Difícil de limpiar
El arenero está bien para lo que lo compré (entrada elevada, es difícil que el gato deje el trasero fuera; la parte trasera es más alta para los gatos a los que no les gusta agacharse mucho).
Sin embargo, limpiarlo es prácticamente imposible sin desmontarlo. La abertura delantera es demasiado pequeña, lo que significa que hay que quitar toda la parte superior. Además, la parte delantera es más redondeada de lo que parece en las fotos, así que es un problema sacar el grumo si el gato orina justo en el borde.
Otro arenero diseñado por alguien que *nunca* ha tenido gatos...