{"url":"https://www.zooplus.es/magazine/perros/alimentacion-del-perro/la-mejor-alimentacion-para-perros-senior","title":"El alimento adecuado para perros senior","mag_id":3925,"is_single":true,"cat_name":"Perros","sub_cat_id":242,"sub_cat_name":"Alimentación del perro","cat_id":225}
Una alimentación adaptada a las necesidades de un perro sénior le ayuda a mantenerse sano y vital en la vejez. Pero ¿cómo es el alimento ideal para perros mayores? ¿Qué exigencias tiene un perro de edad avanzada respecto a su comida?
¿A partir de cuándo se considera que un perro es sénior?
Las razas pequeñas se consideran sénior a partir de los diez años aproximadamente. En las razas grandes, el envejecimiento comienza ya a los siete años. En algunos casos, por ejemplo en razas gigantes, se recomienda cambiar a un alimento para perros sénior a partir de los cinco años de edad.
¿Por qué los perros sénior necesitan una comida especial?
El cuerpo del perro cambia con la edad igual que el de las personas. Por eso, los perros mayores tienen necesidades nutricionales distintas a las de los animales jóvenes. Además, los perros sénior suelen presentar limitaciones de salud propias de la edad.
Comida para perros sénior: muchos nutrientes y pocas calorías
¿Por qué es mejor dar una comida específica para perros sénior? Debido a la menor actividad, los perros sénior necesitan hasta un treinta por ciento menos de calorías que en su juventud.
El primer impulso podría ser: entonces simplemente le doy menos comida. Pero eso sería un error, ya que no solo se reducen las calorías, sino también nutrientes importantes.
Particularidades de la comida para sénior
En la comida para perros sénior, calculado sobre la misma cantidad de alimento, contiene menos calorías.
Al mismo tiempo, el contenido de determinadas vitaminas y minerales en la comida está adaptado al mayor requerimiento de un perro sénior. Con la edad aumenta especialmente la necesidad de vitamina E y de vitaminas del grupo B hidrosolubles. También se requieren más oligoelementos, entre ellos el zinc.
Consecuencias del desgaste articular y la falta de movimiento
Con la edad aparecen con frecuencia artrosis en las articulaciones o formación de espondilosis en la columna vertebral. Estos procesos dolorosos y la pérdida de masa muscular propia de la edad hacen que el perro esté más tranquilo y se mueva menos. Menos movimiento implica, a su vez, que el intestino, ya algo más lento, trabaje todavía con mayor lentitud. Por eso, en los perros sénior son habituales los problemas digestivos como estreñimiento, flatulencias o diarrea.
Problemas dentales y falta de apetito
Las enfermedades dentales dolorosas y la disminución del olfato y el gusto afectan además al apetito del sénior. A menudo comen con desgana y muy despacio. Asimismo, la menor eficacia del sistema inmunitario favorece inflamaciones en la cavidad oral e infecciones.
Otras enfermedades orgánicas en la vejez
Además de los signos visibles del envejecimiento, existen otras limitaciones relacionadas con la edad que no se perciben o apenas se notan desde fuera. Un problema frecuente en el perro sénior es la progresiva insuficiencia cardíaca. Diferentes enfermedades cardíacas pueden provocar un debilitamiento del corazón.
Además, el hígado y los riñones del perro mayor ya no son tan resistentes. Por ello, son más frecuentes las enfermedades hepáticas o renales. En estos casos, se requieren dietas adaptadas de forma individual para aliviar el organismo. En estas situaciones especiales, consulte siempre el cambio de alimentación con su veterinario o con un especialista en nutrición.
¿Cuándo no debería darle comida para perros sénior a mi perro?
Algunas enfermedades conllevan un aumento considerable de las necesidades energéticas. En estos perros, una comida para sénior no es adecuada o solo lo es de forma limitada. En caso de enfermedad, cualquier cambio a una dieta o a un alimento para mayores debe consultarse siempre con el veterinario.
