Alergia alimentaria en perros

alergia alimentaria en perros

Picor, irritación, dolor… Las alergias alimentarias no solo afectan a las personas, cada vez es más comun la alergia alimentaria en perros. Sigue leyendo para descubrir qué se esconde detrás de estas alergias y cuál es la mejor forma de alimentar a tu peludo.

¿Qué son las alergias alimentarias?

La intolerancia o la sensibilidad a determinados alimentos hace tiempo que han dejado de ser problemas exclusivos de los seres humanos; nuestros mejores amigos, los perros, también las desarrollan con frecuencia. Algunos componentes de los alimentos pueden desencadenar reacciones alérgicas, son los llamados alérgenos, a los que el cuerpo considera una amenaza y el sistema inmunitario combate como tal. Como defensa, el organismo envía sus propios anticuerpos para eliminar estas sustancias aparentemente peligrosas. Por tanto, una alergia alimentaria en perros es una reacción excesiva del sistema inmunitario.

Este mecanismo de defensa desproporcionado, que puede conllevar problemas cutáneos o digestivos graves, no comienza de un día para otro. Esto explica por qué un perro ha podido tolerar aparentemente bien una comida durante años y de repente desarrollar una alergia, ya que esta surge por la exposición repetida a un alérgeno. Por lo general, antes de que la alergia se manifieste, se pasa por una fase de sensibilización que pocos dueños o animales perciben.

¿Qué componentes alimentarios desencadenan reacciones alérgicas?

En principio, casi cualquier ingrediente es susceptible de desencadenar alergias. Dado que un perro se sensibiliza ante la ingesta repetida, no es de extrañar que sean los alimentos más habituales en su dieta los que le provoquen reacciones alérgicas. Aunque los alérgenos alimentarios más frecuentes son las proteínas y los complejos proteicos de las carnes de vacuno, cerdo y pollo, así como los productos lácteos. También hay muchas mascotas que presentan sensibilidad a los cereales con gluten como, por ejemplo, el trigo.

Asimismo, los aditivos como los aromas y los conservantes artificiales y los ingredientes de relleno baratos que se emplean en algunos alimentos para animales pueden también causar alergias. La ingesta recurrente hace que el perro se hipersensibilice a estas sustancias que no tolera bien. En la mayoría de los casos, se trata de intolerancias alimentarias no inmunitarias; en caso de serlo, los síntomas de esta enfermedad son muy similares a los de una alergia alimentaria.

¿Cómo puedo saber si mi perro padece una alergia alimentaria?

Tanto la intolerancia como la alergia a los alimentos suponen un trastorno para el perro, y ambas deben tratarse con una dieta específica adaptada. Lo más frecuente es que los síntomas se observen en la piel: los perros alérgicos suelen sentir un gran picor, sobre todo en las patas, las orejas y las axilas. Se rascan y se lamen tanto que en ciertas zonas se les cae el pelo y se les irrita la piel. En consecuencia, pueden producirse inflamaciones cutáneas, que aumentan el picor hasta un punto insoportable. Además de reacciones en la piel, muchos perros también experimentan molestias digestivas. La diarrea, los vómitos y la flatulencia pueden representar indicios de alergia o de intolerancia a los alimentos.

¿Todos los perros pueden sufrir alergias?

En principio, los síntomas mencionados pueden afectar a cualquier can, sea de raza o mestizo. Hay estudios que demuestran que determinadas razas son más propensas a las alergias alimentarias, entre ellas se encuentran los perros pastores, los golden retriever, los labradores, los teckel, los dálmatas y los bóxer. Otras razas que suelen encabezar la lista son cocker spaniel, springer spaniel, west highland white terrier, lhasa apso, shar-pei, schnauzer miniatura y rhodesian ridgeback. Si tienes un perro de alguna de estas razas deberías prestar especial atención a lo que come y estar pendiente de si surge algún posible síntoma.

Diagnóstico: alergia alimentaria en perros. ¿Y ahora qué?

