Pésima calidad
Compré una unidad de Dotti y me emocioné porque después de muchos intentos fue el único juguete con el que, mi perro adoptado con cinco años, quiso jugar. Por eso compré tres unidades más pero la calidad es pésima: con las manos puedes arrancar los hilos y se rompe al mínimo roce con el peligro de que el perro se coma el relleno o el silbato del interior. Una pena.