Ahora come más despacio
Mi perro se tragaba las croquetas en cuestión de segundos, y este comedero realmente lo ha ralentizado. Las ranuras en forma de laberinto lo obligan a cogerlas una por una, y ya no tiene arcadas después de comer. La base de silicona se adhiere bien al suelo, no se desliza. El material PP se enjuaga fácilmente. Un comedero sencillo que cumple con su función.