Gecko leopardo

gecko leopardo

El gecko leopardo es la especie de gecko más popular y frecuente en un terrario. Con sus grandes ojos y fascinantes patrones a menudo en varios colores espectaculares, este atractivo gecko hace que los amantes de los reptiles queden hechizados. La naturaleza tranquila y curiosa del gecko leopardo hace que esta especie de reptil sea casi dócil. Si quieres comprarte un terrario, los geckos leopardo son ideales para principiantes. Descubre más sobre la tenencia y los cuidados de estos reptiles, así como sobre la instalación adecuada del terrario.

¿Qué son los geckos leopardo?

El gecko leopardo pertenece a la familia de los gecónidos (Gekkonidae). Además de los geckos leopardo, de actividad crepuscular y nocturna, los geckos diurnos del género Phelsuma o Lygodactylus también son bastante demandados entre los aficionados a la terrariofilia. Los geckos (Gekkonidae) pertenecen a su vez a los escamosos (Squamata), que son uno de los cuatro grupos principales de reptiles. Con una amplia variedad de unos 100 géneros y unas 1200 especies diferentes, son un grupo de animales saurópsidos. Los geckos han estado colonizando la Tierra durante unos 50 millones de años. Ya sea en la selva, en el desierto o en las montañas, estos reptiles se adaptan de forma magistral a las condiciones de su hábitat.

Origen de los reptiles

Según los conocimientos actuales, el origen de los geckos está en el sudeste asiático. Y aún hoy se pueden encontrar allí los representantes más originales de este grupo de lagartos. En 1827, el zoólogo británico John Edward Gray fue el primero en describir un espécimen del género de los geckos leopardo (Eublepharis). Los geckos leopardo también se desarrollaron en el sudeste asiático. Desde ahí se expandieron a India, Pakistán, Afganistán, Irán e Irak hasta Siria y Turquía.

El gecko leopardo prefiere desde las zonas semisecas a las secas como hábitat, por ejemplo, como las estepas. Se encuentra principalmente en los desiertos o semidesiertos tropicales y subtropicales con un subsuelo arenoso, más bien sólido. Estos habitantes terrestres, a los que les gusta retirarse bajo las piedras o en cuevas de tierra, evitan los desiertos de arena pura.

En su hábitat natural, los geckos leopardo se encuentran en un clima ligeramente húmedo y muy caluroso en verano, con temperaturas diurnas de hasta 40° C. Durante los meses de invierno, los lagartos adaptables están acostumbrados a un clima bastante seco y fresco. En invierno las temperaturas caen por debajo de los 20° C durante el día y durante la noche a veces se producen heladas.

Aspecto del gecko leopardo

El gecko leopardo recibe su nombre por su llamativa coloración, ya que el color beige marrón claro del fondo con las manchas negras recuerda al pelaje del leopardo. Se dice que cuanto más húmedo y oscuro sea el hábitat de los animales, más oscuro será su color. En la actualidad, hay una gran variedad de fascinantes formas de cría, de modo que el gecko leopardo puede ser admirado en el terrario en una amplia gama de colores y patrones.

El gecko leopardo se divide en cuatro géneros reconocidos:

  • Eublepharis hardwickii
  • Eublepharis macularius
  • Eublepharis angramainyu
  • Eublepharis turcmenicus

El género más común en los terrarios es el Eublepharis macularius.

Aspecto del gecko leopardo común

Los geckos leopardo miden hasta 25 centímetros, incluyendo la cola. Tienen un cuerpo cilíndrico y robusto, ligeramente aplanado en la parte superior. La cabeza es enorme y tiene unos ojos llamativos y grandes posicionados de forma lateral. El color de ojos natural del gecko leopardo es desde amarillo oscuro a dorado, la pupila se cierra casi por completo. En la actualidad, los habitantes del terrario también están disponibles en variantes de cría muy atractivas como animales con ojos negros (eclipses) o con ojos divididos en dos colores (snake eyes). Los ojos de los  albinos tienen un brillo rojizo.

En general, la piel de los geckos leopardo está cubierta de escamas finas y tiene un tacto sedoso. El envoltorio externo se renueva con regularidad mediante la muda. La cola alargada sirve para coordinar sus movimientos al correr, trepar y saltar. Las reservas de alimentos en forma de grasas también se almacenan allí.

Los geckos leopardo (Eublepharis) pertenecen a los geckos párpados (Eublepharidae). Estos reciben su nombre por el movimiento de sus párpados. La naturaleza de sus dedos también es diferente a otras especies: los dedos de los geckos párpados no están separados en los extremos y tampoco tienen lamelas (almohadillas adhesivas). Con las lamelas podrían escalar incluso sobre superficies lisas. En cambio, los dedos de los geckos párpados terminan en garras puntiagudas y curvadas que no se pueden retraer. Estas les permiten cavar incluso en sustratos sólidos y moverse de manera excelente en terrenos rocosos y pedregosos. Los geckos leopardo son excelentes trepadores gracias a sus garras.

Esta especie de gecko puede alcanzar los 20 años y pesa entre 40-70 gramos.

Comportamiento de esta especie de reptiles

Los geckos leopardo son muy populares como habitantes de terrarios. Esto se debe a su aspecto atractivo y a su naturaleza pacífica y confiada. Si te haces con uno de estos ejemplares te asombrará la rapidez con la que coge confianza. Los geckos leopardo son seres sociables y se llevan muy bien con otros semejantes. No obstante, los machos muestran un comportamiento territorial distintivo y defienden su terrario contra otros machos.

