Un posadero muy suave que les encanta a mis periquitos.
A mis periquitos les encanta este columpio de cuerda: trepan, se balancean y se posan en él todo el día. El alambre de acero en el interior permite doblarlo en la forma que quiero, y los colores degradados realmente llaman su atención. Además, es resistente y fácil de instalar sin herramientas. En resumen, un accesorio divertido, decorativo y súper práctico.