¡Por fin un bozal bien diseñado!
Perfecto para mi labrador, que quiere olfatear y comer todo lo que encuentra en la calle. El cierre en la parte del hocico es una idea genial: puede beber y tomar golosinas sin que tenga que quitárselo. El tejido es ligero, no le molesta para nada y respira bien. Además, protege contra los rayos UV, ¡de verdad está genial!