La actividad de esta especie de gecko es crepuscular y nocturna. En cuanto se apagan las luces del terrario salen de sus escondites, donde pasan la mayor parte del día. Entonces vagan, aparentemente sin rumbo, por el terrario, siempre en busca de algo que llevarse a la boca.

En la naturaleza, los nocturnos geckos leopardo habitan en cuevas terrestres, grietas y debajo de las piedras. Incluso llegan a cavar profundos pasillos bajo tierra que les sirven como escondite.

A los geckos leopardo también les gusta escalar y por eso pueden encontrarse sobre las piedras y otras elevaciones.

gecko leopardo

Hibernación

A diferencia de los anfibios o las serpientes, que entran en brumación, o algunos mamíferos que se pasan el invierno durmiendo, el gecko leopardo hiberna de otra manera. Durante este período de dos a tres meses, estos geckos reducen mucho su actividad. Esto ralentiza su metabolismo y dejan de comer. Solo de vez en cuando ingieren un poco de agua.

¿Por qué necesitan hibernar? Una fase de descanso así promueve la salud de los reptiles y además es un factor desencadenante para la reproducción.

La hibernación no es obligatoria, pero se corresponde a la necesidad natural de los geckos leopardo. Para que tus animales puedan hibernar debes reducir la temperatura del terrario poco a poco hasta que esté entre los 10-12 grados por la noche y los 15-18 grados durante el día. Si tienes la posibilidad también puedes colocar el terrario en una habitación más fría. Durante este periodo, la alimentación se detiene y la iluminación se reduce lentamente a seis horas al día. Nunca debe faltar un cuenco con agua fresca.

Al final de la fase de descanso, la temperatura del terrario debe aumentar lentamente de nuevo en un periodo de unas dos semanas.

Tener un gecko leopardo

Los cuidados y la tenencia de los geckos leopardo son poco complicados. Durante el día necesitan una temperatura de 28 a 35 grados y la humedad del aire debe estar entre el 40-50 %. Por la noche la temperatura debe tener unos 20 grados y la humedad entre el 50-70 %. Lo mejor es tener un macho con una o varias hembras. Los geckos leopardo machos no pueden convivir en un mismo terrario, pues eso provocaría intensas luchas territoriales.

¿Quieres integrar un nuevo componente en un grupo ya existente? Entonces debes mantener al nuevo inquilino en cuarentena y examinarlo para asegurarte de que no tenga ni ácaros ni parásitos.

El terrario adecuado

El gecko leopardo necesita un terrario seco (un terrario desértico comercial), que es adecuado para las especies que viven en el suelo. Para la tenencia de animales se aplica lo siguiente: cuanto más espacio, mejor.

Instalación del terrario

Los geckos leopardo son animales que se adaptan con mucha facilidad y casi no tienen exigencias en cuanto al terrario. Al habitar en el suelo, la base de este tiene un papel muy importante. Esta especie necesita un suelo firme, con varios desniveles y escondites. Lo ideal es una mezcla de arcilla y arena, con algunas piedras. Puedes comprar mezclas preparadas de arena y lodo en las tiendas especializadas. El producto humedecido puede utilizarse para aplicar una capa de sustrato de entre tres y diez centímetros de espesor. Incluso puedes modelar un paisaje real incluyendo cuevas. Dale rienda suelta a tu creatividad, a tus geckos le encantará. Un suelo alternativo es la grava.

Las posibilidades de escalar y los numerosos escondites también son imprescindibles y deben estar disponibles en el terrario en todo caso. Las cuevas hechas de corcho, corteza, madera de sabana o raíces de mopani son adecuadas.

Para su bienestar, los geckos leopardo necesitan una humedad del aire regulada, que puede conseguirse con las cajas humidificadoras para terrarios. Estas puedes hacerlas tú mismo con cuencos de plástico rellenos con musgo húmedo. Las hembras también las utilizan para poner los huevos y como criadero.

Técnica de terrarios

Los geckos leopardo necesitan un ritmo de día y noche y la posibilidad de mantener su temperatura preferida. Por lo tanto, se necesitan dos temporizadores para regular la calefacción y la iluminación. Las estaciones también se pueden simular de esta manera. Sin embargo, a diferencia de los geckos diurnos, no es necesario que los geckos leopardo tengan iluminación. Esta se utiliza principalmente para controlar las fases de actividad. No obstante, una lámpara es esencial en habitaciones oscuras y en el sótano. Tampoco se necesita una lámpara de rayos UV, pero el equilibrio de vitamina D3 de los animales debe mantenerse enriqueciendo su alimento.

Al ser animales nocturnos, en la naturaleza los geckos leopardo se calientan al atardecer sobre las piedras aún cálidas. Por eso es adecuado que el terrario tenga calefacción de suelo. Para esto son ideales las mantas, piedras o cables térmicos.

Cuidados del gecko leopardo

La higiene en el terrario es importante para la salud de tus geckos leopardo. La eliminación de las heces y de la orina forman parte de las tareas diarias. El bebedero también debe lavarse cada día con agua caliente antes de ser rellenado. Asimismo, es necesario deshacerse de los animales de presa no ingeridos y de los restos. Esto incluye los desechos de la piel de los geckos leopardo cuando están mudando.

Alimentación

¿Qué come el gecko leopardo? Los geckos leopardo comen insectos y se alimentan principalmente de presas vivas como saltamontes, cucarachas y grillos. Los geckos leopardo adultos comen de dos a cuatro insectos cada vez que se alimentan. No obstante, solo los animales jóvenes necesitan alimentarse a diario. Como suplemento, hay que añadir minerales y vitaminas en polvo. Estos pueden ser espolvoreados sobre los insectos cada dos días. Las presas deben ser capturadas por los geckos leopardo de la forma más independiente posible.

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