Una buena alternativa al cono clásico
Mi perro tuvo que llevar este collar después de una pequeña operación, y lo toleró mucho mejor que el típico cono de plástico. Puede comer y dormir sin problema, y ya no se pone nervioso como antes. Las correas interiores permiten sujetarlo a su collar habitual, así que no se desliza. La funda se lava fácilmente, lo cual es muy práctico. Una opción cómoda y eficaz.