Mi perro ha vuelto a tener fuerzas en las patas.
Mi viejo pastor alemán ya no podía caminar, y esta silla de ruedas le devolvió las ganas de pasear. Los ajustes son fáciles de hacer, el material es ligero y se acostumbró en pocos días. En resumen, una libertad recuperada para él y un gran alivio para mí.