Comida para perros sénior: fácil de digerir y con menos proteínas
Para no sobrecargar innecesariamente el aparato digestivo, el hígado y los riñones, se deben elegir solo componentes fáciles de digerir. Entre ellos se encuentran fuentes de proteína de alta calidad, como carne muscular, huevo y proteínas lácteas. También los carbohidratos cocidos y procesados, así como las grasas, aportan energía rápida al perro sénior.
Muchos alimentos preparados y raciones caseras —especialmente las dietas BARF— contienen una proporción elevada de proteínas. Para el sénior es muy importante un aporte de proteínas ajustado a sus necesidades, sin excesos.
En cambio, los productos animales ricos en tejido conjuntivo, como las vísceras, no deberían incluirse o solo en pequeñas cantidades en la comida para perros sénior. Son difíciles de digerir en el tracto gastrointestinal, permanecen más tiempo en el intestino y sus productos de desecho sobrecargan más el hígado y los riñones.
Un signo claro de envejecimiento es el pelaje gris alrededor del hocico.
¿Qué nutrientes debe contener la comida para perros sénior?
Como su perro envejecido tiene mayores necesidades de algunos nutrientes, la comida para perros sénior los incluye en mayor cantidad.
A un alimento completo y equilibrado para perros mayores no debe añadirle nutrientes adicionales sin consultar previamente con el veterinario. Según la vitamina o el mineral, un exceso también puede causar problemas de salud.
En los alimentos especiales para perros mayores suelen destacarse los siguientes componentes:
Fibra y prebióticos
El intestino de un sénior tiende a volverse más lento. Un mayor contenido de fibra en la comida para perros sénior favorece una motilidad intestinal saludable y, al mismo tiempo, ayuda a que se sienta saciado.
Las fibras de fermentación rápida, los prebióticos, sirven de alimento a las bacterias intestinales beneficiosas y pueden contribuir a mantener una flora intestinal sana.
Zinc
El zinc participa en numerosos procesos metabólicos. Entre otras cosas, es necesario para la digestión de las grasas y el metabolismo de los carbohidratos. Además, contribuye al mantenimiento de una piel sana y de un crecimiento normal del pelo.
El zinc también es imprescindible para el sistema inmunitario y el metabolismo de la vitamina A.
Vitaminas del grupo B
Una mayor eliminación de agua, junto con una menor capacidad de filtrado del riñón, provoca una mayor pérdida de vitaminas B hidrosolubles. Para compensar preventivamente estas pérdidas, la comida para perros sénior contiene una mayor cantidad de vitaminas del grupo B.
Las vitaminas del grupo B contribuyen, entre otras cosas, al funcionamiento normal del sistema inmunitario y del metabolismo energético. Además, son importantes para el sistema nervioso. La vitamina B8, llamada biotina, es una de las más relevantes para el metabolismo de la piel y el pelo.
Ácidos grasos esenciales
Se denominan esenciales aquellos ácidos grasos que el organismo no puede producir por sí mismo. Los ácidos grasos omega-6 se encuentran principalmente en aceites vegetales, mientras que los omega-3 están especialmente concentrados en el aceite de pescado.
Entre los ácidos grasos omega-3 se encuentran, por ejemplo, el EPA y el DHA. Estos ácidos grasos esenciales contribuyen a una función cardíaca saludable y a una presión arterial normal . El DHA también contribuye al funcionamiento normal de las células nerviosas y de la visión.
Gracias a su efecto antiinflamatorio, los ácidos grasos omega-3 pueden utilizarse como apoyo en enfermedades artrósicas.
La piel y el pelaje también se ven afectados por el envejecimiento. Un alto contenido de ácidos grasos omega-3 y omega-6 en la comida para perros sénior favorece la barrera cutánea natural y ayuda a mantener un pelaje denso y brillante.
¿Por qué la comida para perros mayores debe ser baja en fosfatos?
La comida para perros sénior tiene un contenido reducido de fosfatos como medida preventiva para aliviar los riñones. Un aporte excesivo de fosfato puede sobrecargar el organismo, especialmente cuando la capacidad de filtrado renal disminuye.
