Collie barbudo

Perro de la raza Collie barbudo

Collie Barbudo

Los admiradores del collie barbudo coinciden en que quien no conoce esta raza ¡tiene que hacerlo! Una vez que se descubre cómo este perro corretea por el campo con su pelaje ondeante, la alegría y la energía con la que juega y, a la vez, lo atento que se muestra ante los deseos de sus dueños, no resulta fácil olvidar el incomparable encanto de esta raza tan original.

Rasgos

  • Los collies barbudos, también llamados bearded collies o beardies, son perros activos y vitales que caminan por la vida seguros de sí mismos. A pesar de su fuerte carácter, no muestran ningún indicio de agresividad o nerviosismo; todo lo contrario, son sensibles y atentos.

 

  • Gracias a su gran inteligencia y a su elevada capacidad de observación, parecen saber exactamente cuál es el comportamiento que se espera de ellos. Les gusta agradar a sus dueños y, aunque esta característica no forma parte del estándar oficial de la raza que establece la Federación Cinológica Internacional (FCI), se puede decir que son animales con una notable capacidad de adaptación que sienten gran simpatía hacia los humanos. Cumplen con entusiasmo las tareas que la vida ―y sus dueños― les piden, pero sin dejar de lado su propia personalidad. Su carácter alegre parece inalterable y no es de extrañar que mientras juegan, demuestren su felicidad ladrando.

 

  • No les gustan demasiado los ruidos fuertes y, cuando hay tormenta, algunos prefieren retirarse a una esquina tranquila. Debido a este rasgo, han recibido el inmerecido apodo de «bola de pelo temblorosa». Son sensibles, pero no sensibleros, y aunque un estruendo pueda asustarles, no significa que se inquieten o que pierdan en absoluto su equilibrio emocional.

 

  • De entre los descendientes de los perros pastores escoceses, los bearded collies son los únicos que, como perros ovejeros, se encargaban originariamente tanto del pastoreo del ganado, como de su vigilancia y protección. Hasta el día de hoy, no han perdido su capacidad de atención innata, siempre permanecen tranquilos e impasibles y no muestran severidad en sus actos. Incluso en su propia educación rechazan la dureza y las órdenes severas, por lo que, en lo que al adiestramiento se refiere, se consigue mucho más con tonos tranquilos y suaves. En agradecimiento, son compañeros perfectos para familias o personas que vivan solas; siempre estarán ahí cuando se los necesite.

Aspecto

No cabe duda de que un collie barbudo llenará la casa de alegría y, por supuesto, de algo de suciedad con sus patas. Durante los paseos por el campo, en su largo pelaje pueden enredarse palitos o tierra. Su pelo duro y liso retiene la suciedad, pero, por suerte, no durante mucho tiempo. La mayor parte de la arena y la tierra se caen por sí solas y las hojas y las ramas pueden quitarse fácilmente con la mano o con un peine.

Según el estándar de la raza, el pelaje del manto exterior es liso, aunque están permitidas ligeras ondulaciones, y bajo este, se encuentra el manto inferior de pelo suave y aterciopelado. A pesar de su pelaje fuerte y desaliñado, no tiene aspecto de torpe. Según el estándar oficial de la raza, establecido por la FCI, el pelo debe ser, por un lado, lo suficientemente grueso y largo como para proporcionar una buena protección, pero, por otro lado, no tanto como para ocultar el contorno corporal. Su constitución fuerte y atlética tiene que poder apreciarse bajo su manto de pelo. Como antiguo perro de pastoreo, el bearded collie es delgado, activo, con proporciones adecuadas y de todo menos torpe. La altura a la cruz, en los machos, asciende a 53 – 56 cm; en el caso de las hembras es ligeramente inferior, puede medir entre 51 y 53 cm.

Aunque el pelo situado alrededor del puente de la nariz es algo pobre, va alargándose en la zona de las mejillas y de la barbilla para formar su particular barba. Este pelo tan característico es el que da nombre a la raza: collie barbudo, bearded collie en inglés o simplemente beardie.

En cuanto a su color, existe una amplia variedad. Cuando nacen, los colores principales de los cachorros son negro y blanco, pardo y blanco, azulado y blanco o beige y blanco; cuando alcanzan la edad adulta, los colores van desde gris pizarra, rojizo, leonado, negro o azul hasta todos los matices de gris, pardo y arena. Pueden presentar manchas blancas en algunas zonas de su cuerpo como la cara, el hocico, el pecho, las patas o las pezuñas, así como en la punta de la cola.

