Elegí la talla 5 para mi gato de 6 kg después de una pequeña operación. El velcro se ajusta fácilmente y el collarín no le bloquea la visión. Intenta quitárselo, pero se mantiene bien. 🐱
Compré la talla 4 para mi perrito después de su castración. No está muy contento, pero puede comer y beber sin problema. El velcro sujeta bien, no he tenido que volver a colocarlo.
Este collar isabelino es ligero y ajustable, así que mi gato lo lleva sin estrés: puede comer, beber y jugar con normalidad. El borde de tela suave evita las irritaciones y el velcro se mantiene bien sujeto. Sinceramente, un accesorio imprescindible después de una operación.