En ese caso, el fosfato no se elimina adecuadamente y pueden formarse depósitos de cristales en los riñones. Esto provoca un daño adicional y la función de filtrado sigue empeorando.
¿Puedo seguir dando premios a mi perro sénior?
Sí, también puede recompensar a su compañero en la vejez con algún capricho. No obstante, conviene tener en cuenta algunos puntos para que siga encontrándose bien:
Dar demasiados premios o comida de la mesa, debido a su alto aporte calórico, puede provocar sobrepeso. Por eso, controle y reduzca la cantidad.
¿Qué snacks para perros debería darle a mi sénior?
No deben utilizarse premios con azúcar o con un alto contenido en carbohidratos. Tampoco son adecuados los snacks masticables ricos en tejido conjuntivo, como orejas de cerdo o nervios de toro.
Los premios 100% carne, por ejemplo carne seca, son más apropiados que pulmón deshidratado u otros órganos. Aun así, debido a su alto contenido en proteínas y fosfato, tampoco deben ofrecerse en exceso.
¿Qué premios alternativos puedo darle?
Por ejemplo, distintos tipos de verduras cortadas en dados son una buena opción. Asegúrese de elegir verduras aptas para perros. La fruta, por su alto contenido en azúcar, solo debe ofrecerse en pequeñas cantidades.
También puede utilizar una parte de la ración diaria medida de comida para perros sénior como recompensa entre horas. Además, para muchos perros las caricias y la atención también son una excelente recompensa.
¿Cómo puedo apoyar adicionalmente a mi perro sénior?
Cada perro envejece a su manera. Los signos de debilidad propia de la edad pueden manifestarse con distinta intensidad. Además de elegir la comida adecuada para perros sénior, puede apoyar a su compañero de otras formas.
Beber mucho
En la vejez, la ingesta de agua suele disminuir. Por ello, puede ablandar el Pienso con un poco más de agua u ofrecer comida húmeda con mayor frecuencia. Añadir agua templada a la ración aumenta la aceptación y puede estimular el apetito.
Especialmente en verano, una mayor ingesta de agua es muy importante. Pruebe a ofrecerle además un poco de helado para perros casero. Por supuesto, con ingredientes adecuados para sénior.
Triturar o remojar la comida para perros sénior
Los problemas dentales pueden causar dolor. Facilite la masticación eligiendo comida más blanda, dejando que el Pienso se ablande con agua o triturando los trozos más grandes.
Acceso elevado al comedero
Algunos perros mayores también tienen problemas articulares y evitan agacharse hasta el cuenco. Intente darle de comer desde una posición elevada. Al principio pueden servir unos libros gruesos bajo el cuenco, pero a largo plazo lo ideal es un soporte regulable en altura.
¿Qué hago si a mi sénior ya no le apetece su comida?
La disminución del olfato y el gusto con la edad afecta al apetito. Como propietario, puede tener la sensación de que a su sénior ya no le gusta su comida. También el dolor dental crónico al masticar puede reducir el apetito. En este último caso, a menudo ayuda un tratamiento dental en el veterinario.
Pero ¿cómo aumentar el apetito en general? Calentar o triturar la comida potencia el olor y hace que el sénior vuelva a mostrar más interés. Puede enriquecer la ración para los más exigentes con un poco de caldo de carne, hígado, levadura de cerveza o yogur.
Conclusión: ¿Qué comida para perros sénior elijo?
La comida para perros sénior debe ser fácil de digerir, rica en nutrientes y baja en calorías. Las fuentes de proteína deben ser de alta calidad. Una alimentación reducida en fosfatos y una buena hidratación favorecen la salud de los órganos.
En perros que padecen determinadas enfermedades, bajo peso o sobrepeso, un alimento específicamente adaptado puede ayudar a aliviar sus molestias. Si tiene dudas sobre dietas adecuadas, consulte con su veterinario.
This article was translated using Artificial Intelligence from the original German zooplus Magazine. While the original content was authored by industry experts and reviewed by our editorial team, this automated translation has not been human-edited and is provided for informational purposes.
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