Historia

No se conoce mucho sobre el origen de los collies barbudos; se cree que provienen de los peludos perros pastores de Europa del Este y de Asia que llegaron a Inglaterra, ya en el siglo XV, junto con las ovejas y las reses que se adquirieron allí. En Escocia, se emplearon para el pastoreo del ganado. A diferencia de otros perros pastores, los bearded collies se encargaban también de vigilar y proteger el ganado de depredadores y ladrones de ganado, de modo que algunos de los pastores de aquel entonces delegaron en ellos toda la responsabilidad del cuidado del rebaño. Resultaron ser tan fiables, que incluso se hablaba de perros a los que se envió solos desde el mercado de ganado de Londres hasta Escocia.

Apenas existen datos sobre los comienzos de la raza. Esto se debe al hecho de que los primeros dueños de los collies barbudos eran pastores, quienes, debido a la falta de educación, casi no registraron información sobre sus perros. A principios del siglo XX y durante los tiempos difíciles que se sucedieron, por las dos guerras mundiales, se perdió casi por completo el rastro de estos animales tan trabajadores.

En 1944, la raza se redescubrió por casualidad. En aquel entonces, la criadora canina inglesa Mrs. G. O. Willison pidió un cachorro de pastor de las Shetland y de la cesta que recibió salió un cachorro marrón y blanco al que la criadora, en un primer momento, consideró mestizo. Cuatro meses más tarde, un viejo pastor reconoció al collie barbudo en aquella perrita supuestamente mestiza. La señora Willison estaba tan entusiasmada con su nuevo cachorro, que ayudó a que la raza regresase. Buscó sin descanso entre los pastores británicos los singulares collies barbudos con los que poder sentar una nueva base para la cría. La mujer contagió su entusiasmo por la raza redescubierta a otros compañeros de profesión y les animó a que se sumaran a la cría de estos perros.

Cría

Existen asociaciones de collies barbudos a las que los criadores de reconocido prestigio acuden con regularidad para ampliar sus conocimientos y para formar a los jóvenes criadores. Por suerte, la mayoría de los profesionales se han distanciado ya del «collie barbudo moderno». Los llamados «show beardies», o collies barbudos de concurso, surgieron de la cría estética, que degradó al bearded collie, entre otros, a un perro de exposición demasiado acicalado y llamativo. Los que provienen de la cría excesivamente selectiva tienen el pelo artificialmente largo y suelen sufrir problemas capilares. Debido a que la cría se centró solo en el aspecto físico, se fueron produciendo modificaciones en el carácter que pasaron desapercibidas. Los collies barbudos modernos reaccionan con más miedo o agresividad de lo normal.

Los criadores sensatos han vuelto a dedicarse más al «antiguo modelo» de collie barbudo, con un objetivo menos orientado a la consecución de premios de belleza y más a la cría del perro familiar fuerte, inteligente, atlético y con carácter.

Cuidados

El pelaje de longitud media del collie barbudo clásico, igual de bonito, resulta mucho más fácil de cuidar que el pelaje moderadamente largo del «show beardie». Por supuesto, este pelaje, a pesar de ser más corto, es lo suficientemente largo como para retener cierta suciedad, aunque menos que el de otras razas de pelo corto. Gracias a su pelo duro y suave, basta con cepillarlos de una a dos veces por semana. Lo que sí requiere más trabajo que el cuidado del pelo es el entretenimiento de estos perros activos y dinámicos. Adoran los largos paseos en los que puedan moverse con libertad y naturalidad. Si las personas tienen la actitud adecuada a la hora de educarlos, disfrutan de aprender trucos y de practicar Dog Dancing; claro que también les gustan mucho los deportes de Agility o Treibball. Además del ejercicio físico, los perros inteligentes adoran el ejercicio mental que les ofrecen, por ejemplo, los juegos de inteligencia o los acertijos.

Los collies barbudos son fáciles de adiestrar, no soportan la dureza; sin embargo, necesitan una educación consecuente. Si uno es capaz de dedicarse a ellos de este modo, será recompensado con un compañero agradecido, amable y encantador. Gracias a su carácter manso, se lleva bien con otros perros, pero, para él, lo primero siempre serán las personas con las que convive. Los admiradores de los collies barbudos coinciden en que quien conoce esta raza ¡no la olvida nunca!

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