. Tu comportamiento calmado y cercano le aportará una mayor seguridad que si estás angustiado o hablándole de forma nerviosa. Demuéstrale que el ruido no es razón para ponerse inquieto.

 ¿Puedo darle a mi perro medicamentos tranquilizantes?

Si todas estas medidas no resultan útiles, muchos quieren recurrir a un simple sedante para poder tranquilizar a su perro nervioso. Este deseo es comprensible, pero solo debería considerarse como última opción. La mayoría de los sedantes solo inmovilizan al perro, pero no alivian el estrés ni sus causas. Este estado de inmovilización, en el que no pueden huir ni retirarse, junto con los fuertes ruidos, les produce un mayor miedo a la mayoría de animales. Por lo tanto, es importante que consultes previamente a tu veterinario para confirmar que este tipo de medicamentos pueden ayudar realmente a tu mascota. Además, la administración de preparados a base de plantas con una acción tranquilizante, como las flores de Bach o la homeopatía, solo debe realizarse tras una consulta veterinaria.

¿Se puede tratar la ansiedad de los fuegos artificiales?

Existe tratamiento para los estados de ansiedad de los canes: ya sea el miedo a quedarse solo, a las personas y animales extraños o a los ruidos fuertes y desconocidos. Los perros que normalmente sufren mucha angustia con los fuegos artificiales también se ponen en estado de alerta con otros ruidos como con las tormentas. Es útil preguntarse por qué estos sonidos les hacen sentir tan inseguros. Una terapia dirigida por un experto puede ayudar a llegar al fondo de las causas para combatirlas. Por ejemplo, una relación equivocada de la jerarquía en la familia puede ser el desencadenante del miedo a los ruidos: el can piensa que debe adquirir el papel de jefe de la manada y protegerla, porque su dueño carece de autoridad y seguridad.

Habituar al perro a los sonidos de los fuegos artificiales

Otra opción de tratamiento puede ser la desensibilización con la ayuda de los sonidos de un CD o de internet. Pon al principio el ruido de los fuegos artificiales bajo y ve aumentándolo poco a poco. Solo cuando tu peludo consiga mantenerse calmado debes alentarlo de forma positiva. De este modo, se puede desensibilizar progresivamente al perro del ruido de los petardos. Sin embargo, un método como este requiere tiempo y debe iniciarse desde unas semanas antes del día de Nochevieja.

Otras medidas

Además de las medidas ya descritas, existen muchos otros métodos para que tu peludo combata el miedo a los fuegos artificiales. Aunque algunos de ellos son poco habituales y, dependiendo de cada perro y cada situación, unos son más efectivos que otros, vale la pena echarles un vistazo. Destacan, por ejemplo, los productos naturales de Adaptil, como los collares, o también los complementos alimenticios antiestrés. Asimismo, algunos adiestradores trabajan con el método TTouch, fundado por la canadiense Linda Tellington-Jones. Con toques específicos con las manos se libera la tensión del animal y se inicia la capacidad de autocuración. También se utilizan algunos vendajes para ofrecer al can una sensación de estabilidad y, en consecuencia, seguridad. La camiseta antiestrés, de un material ceñido y que se ata firmemente alrededor del cuerpo del perro, funciona de forma similar. La presión suave y continua tiene un efecto calmante.

¿Y la próxima Nochevieja?

A pesar de todas estas medidas, la tensión para muchos que tienen perro no logra desaparecer para la siguiente Nochevieja. Esto se debe a que, aunque hayan conseguido tranquilizar a su peludo hasta cierto punto, rara vez disfrutarán del cambio de año. Los fuertes ruidos de los petardos, el ritmo frenético de la gente y el ambiente animado en casa no es plato de buen gusto para la mayoría de los canes. Tal vez, el próximo año, simplemente deberían viajar a algún lugar en el que —por ejemplo, por los peligros para la naturaleza— estén prohibidos los fuegos artificiales. Después de todo, la tranquilidad para dar la bienvenida al nuevo año también puede ser beneficiosa para las personas.

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