Una alfombra sencilla y útil
Lo puse debajo de los platos de mi gato y de mi perro, y cumple perfectamente su función. Evita que los cuencos se deslicen y protege el suelo de salpicaduras de agua y migas. El silicón es fácil de limpiar, con una pasada de esponja queda limpio. Es lo suficientemente grande como para poner dos platos sin problema. Un accesorio práctico para la rutina diaria.