¡Este cuenco ergonómico acabó con los vómitos de mi gata después de las comidas!
Mi gata solía tragar sus croquetas demasiado rápido y vomitaba a menudo. Desde que uso este cuenco elevado, come en una posición más natural y sus vómitos casi han desaparecido. La cerámica es resistente, fácil de limpiar, y el soporte de madera es estable. La altura es perfecta para su cuello. Un pequeño cambio que ha hecho una gran diferencia.