Si percibes síntomas en tu perro como picor, zonas sin pelo o problemas digestivos, pide cita sin falta con tu veterinario. Tan solo un profesional puede diagnosticar una alergia y descartar otras enfermedades. Lamentablemente, ni siquiera un veterinario puede curarla, pero si el perro lleva una alimentación en la que se excluyan los componentes que la desencadenan, es posible mantener bajo control la alergia y sus síntomas.

Como es lógico, para poder prescribir un tipo de nutrición adecuada a la alergia, el veterinario necesita saber primero qué la ocasiona. Para descubrirlo, lo normal es comenzar una dieta de exclusión, que consiste en dar al perro, durante un periodo de seis a diez semanas, alimentos que contengan una sola fuente de proteínas y una única fuente de hidratos de carbono. En contra de lo que cabría esperar, para descartar una alergia alimentaria en perros, es preferible optar por un tipo de carne poco convencional como, por ejemplo, la carne de canguro, de avestruz o de ciervo. A pesar de lo que muchos todavía piensan, que la mezcla de arroz y carne de cordero es la combinación perfecta para una dieta de exclusión, la carne de cordero ya no se utiliza con este fin. El cordero se ha convertido en un ingrediente habitual de la comida para perros, por lo que no sería posible descartar una alergia a esta carne.

Identificar otros alérgenos

Lo normal es que el picor y otros molestos síntomas desaparezcan con la dieta de exclusión. En los casos más persistentes, pueden pasar hasta doce semanas hasta que se aprecie una mejora. Lo importante es que, durante este periodo de diagnóstico, el perro siga estrictamente la dieta seleccionada. Incluso las porciones pequeñas de otro tipo de alimento pueden alterar el resultado de la prueba. La misma premisa se aplica a los snacks, que han de suprimirse durante esta fase. Transcurridas unas diez semanas, puedes introducir progresivamente otros tipos de carne. Si notas que tu perro vuelve a presentar síntomas como el picor o los vómitos, ya sabes que, en adelante, tienes que evitar esa variedad de carne que introdujiste. Gracias a este método, puedes tener la certeza de qué está originando la alergia de tu perro.

Muchos veterinarios recomiendan, después de la dieta de exclusión, hacer una prueba de provocación, que consiste en volver a dar al perro su comida anterior durante unas dos semanas. Si tras este periodo reaparecen los signos de alergia, puedes estar completamente seguro de qué alimento es el causante.

¿Tengo que comprar alimentos hipoalergénicos para perros?

Muchos veterinarios recomiendan, después de la dieta de exclusión, hacer una prueba de provocación, que consiste en volver a dar al perro su comida anterior durante unas dos semanas. Si tras este periodo reaparecen los signos de alergia, puedes estar completamente seguro de qué alimento es el causante.

Los alérgenos más conocidos son la carne de vacuno o de cerdo, los cereales y los derivados de la soja o de la leche; estas sustancias no forman parte de las recetas de la comida hipoalergénica. Generalmente, contienen carnes poco habituales como canguro, caballo o búfalo e incluyen una variedad de verdura, además de hierbas de calidad y ácidos grasos procedentes de los aceites de pescado, para que a tu perro no le falte ningún nutriente importante. El trigo, un ingrediente utilizado con frecuencia en nutrición canina, se sustituye por arroz, patatas, maíz o mijo. En caso de que tu perro padezca una alergia a los cereales, olvídate de estos alimentos y escoge piensos sin cereales ni gluten, comida húmeda o snacks.

¿Puedo dar comida hipoalergénica de forma continuada?

Gracias a la reducción o a la eliminación de los alérgenos típicos, la comida hipoalergénica para perros suele contar con una alta tolerancia. Si tu mejor amigo es muy sensible, no hay motivo para no alimentarlo a largo plazo con productos poco alergénicos, siempre y cuando estos le proporcionen todos los nutrientes y minerales que requiere. Para estar seguro de que la dieta de tu perro es completa, consulta con tu veterinario cuál es la que mejor se adecúa a sus necesidades individuales. Con una comida adaptada tanto a su alergia como a su peso, edad y nivel de actividad puedes estar tranquilo sabiendo que tu mejor amigo va a disfrutar de una vida feliz a pesar de las alergias e intolerancias.

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