ENORME bajada de calidad
Hace unos seis meses pensaba que era el alimento perfecto para mi gato: se notaban auténticos trozos de carne, el olor no era desagradable y la textura era agradable. Por eso pedí una mayor cantidad para mi gatito, de ambas variantes. Pero cada lata que abro ahora es peor que la anterior: es un paté con enormes trozos compactos de grasa, el olor hace que me cueste dárselo al gato y él ni siquiera quiere probarlo. Mi gato no es exigente y normalmente comería casi cualquier cosa que le ponga.