El gato se vuelve loco con el olor cuando abro una lata. Además, tiene un aspecto muy apetitoso. Sin embargo, la mayoría de los sobres contienen 85 g de comida, así que hay que fijarse bien para asegurarse de que el gato coma suficiente.
Por otro lado, es incómodo guardar una lata ya abierta en la nevera por el fuerte olor a pescado en este caso.